'Norman'
Fueron los cinco días más largos de mi vida solo después de la definición de casta. Encerrado en mi propia habitación, bañado con agua helada y tomando finidad de sueros orales e intravenosos y con eso estoy seguro, fue mi tercer celo en toda mi vida, escuche decir a mi madre que justamente por eso dolía tanto, también que yo llamaba a un alfa, ahora mis padres piensan que tengo uno, ni siquiera recuerdo completamente lo que pasó solo una cosa me quedo clara: duele como la mierda y hueles jodidamente dulce.
Regresé a la escuela el lunes siguiente con la sorpresa que Ian no ha llegado en todo este tiempo, ¿Tanto me necesita? Sonrió de lado dirigiéndome hacia los casilleros, tomo mis cosas, cierro y me recuesto sobre el mío para esperarlo ya que se hace tarde. Pasa el tiempo en el que no despego mi vista de mi reloj de muñeca y las puertas e Ian no viene, en ese mismo momento siento la presencia de alguien atrás de mí, de ese alfa.
-Hola...- lo miró fijamente, no puedo evitar escuchar a mi lobo repetir una y otra vez la misma palabra, mate – Creo que deberías ir a clases...- Miro alrededor y me doy cuenta que el pasillo central ya está vacío.
-Creo que no te importa- ruedo los ojos mientras volteo a ver a las grandes puertas con los brazos cruzados por arriba de mi estómago. Es cierto que es mi compañero destinado y resisto con fuerza las ganas de lanzarme a abrazarlo y besarlo, cierro los ojos inflando mis mejillas suspirando por mi autocontrol.
-Auch, no tenías que ser tan duro...- Me mira de pies a cabeza con una mirada lenta que yo interpreto como analítica - Me alegra verte después de lo que pareció una eternidad...- Dijo abriendo sus ojos para enfatizar la última palabra, sonriendo y acomodándose frente a mi -Pero, parece que a ti no te da gusto verme... ¿Me equivoco? – Dijo levantando ambas cejas.
- ¡Para nada! Tienes toda la razón- dije girando mis ojos. Siento a mi lobo lloriquear por mi actitud con este individuo que cree tiene ventaja sobre mí, lo ignoro como siempre. Desde que tuve el celo he sentido más a mi lobo, incluso a veces lo oigo hablar, pero igual lo ignoro no dice cosas racionales y parece que piensa con el ano. - ¿Podrías quitarte de enfrente de mí? ¿Sí? Gracias- Forcé una sonrisa y sacudí la mano de izquierda a derecha para que se hiciera a un lado y me deje ver la puerta.
Él, mientras yo hablaba iba perdiendo lentamente su hermosa sonrisa coqueta, pude notarlo algo herido y llego desde mi pecho el remordimiento. Se movió hacia mi izquierda y miro también hacia la puerta, sentí el calor de su cuerpo, su torso sobre mi brazo izquierdo, estaba tan cerca.
- ¿A quién estamos esperando? – Dijo suavemente.
-Tú, no lo sé, por otro lado, yo, a mi mejor amigo, Ian- dije forzando una sonrisa.
- ¿Ian? ¿Un castaño, bajito, delgado, omega, con ojos marrones? ¿Tiene una forma de hablar muy directa? Creo que lo he visto... fue algo...-
- ¡Si! – Dije animado.
- No ha venido en un tiempo, ¿Una semana, tal vez? – Menciono contando con tal desinterés.
- ¿Qué? ¿De qué estas hablando? ¿Cómo que no ha venido? El que entro en celo fui yo, no él. Tendré que ir a buscarlo – Empecé a caminar hacia la puerta cuando sentí su agarre en mi hombro izquierdo, volteo a verle con mi mejor cara de fastidio, aunque por dentro me sienta complacido con el poco contacto, lobo fácil.
- ¿Por qué me detienes? – Dije con mi mejor voz fastidiada.
- Estamos en clases y creo que eso es importante, ¿Podrías buscarlo después de clases? Ahora, ¿Te parece bien si almorzamos juntos? – Dijo sonriendo con dulzura según interpreté, fruncí el ceño molesto.
ESTÁS LEYENDO
Monoparental.
WerewolfUn Alpha dominante, con secretos, algunos son oscuros; celoso, territorial y posesivo. Un Omega inocente con una familia quebrada, común y corriente que sigue las reglas para mantenerse así. En diferentes clases sociales ¿Cómo podrían relacionarse...
