La vida de Liana estaba destinada a ser sobrenatural, tanto por los genes de su madre como por los de su padre. Pero todo comienza a cambiar cuando su novio se imprima de ella y con el tiempo se da cuenta de que Jacob no la ama, desde entonces hace...
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Historias escalofriantes.
─ Escucha, lamento si te molestó, solo fue un comentario. ─ Paul deseó no haber dicho nada.
─ Paul, no me molestó, solo me sorprendió lo acertado que era.
─ ¿Qué quieres decir? ─ ella sacudió la cabeza, no quería elaborar su respuesta.
─ Nada, tonteras mías. Ven, comencemos con esto.
Paul quería saber más pero no insistió, porque no quería que Lia se enojara con él, así que abandonó el asunto.
Cuando Lia se levantó al siguiente día su padre no estaba, había ido a pescar, solo esperaba que lograra atrapar varios peses, ya que se les había acabado el pescado ahumado. Le había dejado una nota deseándole un buen día junto con dinero por si le faltaba algo.
Deseaba que empezara su día en la playa, por lo que rápidamente empacó su bolso, bloqueador, bronceador, espejo compacto, audífonos, brillo labial, gafas, su billetera, una gran pinza para su cabello y una toalla con un bonito estampado de flores, era su favorita.
El camino a la playa pasó como un rápido borrón, no eran ni la una de la tarde y ya estaba en la orilla de aquella hermosa playa.
Quizás había llegado con mucha anterioridad, pero no quería desperdiciar aquel día soleado por nada del mundo.
Le habían confirmado su asistencia más de 50 personas, por lo que Bella tendría bastante variedad de donde elegir si es que quería relacionarse con alguien, no necesitaba quedarse con Jessica o Lauren.
Había estirado su toalla, se había sacado el vestido y estaba aprovechando de tomar algo de sol, le encantaba la relajación que eso conllevaba. El sonido de las olas colisionando con las rocas de la orilla era constante y pacifico.
─ Ángel. ─ aquella voz la sacó de su pacifica estancia. Levantó la vista. Paul se había bajado de su camioneta y caminaba en su dirección. Su torso estaba desnudo y solo estaba usando pantalones cortos para el agua.
─ Hola, Paul ¿Vienes solo? ─ preguntó ella. Si Jared no aparecía por ahí, Kim iba a estar desilusionada.
─ Vendrán en un rato más, me quise adelantar. ─ y quería estar un rato a solas con ella, pero no lo vociferaría, al menos no todavía. ─ ¿Por qué estás sola?
─ Kim seguramente sigue dormida y Jake no quería venir todavía. ─ Paul frunció el ceño.
─ ¿Sabe que estás aquí? ─ Lia asintió. ─ ¿No está preocupado de que le roben a la novia?
─ Él no tiene que preocuparse por eso, yo nunca le sería infiel. ─ Paul sonrió.
─ Lo sé, angelito. Pero como sabes eres la mujer más hermosa de la reserva y todos lo saben.