"Las estrellas que alguna vez brillaron en el firmamento, hoy caen para devastar la tierra"
Son 6 los principios que rigen el universo: La Entropía que da finalidad a las cosas, El Orden que le da sentido y une los átomos, El Tiempo que organiza los...
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Yuki camina con relativo cuidado entre las calles cercanas al centro de la ciudad, cubierto de humedad, hojas anómalas y la viscosidad verde de algún licor que francamente no sabe bien. Avanza entre ruinas con las manos en los bolsillos de su sudadera...
Yuki: -Está bien... en serio que no debí ponerme esta sudadera hoy. Ya se ensució más.
(Después de que despeje el cielo llamaré de inmediato a los de GAE para que nos traigan refuerzos) *Suspira* Me pregunto a que otro Sustentador enviarán de refuerzo... Espero no sea el sr. Fryderyk. Aunque solo él y la Alice me tratan bien. -Mientras patea una piedra al caminar casualmente. - Aunque si mandan a Cuernitos seguro va a estar todo el día con su carota de "Yuki así no se hace" Ay... *Sonríe ligeramente* Es tan divertido molestarlo... Por cierto, cuanto más me acerco más huele a caño.
Un sonido rocoso invade el ambiente.
Un pedazo de muro se derrumba a su derecha. De allí emerge una criatura alargada como una anguila de ramas, ojos múltiples parpadeando sobre su cuerpo y una flor sangrante en lugar de rostro.
Zeloflorus Gigante. Rango A
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-Glllhhh. *Sonido viscoso*
Yuki: -Y justo cuando me estaba quejando del olor... qué oportuno. -La Anomalía lanza un chorro de polen. Con un giro ágil, esquivó el primer ataque. Entonces lianas afiladas silbaron junto a su oreja indicando que la flor mutante ya habría lanzado un segundo ataque, y antes de que la Zeloflorus pudiera retroceder para lanzar un tercer ataque, Yuki ya estaba bajo su sombra, con los dedos tocando apenas el aire. -Ugg... En verdad eres fea. -Entonces una ráfaga de viento emanó de su espada y la anomalía cayó seca. Yuki cayó delicadamente al suelo.