"Las estrellas que alguna vez brillaron en el firmamento, hoy caen para devastar la tierra"
Son 6 los principios que rigen el universo: La Entropía que da finalidad a las cosas, El Orden que le da sentido y une los átomos, El Tiempo que organiza los...
EPISODIO 48: Kaya Kojiki: El Creador de la Naturaleza
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Las cosas no pintaban para nada bien. ¿Cómo es que Yuki perdió la ventaja en tan poco tiempo? Bueno. A decir verdad, tal ventaja nunca existió, ya que se dedicó a sobrevivir a los ataques del Creador de la Naturaleza. Y ahora todo le pasaba factura, el chico se encontraba a merced del dios, quien le apretaba el cuello sin piedad, le habría desgarrado el estómago en una herida que definitivamente lo mataría en cuestión de tiempo si no recibía intervención de inmediato. Por sí fuera poco, también lo había envenenado.
Kojiki: Cuanto tiempo sin verte. Pedazo de mierda.
Daiki: ¡¿Eh!?
Yuki: (M-mierda no... la perla... moriré y aún así este zopenco perderá la chingadera esa...) D-da... Daiki. -El chico de cabello negro miró horrorizado a Yuki, gravemente herido. -V-vete. ¡Mierda!
Kojiki soltó a Yuki como si fuese un muñeco roto. El cuerpo del chico cayó contra la hierba ennegrecida del suelo. Con una lentitud escalofriante, el dios volvió su rostro hacia Daiki.
Kojiki: -¿Tú...? -dio un paso adelante-. ¿Por qué cargas con la herencia de ese bastardo? -Daiki retrocedió instintivamente, su mano tembló cerca del mango de su espada. El tiempo en su cabeza se volvió confuso. Kojiki se lanzó como una bestia hambrienta con hambre de despedazar y asesinar.
Un estallido de luz negra emergió de la Perla Izanagi. Un domo de energía oscura se formó a su alrededor, empujando a Kojiki hacia atrás como si hubiera chocado contra una muralla divina. El dios retrocedió, su expresión era una mezcla de sorpresa y enojo.
Kojiki: -Vaya... vaya. Parece que no eres un simple huésped. -Daiki respiraba agitado, sudor frío en frente. No entendía qué había pasado, pero estaba vivo. Y Yuki... agonizaba.
Daiki: -¡Seiji! ¡Ethan! ¡Cúbranme! -gritó, con miedo pero un poco firme.Seiji asintió.
Seiji: -Deberías congelarlo. Yo te abriré paso.-Ethan levantó la mano, invocando una lluvia de estacas de hielo que se estrellaron contra el suelo frente a Kojiki, frenándolo. El dios las esquivaba con facilidad, pero ya no avanzaba.Daiki corrió hacia Yuki, deslizándose de rodillas junto a su cuerpo maltrecho.