Bart siempre había tenido una conducta ejemplar, así que cuando Barry y Hal fueron llamados a la oficina del director, jamás se hubieran imaginado el motivo de su visita, especialmente Barry, quien estaba sentado al lado de Bart– Lamento que tuviera que venir, Sr. Allen. Bueno, hubo un pequeño incidente con Bart, y uno de sus compañeros.
Escuche, sé que esto es muy poco común, pero le prometo que Bart lo siente, y que no quería pelar, ¿verdad?
—En serio lo siento... pero quería pelear.
¿Ve? Le prometo... ¡¡¿QUÉ?!!
—Ese chico se lo merecía, sé que estuvo mal, muy mal. Pero sólo me estaba defendiendo. Puede preguntarle a Thad.
Lo sé, estoy al tanto, el joven Thawn nos informó sobre lo ocurrido, Sr. Allen hemos suspendido a los responsables, no suspendimos a Bart por ser su primer altercado, pero estará castigado por dos días, 20 minutos después de clase.
Todo iba bien, al menos hasta que escucharon el alboroto que provenía de afuera, eso era algo raro, Hal nunca peleaba, al menos no desde que empezó a salir con Barry- Arreglaré esto, lo prometo.
Era raro, la situación debía provocar la furia nivel 4 de Barry para tener a Bart sentado en la sala, y nivel 5 para tener a Hal, ahora con ellos dos Barry estaba en lo que se conocía furia nivel 9– ¿Y bien?
Él mocoso/idiota empezó –dijeron ambos al mismo tiempo–
Bart, tú primero –dijo Barry, el pequeño pelirrojo suspiró y comenzó a contar cómo sucedieron las cosas–
...............................................................
Bart estaba platicando con Thad, emocionado por la competencia de atletismo, la ventaja de haber nacido con poderes era que podía controlarlos, así que podía correr como cualquier chico de su edad, Bart siempre se distinguió por su hiperactividad, y lo fácil que le emocionaban las cosas. Algo que a Barry le parecía adorable.
Todo marchaba bien ese día para el pelirrojo, estaba almorzando tranquilamente con su amigo, a veces extrañaba a Freddy y Billy, pero supo que Jaime se mudaría a Central, por lo que a partir del siguiente lunes volverían a estar juntos. Pero Thad era un buen amigo, era extraño, Thad parecía ser igual de hiperactivo. Quizá por eso se llevaban tan bien.
A la hora del almuerzo, un chico de 3er año se acercó a ellos, cómo era obvio Bart intentó ser amable, aunque ese mocoso no tenía ninguna intención en serlo– ¿Tú eres el hijo de los raritos?
¿Disculpa?
—Ya me oíste, mi papá dice que no deberías estar aquí, no perteneces aquí ni a ningún lado.
Cómo digas... –Bart siempre fue el tipo de chico que trataba de evitar conflictos innecesarios, y no tenía planeado romper su record hoy–
—Mírame cuando te hablo.
Ah... con un demonio, si no vas a decir nada inteligente sólo vete a desesperar a alguien más.
Cómo era obvio, el chico no lo tomó bien y empujó a Bart al suelo, para luego tirarle su comida encima– Te voy a explicar algo, a mí me respetas, y en la escuela no hay lugar para alguien cómo tú, ya es suficiente con ver a uno de esos maricones en la mañana, como para tener que aguantarte a ti.
Bart suspiró y se puso de pie– Normalmente ignoro a los tarados cómo tú, pero no insultes a mis tíos.
El primer golpe no tardó en llegar, claro que para Bart fue fácil hacerse un lado, y repetir lo mismo, una y otra vez, un solo golpe bastó para derribar al bravucón, quién obviamente no se iba a quedar de brazos cruzados.
...............................................................
¿Entonces le rompiste la nariz?
No, él quiso golpearme, yo me moví y él resbalo con mi almuerzo, entonces se golpeó la nariz contra la mesa... yo sólo le di un golpe.
Okay, ¿Hal?
—Él se lo buscó, no hay mucho que contar...
Te dijo algo, tú no eres así tío Hal.
—Simplemente no quiero hablar de eso –dijo tranquilamente– ¿qué tal si vamos a cenar?
Okay –Barry prefirió no seguir insistiendo en el tema, prefirió esperar a que estuvieron solos, y a que Bart se durmiera, Hal estaba en la cama, en boxers únicamente, revisando su teléfono, mientras Barry salía de la ducha, el rubio no dijo nada, sólo se metió a la cama y abrazo a su piloto castaño– ¿quieres hablar de eso?
—Preferiría no hacerlo, pero tengo que...
¿Te insultó?
—Oh sí, pero realmente eso me da igual... sabes que puedo soportar eso.
¿Por qué peleaste entonces?
—Puedo tolerar que me insulten, pero... cuando empezó a hablar sobre ti y Bart, no puede contenerme, quería tirarle los dientes a ese idiota.
¿Tan malo fue?
—Si lo hubieras escuchado me hubieras dejado golpearlo –dijo un tanto divertido, Barry puso su cabeza en el pecho de Hal y comenzó a acariciarlo lentamente– no me gusta que hablen de ti, ni de nuestro pequeño mocoso.
Lo sé... pero no podemos dejar que Bart esté peleando en la escuela.
—Sólo se defendía, nuestro pequeño no es así, sé que no es lo mejor, pero tampoco tiene que dejar que le pasen por encima, créeme, después de lo de hoy, ese idiota no lo va a molestar más.
