『Completa』
En el mundo de la musica, donde los sueños y las pasiones se entrelazan SunHi conoce a YoonGi. Ella a sus 19 años desea aplicar para la Universidad de Artes y Musica de Seúl y toma clases de piano con YoonGi, un hombre que a sus 31 años a...
Mientras me tomaba el tiempo de acariciarle el cabello, su cabeza tendida en mi pecho y sus dedos dibujándome trazos sobre la piel, me iba a lo mas profundo de mi ser pensando en la primera que me sentí tan pleno, tal como se sentía ahora bajo los efectos de las endorfina pros sexo.
—Cuéntame algo de ti, YoonGi— Habló encontrándome vulnerable —Algo que te haga ser tu
—Bueno— pensé en aquel evento que me había marcado —. Me robaron mis sueños cuando tenia 20 años—suspiré con ese sabor amargo en la boca —. Desde ahí que no soy el mismo.
Mi mente me envío casi 10 años atrás en el tiempo, cuando yo era un repartidor de un local de comida rápida y con ello juntaba dinero para grabar un demo con el cual estaba convencido de ser famoso.
Mucha de mi musica la había grabado gracias a un amigo de la secundaria que tenía un equipo de sonido, aquel equipo era de un amigo de su padre quien aseguraba que yo podría ser exitoso si encontraba una buena productora que me respaldara.
Yo en ese entonces era una maquina para hacer musica, me apasionaba al punto de no querer hacer nada con mi vida que no se relacionara con eso, al punto de no retorno solicitándole el dinero de mi colegiatura a mi padre para poder cumplir mi sueño.
Solicité permiso en mi trabajo aquel día para presentarme en la oficina de aquel productor con la intención de entregar la unica copia de mi trabajo luego de que mi computadora se estropeara debido a lo vieja que era. El CD que entregaría era mi pasión grabada, hecha musica.
Él hombre en cuestión me invitó a la oficina, escuchó mi musica frente a dos ejecutivos más y todos quedaron felices con lo que llamaban "un don".
—¿Tu quieres que yo te haga famoso?— Preguntó mirandome directamente.
—Yo quiero compartir eso con la gente y poder vivir de ello—Sentía mis manos sudar.
—¿Entonces no te interesa cantar en escenarios?—Reiteró preguntas que no me atrevía a responder aún.
—Nunca había estado tan lejos ¿Que debería responder ante ello?
—La verdad—El hombre se levantó y miró por su ventana como en las peliculas —. Supongo que como dice una de tus canciones, quieres ser una estrella famosa y ganar millones de wones—Se giró a mirarme —. Pero ¿Tienes la fuerza mental como para mantenerte en el pedestal si lo alcanzas?
—Haré lo que tenga que hacer para vivir de lo que amo hacer—Yo desde mi ingenuidad le miré observando en él lo que yo quería ser a mis 30, un famoso productor o algo parecido, tener una oficina como esta y ser el orgullo de mis padres.