"Mejor?", Fina seguía acariciándola y le preguntó en un susurro, ella no le contestó pero asintió con la cabeza.
Era realmente mágico como Fina con un par de cariños y la cercanía de su cuerpo podía calmarla. No era algo que ocurriera siempre pero desde la partida de su madre, a veces le pasaba que no podía controlar bien sus pensamientos y estos se sucedían unos tras otros por unos momentos. Nunca había sido algo muy terrible y en general después de algunos momentos y algunas respiraciones profundas pasaba, pero era innegable que la presencia de la morena lograba calmarla mucho más rápido. De hecho, la primera vez que había logrado calmarla fue precisamente el día en que murió Catalina, Marta de 12 años en ese entonces, estaba sentada en el sillón de la sala con la mirada perdida tirando de sus rizos cuando la pequeña Fina llegó a su lado llevando un ramito de flores. No le dijo nada y se acercó a ella, dejó las flores a su lado y acarició su pelo mientras tomaba una de sus muñecas con una mano. Marta la miró a los ojos y por primera vez lloró a su madre mientras se abrazaba a la pequeña y lloraba escondida en su cuello.
A pesar del tiempo transcurrido y que su relación había cambiado, eso era algo que se había mantenido igual a lo largo de los años, o en realidad era algo que con cada día que pasaba se reforzaba más, pues el simple toque de sus manos en sus muñecas ya era suficiente para al menos empezar a centrarla.
Marta aún no hablaba, pero Fina no había dejado de hacerle cariño, y cuando se alejó un poco para mirarla, le sonrió con ternura y le dejó un beso suave en los labios. Marta suspiró con los ojos cerrados y se abrazó más a ella. Acarició su espalda y besó su mandíbula y de pronto fue consciente de nuevo de su piel junto a la de ella, la tibieza de su cuerpo, la embriaguez que le causaba su olor. El roce de sus cuerpos hizo que la morena suspirara también, le tomó la cara con las dos manos y acercó su boca a la de ella para besarla de nuevo. Marta la acercó aún más a su cuerpo mientras el beso aunque lento y pausado se iba haciendo cada vez más húmedo y profundo. El escalofrió las recorrió a ambas y justo cuando Marta la dejaba de espaldas en la cama y se acomodaba sobre ella, el móvil de Fina interrumpió el momento.
Rieron un poco pues Marta no la dejaba escapar de su agarre, pero finalmente alcanzó el teléfono y contestó
"Hola papá como está?"
"Bien hija y tú?"
"Bien también"
"Hija necesito ir a buscarlas dónde están?", el uso del plural hizo que Fina se quedara muda y Marta detuviera sus besos y la mirara con preocupación
"Padre... le dije ayer que me quedaría con..."
"Hija no me mientas por favor... mira... sé que estas con Marta, necesito ir a buscarlas dime donde están", su padre le hablaba tranquilo y con ese tono de cariño que siempre tenía con ella pero Fina no lograba articular palabra.
"Que pasa?" Le preguntó Marta preocupada y Fina solo negó con la cabeza mientras se desenredaba de ella y se sentaba en la cama de nuevo
"Padre..."
"Fina... no estoy molesto ni nada... de hecho no tengo ningún problema con que estés con ella pero necesito ir a buscarlas..., tenemos que hablar", la morena suspiró y antes de que pudiera responder Isidro le dijo
"Ponme en altavoz por favor...", incapaz de negarse lo hizo ante la mirada atónita de Marta que cada vez la miraba con más temor.
"Listo papá estas en altavoz", le dijo mirando a Marta mientras tomaba sus manos entre las suyas.
"Miren, sé que están juntas y de verdad no tengo ningún problema con eso. La verdad es que hace mucho tiempo me imaginé que pasaba algo entre ustedes y estos últimos meses... bueno, digamos que ya no tuve más dudas. Marta en serio me da igual, bueno no me da igual porque la verdad es que te quiero mucho y tú lo sabes... me gusta mucho que estén juntas y se acompañen... lo digo de corazón..." les dijo en un tono que se les hizo claro que estaba sonriendo mientras lo decía....
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Boomerang
Fanfiction"No he dejado de pensar en ti, me gustaría decírtelo. Me gustaría escribirte que te extraño y lo pienso. Pero no te busco. Ni siquiera te escribo. No sé cómo estás y extraño saberlo. ¿Tienes planes? ¿Has reído hoy? ¿Qué soñaste? ¿Sales? ¿A dónde vas...
