CAPÍTULO 2 - El Luto de las Plantas. Episodio 27: Semillas Parte II

17 1 15
                                        

CAPÍTULO 2 – El Luto de las Plantas

Episodio: Semillas: Parte II



Hace 6 meses, Brisbane, Australia.

Hombre de Cabello Verde: *Irritado* Tsk- ¿A caso no puedo pedirles un favor? Montón de idiotas

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Hombre de Cabello Verde: *Irritado* Tsk- ¿A caso no puedo pedirles un favor? Montón de idiotas.La figura de una hermosa criatura reposaba entre arbustos que parecían nacer de su cabello, como sí la vida misma emanara de su cuerpo.

Hombre Nervioso: ¡P-pero vamos hombre! Hemos estado investigando este sitio durante mucho tiempo y no hay señales de- *Interrumpido*

Hombre de Cabello Verde: Regula tu tono, animal. – El hombre se llevó la mano al rostro, visiblemente molesto. (¿Y son estos los neandertales que gobiernan hoy el mundo? *suspira* la Perla Izanami apareció hace 50 años... y desde hace poco siento la presencia de Izanagi en este misero pueblo, ya perdí mucho tiempo, quizá deba cambiar de enfoque)


Un grupo de hombres nerviosos y atemorizados se reúnen en torno a aquella enigmática figura al que se refieren como "Creador". El sol apenas va saliendo y su luz cubre las plantas que crecen por las paredes del abandonado recinto. Los hombres asombrados a la par que temerosos susurran entre ellos al ver el cambio de actitud de aquel al que llaman Creador.


Hombre anciano: *Susurrando* S-sabía que no debimos haber venido

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Hombre anciano: *Susurrando* S-sabía que no debimos haber venido...

Hombre joven: ¿Estás loco? ¿Viste lo que le hizo a Luan? Este tipo nos encontraría donde fuera y terminaríamos hechos planta.


El hombre levantó una ceja al notar los murmullos. No necesitaba escucharlos para entender sus temores. Podía sentir el temblor en sus voces, el hedor de su miedo, y esa cobardía no hacía más que alimentarle un desprecio creciente.

Las 7 EstrellasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora