Megara
- Vamos amor, tú puedes - le dije a Tom mientras esperaba por el del otro lado de las barandillas.
Tom por fin acepto la cirugía, la cual gracias a Dios pareció ser todo un éxito, no recupero la movilidad, pero si la sensibilidad, ahora todo dependía de las terapias a las cuales yo siempre lo acompañaba,
- Ya casi llego - dijo el mientras se sostenía con fuerza, podía ver en su rostro que estaba sufriendo, pero me sentía tan orgullosa de que a pesar de eso lo estaba intentando.
- Si amor, falta poco - dije con un nudo en mi garganta.
Tom por fin llego y lo recibí con los brazos abiertos, él estaba agotado, aunque eso cada vez era menos, en un principio solo podía recorrer dos o tres pasos, ahora recorría dos o tres metros dependiendo de lo que indicaba la terapia. Los ejercicios continuaron y regresamos a su casa, han pasado 6 meses desde el incendio en la florería, mi madre y yo poco a poco la hemos reconstruido, el dinero del seguro cubría los gastos del material, pero nosotras teníamos que poner la mano de obra, el señor Kaulitz se ofreció a conseguir la gente, pero ni mi madre ni yo aceptamos, ya suficiente hacían con ofrecernos un techo y un plato de comida y muchas cosas más.
Alex había salido de viaje hace un par de meses por asuntos de negocios, aun así, siempre estaba al pendiente de sus hijos, Amber volvió a ser mi mejor amiga, me repetía a cada rato que le alegraba que los malos entendidos entre Tom y yo se solucionaran y me di cuenta de que Gustav estaba muy interesado en ella, la veía con mucho amor, ojalá ella le corresponda. Estábamos en la florería mi madre y yo, terminábamos de pintar, creo yo que por algo pasan las cosas, en un principio me dolió mucho perder el semestre, pero ahora entiendo que fue lo mejor, de haber estado en la universidad no hubiera tenido tiempo para Tom ni para ayudar con la remodelación de la florería, así que ahora agradecía que así se dieran las cosas, más porque Tom me explico que él desde antes estaba involucrado en las carreras clandestinas,
- ¿Se puede? - escuche una voz desde la puerta, era la Marina, la chica que había hecho un pedido muy grande y que después ella y su padre me sacaron del fuego.
- Marina, claro que sí, pasa - dije, ella la verdad me caía muy bien, era una chica tierna, amable, muy gentil, siempre estaba sonriendo, incluso a mi madre le caía muy bien.
- Vine a ver en que les podía ayudar -
- Tu siempre tan amable, lo ves cariño, este es el tipo de amistades que deberías de tener - dijo mi madre, me sorprendía que fuera tan amable con ella.
- Mamá, Marina aun es una niña se acaba de graduar de la preparatoria - dije riendo.
- Solo son un par de años de diferencia, yo estoy por cumplir 18 y tú ya tienes 20 - dijo ella mientras me sonreía y tomaba una brocha para ayudarnos a terminar de pintar.
Estuvimos platicando un rato mientras terminábamos de pintar, nos contó que tiene una media hermana por parte de su padre a la que le encantaría conocer y un medio hermano por parte de su madre con el cual no se lleva tan bien, por lo que platica de él es un antipático. Terminamos de pintar la florería y mi madre y ella fueron a comprar algo para comer, nuestra casa aún está en ruinas esa nos tomara un poco más de tiempo reconstruirla, pero con el tiempo lo lograremos, lo importante es echar andar el negocio para poder generar ingresos, limpiaba un poco cuando nuevamente escuche la puerta, me lleve una desagradable sorpresa al ver a Georg,
- Te queda bien la apariencia de pordiosera - dijo refiriéndose a mi ropa, ya que usaba ropa vieja y claramente estaba muy sucia, usaba una pañoleta en cabeza para cubrir mi cabello.
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Regresa a mi...
FanfictionMeg una joven madre soltera de 19 años con grandes ideas del amor se enamora de Tom Kaulitz un joven mujeriego de 21 años que solo le importa tener sexo con las chicas mas bellas de Alemania, por azares del destino se cruzan en el camino del otro, ¿...
