『Completa』
En el mundo de la musica, donde los sueños y las pasiones se entrelazan SunHi conoce a YoonGi. Ella a sus 19 años desea aplicar para la Universidad de Artes y Musica de Seúl y toma clases de piano con YoonGi, un hombre que a sus 31 años a...
Me estrechó en sus brazos, tomó mi rostro y me despeinó mientras metía sus dedos entre mi cabello. No sentía que aquello fuera un beso sino que me devoraba sin piedad y yo solo lo veía consumirme.
Lo que empezó siendo una fantasía de chica joven terminó siendo un vicio total y aquel hombre del cual debía tener cautela resultaba ser el más encantador y pasional que había conocido a mis cortos 19 años.
Acarició mi cuerpo sobre el vestido y aunque no fue algo directo sentía que me mojaba y quemaba por dentro a la vez así que tomé su mano para caminar hasta la habitación donde yo, despues de muchas veces juntos comencé a desnudarlo y besarlo completamente. No tenía nada que perder si intentaba llevar el ritmo de la situación, él estaría complacido.
—Quiero hacer el amor contigo—susurré mientras besaba mi cuello y bajaba el cierre de mi vestido.
—Como tu quieras—Respondió bajando el vestido por mi torso hasta los pies.
Me recosté en la cama y miré como cada musculo se movía de él hasta colocarse sobre mi con delicadeza y propiedad, él sabía todo lo que hacía conmigo, como hacer que la piel se me erizara.
—Si tan solo supieras lo que es mirarte así—acarició mi rostro —. No puedo contener las ganas de tenerte cerca—.
—Yo tampoco, Min YoonGi— aparté mis piernas, toqué la piel de su rostro, hombros y brazos hasta llegar a sus manos las cuales abrazaron las mías entrelazando los dedos. Estaba lista para tenerlo por completo.
— Oh, Lee SunHi ¿Cómo es que me tienes a tus pies solo con mirarme así?
Sonreí como una boba y mi entrecejo se frunció al sentir como entraba lentamente en mi, con ninguna barrera de por medio, tan cálido, firme dejándome sin aliento. Besaba mi cuello mientras tomaba mis manos y las llevaba sobre mi cabeza.
Sus movimientos eran suaves, pausados y sus besos eran los protagonistas, me estaba amando lento y yo beso a beso me enamoraba más de como me hacía sentir.
—¿Puedo quedarme esta noche?—aparté mis piernas para darle mayor acceso.
—Quédate lo que quieras — hablaba ente jadeos —. Quédate toda la vida si quieres, o hasta mañana, como prefieras— sonrió dando mordiditas en mi cuello.
Me había arrepentido de no haber traído el CD y entregárselo esta noche. Me sentí muy agradecida de haber dormido en sus brazos, desayunado y luego habernos ido a la academia con la misión de seguir trabajando para la presentación que sería en un día más.
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