Capítulo 26

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Morgan

Me mira con esos ojos cristalinos que me hipnotizan y… lo beso. Responde pegándome a su cuerpo y yo le rodeo el cuello con los brazos, dije que no volvería a acercarme pero no puedo evitarlo, me alza pegándome contra la pared y disfruto de sus labios sobre los míos, no se parece en nada a cuando Nikolai me besó porque… Reacciono inmediatamente y me separo de su boca.

-Lo siento, me volví loca, Nikolai está aquí y a pesar de no querer este matrimonio no quiero faltarle el respeto. -digo y me baja al suelo con expresión asesina para luego dirigirse a la puerta sin mirarme- Yura.

Me apresuro a tomar su mano pero se suelta de forma brusca.

-Prepárate para visitar a tu abuela, en pocos días nos iremos a Rusia. -informa y sale de la habitación.

Quiero abofetearme por ser tan idiota, lo beso y ¿me disculpo por faltarle el respeto a Nikolai? ¿Qué demonios me pasa? Definitivamente soy idiota. Me alisto para salir lo más rápido posible porque no quiero que Yura me vea ni tampoco encontrarme a Nikolai, aunque tampoco lo he visto desde hace días. Cuando estoy lista salgo de la habitación y me apresuro a la salida pero no tan rápido como quisiera ya que me encuentro a Sergey.

-Rubia, sígueme. -ordena y nos dirigimos al estudio.

«Espero que no esté Yura dentro.»

Yura está sentado en su escritorio y no me determina. El grandulón va hasta el escritorio y toma el teléfono que está allí.

-Es tuyo, solo tiene cuatro números grabados. -dicen entregándome el aparato- El de Yura, Nikolai, el mío y Jun que será tu guardaespaldas principal, sólo nos puedes llamar a nosotros y recibir nuestras llamadas. En todo momento sabremos dónde estás, así que no puedes apagarlo.

-Entiendo. -respondo y tomo el aparato.

Tocan la puerta y Sergey da la orden de pasar, entonces veo a un hombre de la contextura del grandulón ponerse a mi lado.

-Soy Jun Novikov, seré su sombra a partir de hoy, señora. -se presenta y asiento en respuesta ya que me intimida un poco.

-Hola Jun, soy Morgan. 

-Jun te cuidará y será quien dirija a los demás hombres que estarán contigo. -habla Yura sin mirarme- Todos los movimientos de la señora me los dices a mí, no te separarás de ella por nada, ni aunque ella te lo suplique y si intenta escapar le das un tiro en una pierna. 

-Así lo haré señor. -responde Jun y yo miro a su jefe.

-Oye, yo…

-Larguense. -me interrumpe el muy idiota y Sergey me hace salir sin poder decirle nada a su jefe.

-Ve, las camionetas están listas y esperando por ti.

Salgo y me monto en una de las camionetas con Jun en el asiento del copiloto, sabe el camino a casa de mi abuela y me emociona verla desde lejos en su jardín cuando llegamos así que me bajo de la camioneta y voy directo hacia ella.

-¡Abuela! -la llamo y se voltea con una sonrisa en el rostro, se limpia las manos de su delantal y la abrazo, feliz por verla.

-¡Mi sol que linda estás! Cuidado no quiero llenarte de tierra. -me aparta y verifica que mi ropa no esté sucia.

-Descuida, me alegra tanto verte. ¿Cómo has estado? -pregunto alegre.

-Hemos estado muy bien, saber de ti me calmo porque me tenías muy preocupada, no debiste irte de esa manera porque todos estábamos muy angustiados por ti. -me regaña- Hasta tu hermano vino a verme para saber si no sabía de tu paradero y tu padre está muy molesto contigo, no te dije nada ese día por estar tu esposo allí pero estuvo muy mal como te fuiste.

RevengeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora