Pov: Narrador omnisciente
Ace se quedó dormido a la mitad del vuelo. Estaba en los brazos de Marco al final acabaron los dos abrazados en el sillón que estaba Marco, Marco estuvo trabajando desde que Ace se durmió, no había hecho casi nada desde que violaron a Ace ya que lo único que pensaba era en él y no sabia como actuar así que se desvela viéndolo dormir.
Marco ahora mismo se estaba bañando y pensaba que Ace seguramente se estaba despertando, después de todo habían llegado a las 2:00 am y ya eran las 11:00 am pero Ace seguía dormido.
Marco en cambio había ido a supervisar las obras y los avances, además de asegurarse de la seguridad de la nueva mansión. Marco además de eso estuvo casi toda la mañana adquiriendo suministros, y terminando de amueblar los espacios comunes, Luego de eso estuvo entrenando en el nuevo gimnasio unas horas, después de eso se dio una ducha.
Marco ahora mismo estaba tranquilamente viendo a Ace dormir, después de toda su actividad se creía que Ace se encontraba despierto, pero grande fue su sorpresa cuando abrió la puerta y vio a Ace dormido en la cama tal cual como lo había dejado.
La habitación olía a sus feromonas creando un escenario perfecto para Marco, su habitación repleta de la feromonas de su omega y su omega aun durmiendo.
Marco se acercó lentamente a la cama aun con su bata después de ducharse, se sentó cerca de Ace, la cara de Marco seguía húmeda y su pelo aun tenia unas gotas de agua que caían por su pelo hasta la cara de Ace, mojándolo levemente.
Este era un momento perfecto, la luz del sol entraba levente y solo los iluminaba a ellos, las sábanas de seda algo revoltosas y por último a Marco mirando a Ace como si fuera su esposa y la madre de sus hijos. Marco suspiro pesadamente mientras cogía la cara de Ace delicadamente.
-Te amo Ace… gracias por… estar conmigo, me has enseñado mucho, lo siento por todo.
Marco cerró los ojos y se dejó caer cerca de Ace, durmiendo en unos pocos minutos.
13:45 pm
Ace estaba empezando a abrir los ojos, sentía algo pesado que lo estaba abrazando en su lado izquierdo. Ace se sobresaltó cuando noto que efectivamente había alguien cerca suyo aplastándolo y además estaba en un lugar que no recordaba, Ace giró su cabeza lentamente para descubrir que quien estaba a su lado era Marco dormido profundamente en su pecho pecho, este tenía una expresión tranquila pero aun así sus brazos abrazaban fuertemente a Ace, y antes tenia escondida su cabeza en el cuello de Ace en una de sus glándulas. Ace sin evitarlo intentó abrazar a Marco, fallando en el intento ya que Marco había reaccionado a su movimientos y había apretado mucho más su cintura. Ace soltó una leve risa que progresivamente se hizo más firme, haciendo que Marcó inevitablemente se levantara y mirara con una cara de sorpresa.
-Buenos días, dormilón….
Dijo Ace, besó a Marco en la frente. Marco refunfuño y volvió a meter la cabeza en la cintura de Ace.
-¿Dormilón? ¿sabes desde qué hora estás dormido?
Replicó Marco con la voz medio dormida.
-De seguro no tanto como tú, dormilón.
Marco resopló causándole unas cosquillas a Ace, que sin evitarlo empezó a reír.
-Ace, te fuiste a la cama a las 2:00 am y ahora son las 13:58 pm. El dormilón es el acusador.
Ace miró a Marco con sorpresa, y luego miró al gran ventanal, no solo era de día si no que también hacía un sol abrasador.
-¿¡Qué?! ¿¡Y no sé te ocurre despertarme!? MARCO, si estamos en tu isla significa que hay una playa!
Marco asintió, aun sin entender nada y sin ganas de levantarse.
-Marco, vamos a la playa.
Marco sin pensarlo mucho contestó.
-No
Ace lo miró enfadado.
-Si.
-No, no tienes bañador, tampoco crema de sol y mucho menos sabes en qué aguas estamos. En conclusión nos quedamos aquí.
Marco agarró con mucha más fuerza la cadera de Ace.
-Marco, podemos ir a comprar las cosas, además a mí no me importa quemarme y nadar, no importa cómo esté el agua.
Marco refunfuñó.
-No hay tiendas, te recuerdo que estamos en nuestra isla.
Ace lo miro petrificado, suspiro pesadamente.
-Entonces tenemos que ir a comprar, hoy podríamos ir, después de comer, a las 4:00 pm.
-No es mala idea, tengo que revisar la antigua mansión, además de visitar a supongo unos amigos.
Ace miró a Marco con una cara de asco.
-No preguntaré quiénes son esos amigos. Pero quiero que vengas conmigo a comprar ropa.
Las feromonas de Marco demostraron que estaba feliz. Su omega demostraba comodidad con él después de todo.
-Está bien pero, a las 6:30pm empezamos a irnos.
Ace miró con desagrado a Marco.
-Esta bien. ¿A cuánto estamos de Japón?
-En 30 minutos. En helicóptero, ¿tienes miedo a las alturas?
Dijo Marco medio susurrando. Ace se quedó durante unos segundos congelado y luego contestó.
-No, no tengo miedo.
La conversación quedó en un silencio cómodo, Ace se había vuelto a tumbar en la suave cama mientras acariciaba el pelo de Marco.
Por la habitación se escuchaban las olas chocar contra la arena, el viento entrando por la ventana, a unos pocos pájaros cantar. Todo esto creó un hermosa sinfonía que relajaba a la pareja, Marco aun seguia encima de Ace, sin intención de levantarse, mientras tanto Ace mantenía la mirada en Marco, el no lo admitiría pero estaba nervioso de su futuro; Marco y el, sus hermano, los traumas pasados que le seguían acechando a dia de hoy, pero sin duda lo que más le preocupaba eran sus hermanos. Ace no mentiría al decir que los echaba de menos algo que lo aliviaba era saber que Luffy estaba bien, aunque le preocupaba el hombre que era su pareja y-
Todos los pensamientos de Ace se callaron cuando sintió un mordisco en su barriga.
-AU! Marco! ¿¡Qué demonios haces?!
-Me has dejado de acariciar el pelo. Además de tirar de él.
Refunfuño Marco.
-No hacía falta morderme.
Marco iba a contestar pero un sonido de la puerta le robó la atención.
-Señor Marco, Señorita Ace la comida ya ha sido preparada por los chefs. Las pastillas para la madame ya han sido puestas en la mesa, junto con los medicamentos que recetan los médicos.
-Gracias! ahora vamos.
Dijo Ace con un tono alegre pero confundido, de repente giró la cabeza para mirar fijamente a Marco.
-Marco, como que “Señorita”, soy un hombre.
Marco lo miró con cariño.
-Un hombre que puede dar a luz a mis hijos.
Ace miró a Marco esperando algo más, no solo eso. Marco miró los ojos de Ace y sonrió.
-Además de ser mi omega, la persona más importante de mi vida.
Ace se sonrojo y miro para otro lado. Ace soltó un poco de aire, se notaba mucho más relajado que antes.
-Sabes, por un momento me había asustado, creía que solo ibas a decir “un hombre que puede dar a luz a mis hijos”.Pensé por unos segundo que era solo eso para ti. Alguien cuya única función es engendrar hijos como una máquina.
A Ace se le puso la cara roja e inmediatamente se intentó quitar a Marco de encima, al ver que no pudo simplemente empezó forcejear.
-Vamos a comer Marco, tenemos que ir de compras.
Marco refunfuño pero se levantó.
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¡Adivina adivinanza! ¿A quién se le ha roto el portátil? (otra vez)
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Mi nuevo sirviente..... es...
RomanceMarace. Marco x Ace Ace un omega, va a hacer una entrevista a una empresa muy prestigiosa por recomendación de un amigo, Ace es un joven algo inocente y que no cree en los destinados. Marco es un Enigma el Jefe de una Mafia bastante potente y muy re...
