Cap. 15

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Meg

Desperté y lo primero que ví fue el rostro de mi pequeña Astrid, llevo 3 días durmiendo con mis hijos, la forma en la que Tom dudo de mi la verdad me rompió, no entendía el por qué de sus dudas si yo le eh demostrado de mil maneras cuánto lo amo, ¿Cómo era posible que yo si confiara ciegamente en el, y el no podía hacer lo mismo conmigo? Aún cuando yo jamás le eh dado motivos, tome una ducha y sali del baño envuelta solo en la toalla, al abrir la puerta ví a Tom,

- Buenos días - dije de forma sería, el no se ah disculpado por lo sucedido.

- Buenos días - respondió - ¿Cómo amaneciste? - pregunto, yo no respondí nada y pase por un lado suyo para ir a la habitación para cambiarme de ropa.

Tom entro al baño a tomar una ducha y yo aproveché para terminar de arreglarme ya que el siempre tarda mucho. Regrese a la habitación de mis hijos y los levante para llevarlo a casa de mi madre, la verdad el que ella los cuide me facilita mucho más las cosas, tome sus mochilas y salí sin hablar con Tom,

- Aquí está todo lo que necesitan - le dije a mi madre entregándole las mochilas de los niños, ella miró alrededor.

- Otra vez sola - dijo ella, yo solo veía el piso - No puedes seguir negando que algo paso - no lo pude evitar y comencé a llorar.

- Cosa sin importancia - dije viendo el piso y secando mis lágrimas, mi mamá nunca me ah dejado llorar sin criticarme y la verdad no estoy para esas cosas.

- Cuentame - dijo, levanté el rostro y negué con la cabeza.

- No tiene caso, jamás me entenderías y la verdad no estoy para escuchar tus sermones de como los hombres son esto o de como soy una tonta o de que yo me lo busque - respondí, ella se sorprendió un poco, ya que jamás le había hablado de esa manera - Me tengo que ir, ya es tarde -

Salí de la florería y me fui a la universidad, nuevamente todas mis clases eran junto con Tom, el entro al aula y me vio, sin decir nada tomó asiento a un lado mío. Intente prestar atención, pero Tom no dejo de verme en todo momento lo que me ponía muy nerviosa,

- Se que soy un tonto - dijo en voz baja mientras tomaba mi mano, yo lo ví directo a los ojos - Pero prométeme que siempre tendré tu aroma a flores cerca de mi - sus ojos estaban llenos de lágrimas, tome su rostro con ambas manos.

- Solo si tú prometes jamás volver a dudar y desconfiar de mi - tomo mis manos y las beso.

- Te lo juro - dijo mientras una lágrima recorrió su mejilla, la cual yo seque.

La clase termino y fuimos a la cafetería, le preparaba su café, ya que decía que mi café era el mejor del mundo, y como siempre antes de dárselo le sople un poco ya que mi novio es un poco distraído y se quema a cada rato. Nos fuimos a la empresa de su abuelo para terminar la última semana de nuestras prácticas, no puedo creer que después de tanto esfuerzo y sacrificio por fin estaba por terminar mi carrera, nuestras tesis estaban listas y solo nos faltaba nuestro examen profesional para recibir nuestros títulos,

- Oye - dijo Tom viéndome desde la puerta mientras yo terminaba de guardar unos archivos.

- Mandé - respondí, el se acercó y tomo mi mano.

- Este fin de semana quiero que te pongas más bella que nunca - entre cerré mis ojos.

- ¿Por? - pregunté.

- Te tengo una sorpresa -

La semana termino y llego el día sábado, Tom me dijo que iríamos a un restaurante muy lujoso. Me veía en el espejo y pensaba en como han pasado los años, yo tenía 19 cuando conocí a Tom y el 21, ahora tenemos 22 y 24 años, pronto seremos grandes publicistas y aun cuando su abuelo y James quieren que nosotros nos hagamos cargo de sus negocios, no estaría mal tener los propios.

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