21- Three Brothers, one true

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Kathleen Acher.

—Ian, necesito hablar con los tres. Estoy en camino a su casa.

—No estamos en casa.

—¿Dónde están?

Ian suspiró y sentí el nombre "Egan" salir de sus labios entre risas.

—¿Acabas de decir Egan? ¿Qué hace en el hospital? —mi tono era casi un grito, cargado de desesperación y preocupación.

—Oh sí, dije Egan, y Aaron está ingresado hasta mañana.

—Voy para allá.

—Es mejor que no.

—Ian, tengo que hablar urgentemente con los tres.

Y colgué.

Salí corriendo de mi oficina, dirigiéndome al hospital.

Mi camioneta estaba hecha un desastre, sin gasolina y con las llantas pinchadas.

Mierda.

—¿Northwestern Memorial Hospital, señorita Acher?

Una cabeza pelirroja emergió de una camioneta verde olivo, y juro que mis ojos ardieron al reconocerlo.

—Xavier.

—Sube, Kath.

El pequeño Félix estaba sentado en el asiento trasero, abrazando un peluche de unicornio que besaba su nariz.

Sus cabellos rojos estaban pegados a su frente por el sudor, y al mirarme, sus ojos se iluminaron con ese precioso brillo infantil.

—Hola, pequeño Félix.

—Kachi.

Me acomodé en el asiento del copiloto y admiré la vieja camioneta de Xavier, aquella en la que el señor Smith solía pasearnos a él,a Grether, a Angus y a mí por todo el pueblo.

Aún conservaba los dibujos en el techo; Angus siempre dibujaba aviones, Grether flores y Xavier rostros sonrientes.

Miré justo al lado de la radio.

Había una foto: un chico de cabello oscuro con unos hoyuelos encantadores en sus mejillas, ligeramente sonrojadas. El chico sostenía la mano de otra persona, que asumí que era Xavier por el anillo que llevaba en su mano derecha.

En la parte inferior de la foto decía:

“Te quiero, X-Carrot”

Firmado: Egan Peters.

—Sí, Kath —habló Xavier al notar mi expresión al ver la foto—. Soy gay, Egan es mi pareja.

Quedé perpleja, totalmente sorprendida. No tenía nada en contra de eso, pero aún me preguntaba cómo podría mantener una relación cuando claramente Egan ya no vivía en Chicago.

—¿El vive en Los Angeles aún?

—No, regresó—sonrió—No digas nada frente a Aaron; está pasando por mucho ahora mismo.

—Estoy muy feliz por ti, Xavier, y por Félix.

—Después de que mi esposa falleciera, estuve tan vacío y solo que ni siquiera pensé en tener pareja otra vez —una hermosa sonrisa iluminó sus labios rosados—. Cuando vine a San Francisco conocí a Egan y me ayudó muchísimo con Félix.

—No he tenido la oportunidad de conocer mucho a Egan, pero estoy segura de que es una buena persona, al igual que sus hermanos.

—Gracias por entender, Kath —miró al techo de la camioneta mientras esperábamos el cambio de semáforo—. Angus amaba dibujar aviones rojos; siempre decía que eran para volar a lugares bonitos y frescos.

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⏰ Última actualización: Feb 22, 2025 ⏰

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