20- K

8 0 0
                                        

"4 años atrás.

-Señor B. He conseguido los paquetes, enseguida estoy en la base.

-Recuerda pasar por zona Allan.

-Copio.

Me moví en dirección a la escalera central de el Departamento Nacional.

Bajé, cuando una de mis botas se atoro en la jodida escalera de vidrio.

Sin darme cuenta me dispararon, no cruzo mi pecho porque Allan había saltado a rescatarme. Sus ojos azabache se encontraron con los míos en señal de pura preocupación. Y oí salir de sus labios <<Te amo>>

¿Yo lo hacía?

¿Lo amaba? ¿Amaba a alguien?

Dolía, dolía demasiado, era una sensación parecida al accidente cuando tenía 10 años.

¿Por qué estoy metida en esto?

Era una pregunta que no paraba de hacerme, tenía bastantes respuestas.

<<Quiero salir de la realidad>>

<<No soy lo suficientemente valiente para vivir sola>>

<<El señor B me consiguió un techo>>

Desperté, afortunadamente con ambos pies, aunque con un dolor inaudito.

Mi novio estaba a mi lado besándome las manos.

-Cariño.

Allan tenía muletas al lado de su silla. Mis ojos se aguaron solo de pensar que se lanzó de esa altura para salvarme.

-¿Estas bien Kathleen?

Al ver qué no respondía decidió seguir hablando.

-Las muletas no son para siempre amor.

-No tenías por qué.

-Eres mi musa ¿Recuerdas?

La puerta se abrió de un tirón y era el Señor B, con su barba recién cortada y su característico olor varonil.

Sus ojos verdes siempre estaban neutrales. Ese hombre no tenía emociones, era incluso más indiferente que Allan.

-Acher, Douglas.

-Señor B- dijimos al unisono.

Se sentó en una silla delante de la camilla y saco a sus guardaespaldas del salón.

-Nuestra Unión está callendo en ruinas, y no es un secreto para nadie.

Trague en seco, sabía que esas palabras no eran buenas.

-Quiero acabar con la vida de una persona, como mismo destruyó la mía - Se levantó indignado y golpeó la mesa- A ti te rescate de la calle Allan, mientras comías ratas, y no hacéis buen trabajo.

Allan apretaba sus manos contra la silla, las venas de sus manos comenzaron a palpitar visiblemente.

-Y a ti Kathleen.

-Ni se le ocurra hablar de Kathleen-Salto Allan- me esforzaré más, pero no tiene que ver con ella.

-Claro que tiene que ver con ella idiota, trabajais para mí.

<<Quería irme>>

<<Desaparecer con mi novio>>

<<Para siempre>>

1 año después de esta escena

-Estoy harta Benjamín.

Fueron las palabras que solté esa tarde en el despacho del Señor B.

-¿Quién mierda te cree...

-Soy una mujer, fuerte, y estoy harta de hacer de esclava para tus juegos, matame si lo deseas- puse mis manos sobre su escritorio - eres un cobarde, necesitas ayuda de los demás para cumplir una venganza estúpida.

Allan estaba parado en la otra esquina del despacho, quién también se marchaba hoy de toda esta tortura.

-Mi novio y yo nos iremos de este lugar. Y atrevase a hacer algo al respecto.

-Katy, Katy, siempre me pareciste tan preciosa-Escupi en su cara-Jodete zorra.

-Gracias. Vámonos Allan.

Salí por las puertas de ese putrefacto sitio con mi novio al lado, y decidimos vivir tranquilos y solos. Sin ningún tipo de compromiso con el mal.

Haría caer a Benjamín Peters, seré la mejor detective del país y lo haré probar su propia medicina. Haré que se pudra en una celda por maniático.

Actualmente

-Allan, en realidad nunca dejaste de trabajar para él.

Sus ojos negros azabache se clavaron en los míos como púas.

-Oficial Acher, el día que huimos en la salida uno de los guardias me transmitió un mensaje de Benjamín.
"Matare a Kathleen delante de tus propios ojos si renuncias pedazo de rata"-asenti en señal de que continúara- Sabes que era capaz, y prefiero esto, prefiero que me odies a que estés muerta, con los jodidos ojos dentro del rostro. Y ahora estás investigando el jodido caso al que renunciaste, y al que claramente el quiere exterminar a sus hijos.

-¿Hijos?

-Los Peters, Kathleen, los tres son sus jodidos hijos.

No podía creerlo, convivi con los tres y nunca encajé el jodido apellido.

-¿Cómo mierda lo sabes Allan?

-Tome un tiempo para robar cada archivo de información sobre él- suspiró - prométeme que no morirás luego de que está información sea dada a ti.

-Allan, no...

- Prometelo Kathleen Jennifer Acher.

-Lo prometo Allan Daniel Douglas-mis ojos estaban tan ardientes que ni siquiera pude pestañar con normalidad.

- Benjamín Peters, nació en Chicago y se casó con una mitad dublinense, Megan Gibson era su nombre de pila antes de que fuese una Peters-Allan trago en seco- tuvieron un primer hijo, Aaron era su nombre, y cuando no querían tener más hijos se enteraron de que esperaban gemelos .

-Ian y Egan.

-Exacto, solo que , luego del décimo cumpleaños de los gemelos la madre murió de cáncer, justo cuando estaba a cargo de ella Aaron, un crío de 14 años. Benjamin culpo a Aaron de la muerte de su esposa, hasta el punto de volverse el maniático que conocemos.

-Por eso huyó del país y luego volvió a matar a sus hijos.

-Nunca huyó del país, hizo creer a los chicos que si. Me amenazó con ir a tu trabajo y matarte, por eso mate a Grether, más bien mandé a matarla.

No podía aguantar, abracé a Allan, a mi jodido prisionero.

-El, quiere acabar con la felicidad de sus hijos, hizo que murieran 91 personas, que su hijo menor fuese un drogadicto y que el del medio se fuera de casa.

Allan asintió débilmente.

-Aaron nunca creerá una palabra de lo que le digo.

Allan agachó su cabeza y me susurró al oído.

-Puedes nena, lucha por quién amas.

Y justo ahí supe que Allan hizo mierda su reputación y su vida por mi. Justo ahí supe que debía salir inmediatamente a hablar con Aaron aunque me dijera loca.

—Se que lo que hice fue terrible oficial— me acerqué a abrazarlo— pero estoy jodidamente enamorado, y te doy siempre las gracias. Por hacer que me gustara mi cuerpo después de los abusos, por hacerme sentir amado, por ser valiente. Ve y salva a quien amas como hice Kathleen.

—Te quiero Douglas.

—Sabemos que yo más K.

HUELLAS DE ENEROHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora