Regreso a casa 2

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Se sentía raro regresar, incluso por poco tiempo, pero Jason y Damián ya sabían en dónde estaba, apenas abrió la puerta, se encontró con Dick, quien al parecer iba saliendo, esperaría un regaño o algo así, no un maldito abrazo que casi le rompe la espalda– Dick... Dick.

Perdón, perdón, perdón –dijo varias veces– no vuelvas a irte.

Dick, no me dejas respirar –Dick reaccionó y lo soltó y dejo escapar una pequeña risa.

Lo siento –dijo sonrojado– ¿Dónde estabas?

Es una larga historia, pero estoy bien.

Al menos ya volviste a casa.

Sólo el fin de semana –dijo como sin nada, lo que ocasionó que Dick lo viera con mala cara.

¡UNA SEMANA! ¿Pues qué estás haciendo?

Es una larga historia, pero no tienes nada de qué preocuparte.

Por lo menos ya sé algo, estuviste casi un año lejos, Jason te estuvo buscando como loco, pero luego dejó de... Jason sabe dónde estás, ¿No es cierto?

Culpable...

Ese maldito pandillero me las pagará –murmuró.

¿Vas a algún lado?

Bueno... tenía una cita con Kori, pero creo que mejor la invito a venir mañana. Bruce está adentro, trata de no asustarte.

¿Por qué?

Ha estado actuando raro estos días.

¿De nivel Batman?

Como nivel Joker, pero sin lo malvado... Es algo incómodo, hasta Damian pensó que se lo habían llevado los aliens.

Tim asintió y entró a la mansión, no era tan silenciosa como la recordaba, el sonido de los disparos se escuchaba tenuemente del piso de arriba, normalmente se preocuparía, pero había recordado que Jason le compró a Damian, con la tarjeta de Bruce, una consola y una televisión nueva.

Lo raro era que Damian estuviera usándolos, al subir las escaleras, abrió la puerta y encontró a Damian en la cama, y Bruce en el suelo, era raro verlos juntos... Y sin pelear, Bruce podía ser un gran detective, pero era pésimo con los videojuegos, especialmente porque apenas y sabía cómo sostener el control sin moverse tanto.

¿Me equivoqué de casa?

Hola Drake –dijo Damian sin dejar de prestar atención al juego, bueno, nada raro en un mocoso de 13 años. Bruce se levantó y caminó hacía Tim, quién se preparaba para recibir un regaño, o un sermón O las dos cosas.

Me da gusto que volvieras Tim.

Gracias... –dijo un poco confundido, al menos lo peor ya había pasado, si hubiera sido Jason, Tim ya estaría corriendo por el jardín siendo por seguido por Jason y un paraguas, ya que según Jason, el paraguas no duele tanto como la pala.

Realmente el ambiente en casa era raro, y algo incómodo, a la hora del almuerzo, lo normal era encerrarse en sus habitaciones, y comer ahí, no en el comedor juntos, estaban los cinco sentados en la mesa, la cual era más pequeña ahora– ¿Pasa algo?

Tim estaba algo paranoico, los demás... Bueno, realmente no tenían ni idea, Bruce se puso de pie y bebió de su vaso, era raro, parecía tan; ¿nervioso? Eso era raro en Bruce. Él nunca estaba nervioso, siempre era frío y sin expresión alguna.

Esto es más difícil de lo que pensaba... –Bruce se quedó en silencio por un pequeño lapso de tiempo, pero fue suficiente para empezar a preocupar a los chicos.

Bruce, ¿estás bien?

Sé que no he sido un padre, para ninguno de ustedes en realidad, me gustaría pensar que fui mejor con Dick y Jason, pero eso sería mayor prueba de que les tocó la peor parte a ustedes dos. Los dejé solos, cuando más me necesitaban, no fui un buen padre para ustedes, y no es su culpa, es mía. Debí haber estado más tiempo con ustedes. Sé que es inútil pedir disculpas ahora, o incluso pedirles algo de tiempo, y usar mi trauma de la infancia sería cobarde, especialmente cuando el tiempo fue algo que nunca quise darles. Lo siento, sé que no puedo pedirles que me perdonen, me concentré tanto en mí, que olvide que sólo eran unos niños cuando llegaron aquí, y lamento mucho no haber estado cuando más me necesitaban.

Okay, eso era algo que ninguno de los cuatro hubiera esperado, ¿Qué podían decir? Incluso Jason quién tenía un comentario para todo, estaba callado, incapaz de decir algo, sólo un silencio profundo, Bruce suspiró antes de retirarse, dejando a sus cuatro hijos consternados.

El resto del día ninguno vio a Bruce, y por extraño que parezca, los cuatro estaban en la sala en completo silencio, hasta que Alfred interrumpió– ¿Van a estar sentados toda la noche, o planean cenar?

Perdón Al, ha sido un largo día... Bueno, un día muy raro.

Escuchen, sé que el amo Bruce no ha sido la mejor figura paterna, pero atormentarse ustedes mismos, no resolverá las cosas, él ya dio el primer paso en disculparse. Lo conocen tan bien cómo yo, y saben que nunca hubiera hecho algo como eso.

Alfred... ¿Tú le diste la idea?

Por increíble que parezca, amo Jason, no estaba enterado, supongo que realmente quiere intentar hacer las paces con ustedes cuatro, no sólo como Batman, sino también como Bruce.

Bueno, yo no he estado con él tanto tiempo como ustedes tres... Pero realmente no quiero estar yo solo con él. No por molestia, pero... creo que no soy el mejor para entablar relaciones.

Eso es obvio, pequeño mocoso... Dick y yo les ayudaremos, ¿cierto?

...

¡GRAYSON!

Sí, claro que sí... –Esa respuesta no convenció a ninguno, pero supusieron que Dick por conocer a Bruce, era quién más sorprendido estaba, al menos la noche fue tranquila, Tim cumplía sus promesas, así que pasó esa noche con Jason y Damian en su nueva habitación, mirando películas y comiendo bocadillos que Alfred les había preparado.

Era raro, pero reconfortante ver a Damian tan tranquilo, el chico parecía un bebé viendo una caricatura por primera vez. La puerta se abrió y ahí estaba, en boxers, una camiseta sin mangas y pantuflas– ¿Hay espacio para uno más?

Entra ya Grayson, arruinas la atmosfera –Le dijo Jason.

Okay, definitivamente esa era una escena que le derretía el corazón a Alfred, sólo hacía falta uno más para ser perfecta. Y esperaba que eso sucediera pronto. Al menos ahora ver a sus cuatro chicos pasar la noche juntos, como una familia era suficiente.

RunDonde viven las historias. Descúbrelo ahora