Un nuevo año, Will murió dejando un vacío en la familia Swift. Sky perdió un papá pero ganó otro. Harry y ella ya están en una relación, pero...
¿Podrán atravesar juntos esta época oscura donde Voldemort está preparando su regreso?
¿Qué más van a t...
Después de que el Profesor Dumbledore se fuera, Harry se quedó parado frente a la casa, era muy grande, un sentimiento de hogar lo invadió, por fin, podría vivir en familia con su padrino y con su novia.
Decidido empezó a caminar, cuando llegó a la puerta dudo en tocar o entrar, pero antes de que tomara la decisión la puerta se abrió, y se encontró con un Sirius sonriente, con mejor aspecto de la última vez que lo vio.
Lo abrazó muy fuerte, mientras exclamaba:
—¡Cachorro! ¡Te esperamos! Pero ven, pasa —luego lo agarró del brazo y lo introdujo en la casa, sin soltarlo— Esta será nuestra nueva casa, la construí junto a mi Marjorie, pensando en un hogar con nuestra hija, ahora será nuestro hogar, Sky, tú y yo.
—Sirius… —susurró Harry conmocionado, no sabía ni que decir, sentía que todo era un sueño, y pensar que estuvo a punto de perderlo— Gracias, gracias.
Luego lo abrazo muy fuerte, en eso escucho la voz de Sky, cuando volteo, la vio en una sala grande pero bastante acogedora, estaba sentada con una taza y gato blanco, que ya había visto con en Grimmauld Place el año pasado, este solo se le quedó viendo, como analizándolo.
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—Sabemos que estas enamorado de él papá, pero deja que respire un momento
Sirius la volteo a ver indignado, pero con una sonrisa grande, rio.
—Esa eres tú querida hija
Harry se puso rojo de pena, no sabía que Sirius sabía que estaban juntos, podría ser su padrino, pero era su padre…
—Yo… —titubeo Harry, pero no vio molestia en la cara de Sirius, ellos dos sonreían.
—Tranquilo, Rayito. Papá no te va a matar o algo asi
—A menos de que la lastimes… —susurro Sirius serio, luego le palmeo la espalda— En serio, no la lastimes
—Me lastimaría a mi mismo, si lo hiciera, jamás podría dañarla —respondió Harry serio, viendo a Sky con ojos de amor.
—Si que lo tienes enamorado, cachorra —dijo Sirius con una sonrisa, Sky rio.
—Y él a mí —le guiño un ojo a Harry— ¿Por qué no mejor le enseñas su habitación? Yo terminaré de preparar la cena.
—Buena idea, cachorra. Vamos Harry, sus habitaciones están en el segundo piso, la mía está en el tercero —dijo Sirius mientras subía las escaleras, Harry lo siguió admirando la casa.
Llegaron a un pasillo donde contenía tres puertas dos juntas y una enfrente.
—Esta puerta es una pequeña sala de música, a Marjorie le encantaba cantar y Sky también lo hace. ¿Lo sabias?
—No… nunca me había dicho nada… de hecho nunca la he escuchado
—Pues tendrás que hacerlo, es muy buena… bueno continuemos —luego le señaló una puerta que estaba pegada más al final del pasillo— esta es de Sky, sabes… no me molesta que estén juntos, hasta me alegra, pero no quiero escuchar ruidos extraños en la noche…
Harry se puso colorado y nervioso, claro que pensaba en Sky también de esa forma, pero no se lo había planteado hasta ahora.
Luego lo guió a la puerta que está pegada más a la escalera, y tomó el pomo de la puerta.
—Esta es la tuya, la hemos decorado entre Sky y yo, esperamos que te guste —dijo mientras abría la puerta.
Era una habitación enorme, mucho más de la que tenía con los Dursley, era de color azul y rojo, tenía decoraciones de Quidditch, fotos de sus amigos, sus padres, de él mismo jugando Quidditch, con Sirius en la navidad pasada, con Sky, Hermione y Ron. Tenía incluso el dibujo que Dobby le hizo, tenía un escritorio y un armario, e incluso un balcón que daba al lago, Hedwig se encontraba ahí con sus cosas.
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—Te hemos comprado ropa nueva, la encontrarás en el armario, por allá está tú baño —le comento Sirius, pero él seguía asombrado, observando su nueva habitación.
Estuvieron unos minutos en silencio, ninguno dijo nada:
—Si no te gusta, igual puedes cambiar…
—¡Me encanta! ¡Gracias Sirius! —dijo Harry dándose la vuelta y abrazándolo.
—De nada, cachorro. Lo hemos pensado los dos. Se que con tus tíos nunca fue un hogar, pero aquí espero que si lo encuentres —le dijo sonriéndole— te dejaré para que te acomodes, baja cuando estés listo para cenar, mañana te daré un tour antes de que vayan a la madriguera.
Luego se dio la vuelta y antes de salir le dijo:
—Te quiero, Cachorro —luego salió y se escucharon sus pasos bajando las escaleras.
Harry se quedó unos momentos pensando en todo lo que estaba pasando, pero por fin tendría la oportunidad de tener una verdadera familia.
En la cocina, Sky terminaba la cena, cuando su padre entró con una sonrisa.
—¿Le gusto?
—Eso creo cachorra, bueno eso espero, se lo debo a James y Lily, Harry merece ser feliz.
—Lo será, papá. Lo seremos —luego lo abrazó fuerte— Te amo, papá.