Entramos a una enorme sala, estabamos rodeados de vampiros, una gran cantidad de vampiros, pero mi preocupación se esfumo cuando vi a mi hermana, estaba viva y tambien Edward, aunque lo detestara, me alegraba bastante verlo vivo o muerto vivo, me alegraba saber que seguía siendo un inmortal.
Mi atención se desvió hacia las tres sillas imponentes y a sus ocupantes frente a mi, un rubio con un gran melena y una cara maléfica, el segundo un vampiro notablemente mayor, con cara de sufrimiento, al igual que el anterior tenían una gran melena pero a diferencia del primero, la de este era completamente negra, por otro lado, el vampiro que se situaba en medio de los otros, cabello largo y negro muy bien cuidado a mi parecer, parecía ser el más avivado de de los tres, sus ojos reflejaban diversión.
- Felix ¿Quién es esta joven que pende de tu brazo? - El vampiro que ya me tenía sujeta, hizo una reverencia y se dispuso a soltar su agarre sobre mi.
- Amo, es una humana que encontré por ahí, pensé que tal vez tendrían hambre, pero luego pensé; que tiene algo diferente, no la veo como comida, la percibo tal vez como una nueva compañera en la guardia - El vampiro que parecía ser el jefe. Soltó una risa extraña, me dedico una mirada profunda y procedió a hablar.
- ¿Qué te hizo creer eso? - se acercó con un paso lento imponiendo intimidación.
- Yo...creí que venia con los Cullen, tal vez si no podemos matar a la compañera de Edward, podríamos tomar la vida de ella - Alice me miro con miedo, una mirada tan llena de emoción que repentinamente me hizo sentir pequeña y temerosa.
- ¿Es cierto eso?, esta chica ¿Viene con ustedes? - Bella estaba a punto de hablar pero Edward fue más rápido.
- Así es Aro, ella viene con nosotros - en ese momento me arrepentí de mis pensamientos anteriores, Edward terminaría finalmente conmigo.
Tal vez no me mataría el, pero claro que moriría por su culpa.
- Dime cariño, ¿Cual es tu nombre? - dijo Aro acercándose a mi.
- Soy Nix - trate de hablar lo más seria que pude, su mera presencia ya me causaba ansiedad.
- ¿Que has venido a hacer aquí? - me observó un par de minutos antes de que contestara.
- He venido a acompañar a mi hermana Isabella - Aro abrió los ojos sorprendido y continuó hablando.
- Así que... ¿Tu hermana eh?, bueno no parecen hermanas, ella es pálida y tú... tu eres morena - soltó una risa burlesca como si ser malvado no fuera suficiente, parecía ser que era algo racista, yo solo asentí
-Por favor Aro, déjala ir, ella no representa peligro alguno para ustedes - sentencio Bella mirándome con ojos vidriosos.
- Lo siento cariño, pero algo en ella llama mi atención - volvió su mirada hacia a mi - déjame ver.
Edward me miro con intensidad, de pronto logré escuchar su voz en mi mente.
Bloquéala, bloquea tu mente, no dejes que vea nada Nix, hazlo.
Su forma de decirlo sonaba desesperada, Aro se acercó aún más a mi, estaba a punto de tocar mis manos, hice lo que Edward pidió, traté de bloquear mi mente con tanta fuerza que incluso me mareé.
- Interesante, no veo nada - volvió a reír con ese sonido tan peculiar - probemos algo - dio media vuelta observando a todos los vampiros presentes detrás de él - Alec, ven acá cariño.
El pelinegro llamado Alec, me observo con detenimiento, siguió las órdenes de su amo hasta estar junto a él.
- Prueba tus dones en ella - mis ojos se abrieron con temor, el pelinegro me observo de nuevo, se veía tan neutro ante la situación.
- Espera hermano - interrumpió el hombre con cara de sufrimiento.
- ¿Que pasa Marcus? - Aro se veía fastidiado.
- No la lastimes, menos se lo pidas a Alec, he notado el vínculo - mire al hombre sin entender a que se refería con vínculo.
Aro río de manera macabra con las manos en su boca, su mirada pasaba de mi al pelinegro.
- El joven Alec ha encontrado a su pareja - Bella, Edward y Alice me miraron con sorpresa, yo aún seguía sin procesarlo.
- Fascinante, Alec, puedes volver a tu lugar - el pelinegro hizo caso sin dejar de mirarme, Aro dio media vuelta de nuevo antes de hablar - Oh cariño, yo sabía que tenías algo especial, eres la compañera de vida de uno de mis más sadicos muchachos.
Seguía sin emitir sonido, tenía miedo, estaba confundida pero sobretodo, quería volver a Forks y tirarme en los brazos de Paul, saber que él me protegería era todo lo que necesitaba.
- Perfecto, Nix, ahora si puedes retirarte - sonrío con amabilidad, estaba a punto de irme cuando volvió a hablar - Alec, lleva a tu compañera afuera.
El chico se acercó con rapidez a mi lado, sin decir ni una sola palabra, comencé a caminar junto a él.
- Soy Alec Vulturi, encantado de conocerte - lo mire de reojo antes de hablar.
- Un gusto Alec, yo soy Nix Swan - la platica fluía normal aunque aún seguía tensa.
- ¿Qué haces aquí Nix? - no estaba segura de responder, pero lo hice.
- Vine por mi hermana, tal vez pienses que soy estúpida por arriesgar mi vida por ella, pero de cierto modo se que hago lo correcto, ahora si puedes juzgarme - el chico soltó una risilla baja.
Páramos nuestro caminar frente a la grande puerta.
- No creo que seas estúpida, yo haría lo mismo por mi hermana, es un instinto de hermandad Nix, quienes no tienen hermanos jamás lo entenderán - el chico me dejo sin palabras, me sentía comprendida, me gustaba saber que no era la única que haría cualquier cosa por su hermana, por más malévola o tonta que fuese esta.
- ¿Tienes una hermana? - Alec me observo un momento.
- La tengo, ella aún está conmigo, aunque no lo creas, su presencia en mi vida me hizo mantener cuerdo durante siglos, ella llenaba la mirada del vacío que sentí durante tantos años, se llama Jane - hablaba de ella con tanta admiración que me hizo querer saber más de ella.
- ¿La mitad? - Alec soltó una risa silenciosa - ¿Quien llenó la otra mitad?.
- Tu - me quede helada sin saber que responder - Eres mi compañera, no tienes idea de cuantos siglos estuve esperándote - traté de interrumpir pero no me lo permitió - Nix, sé que no sientes nada romántico por mi y quiero que sepas que no me molesta, puedo sentir tus sentimientos, estas confundida y con miedo, solo quiero que sepas que yo seré lo que quieras que sea, y ahora mismo se que necesitas un amigo, no me molesta serlo, solo quiero estar en tu vida.
- Gracias por comprenderlo Alec, me gustaría mucho ser tu amiga - el chico esbozó una sonrisa amable.
Continuamos hablando de temas irrelevantes, entre risas y chistes, era un tipo agradable a pesar de lo que me contó que se decía de él, también hablamos un poco de su hermana, por primera vez me sentí comprendida en cuanto a mi relación con Bella.
Algo corto lo se, quiero pedir una disculpa por no haber actualizado desde hace meses, trataré de ser más recurrente lo prometo.
Esperen el próximo capituló. 🤟🏼
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✰𝕋𝕙𝕖 𝕊𝕥𝕒𝕣𝕤 𝔻𝕠𝕟'𝕥 𝕊𝕙𝕚𝕟𝕖✰ || ℙ𝕒𝕦𝕝 𝕃𝕒𝕙𝕠𝕥𝕖||
Science FictionLa vida de Nix Swan se ve terriblemente deteriorada con la llegada de su hermana, trata de seguir luchando para salvar su relación con el joven Jacob, pero...¿Qué relación debe salvar?, Jacob ya no está totalmente seguro de sus sentimientos hacia l...
