sixteen.

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todos me la pelan por burlarse de mi usare mas kaomojis (¬_¬)

en este cap vuelve la telepatía ( ̄ω ̄;),, asi k si no se acuerdan, uso esto para cuando el otro está hablando (?? Espero k se entienda (。•́︿•̀。)

CAP MUUUUY CORTO😭😭😭😭😭

CAP MUUUUY CORTO😭😭😭😭😭

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No entiende por qué.

Por qué Atsumu no se lo dijo antes.

Kiyoomi lleva una mano hacia la marca que se posa orgullosa sobre su cuello, y comienza a acariciarla con ternura, Intentando comunicarse con su omega.

- Atsu, bebé, perdoname, por favor. No quise decir eso, lo siento mucho, precioso. - Susurra en el silencio que lo abraza; esperando a que su omega le conteste, comienza a guardar sus cosas en su bolso. Y siente un escalofrío recorrerle la espalda cuando siente caricias fantasmales sobre su cuello.

Es él.

- No me hables, Omi malo. - Él sabe, siente, que Atsumu está haciendo un adorable puchero.

Su precioso bebé.

Lo lastimó por no saber usar su bocota.

- Mi Atsu, por favor, perdóname. No quise decir eso... de ustedes. - Su sonrisa se hace aún más grande cuando siente las emociones de su omega. Sabe que si estaría en frente suyo ahora mismo, este se hubiera tirado a sus brazos a gritar de felicidad.

Por unos minutos, no obtiene respuesta. Y puede que se esté desesperando por saber qué más tiene por decir su rubio.
Finalmente, vuelve a sentir una suave caricia fantasmal sobre su cuello, y lo vuelve a escuchar.

- Omi... ven. Quiero presentarlos. -

Ahh, podría desmayarse.

Esa es la única confirmación que necesitó para comenzar a guardar con rapidez sus cosas en su bolso, y salir corriendo del gimansio.
Siente como si sus piernas tuvieran vida propia, porque en menos de cinco minutos, está subiendo en el ascensor hacia el piso del omega.

Cuando la gran puerta del apartamento del rubio lo recibe, comienza a tocar sin parar. Pareciendo un mocoso que no tiene modales, o eso es lo que opina la vieja vecina de Atsumu, que lo mira con desdén desde su puerta.

- ¡Ya va! ¡Deja de golpear, bruto! - Escucha como le grita detrás de la puerta, junto al ruido de las llaves sobre el cerrojo; y cuando la maldita puerta se abre finalmente, lo recibe un feliz rubio, y ninguno de los dos tarda en unir sus cuerpos en un fuerte abrazo.

Ambos están felices.

Sus feromonas, ahora las de vainilla siendo más dulces y con un nuevo olor lechoso, son muchísimo más fuertes. Más dulces.

- Sabes que eres un completo idiota, ¿verdad? - Pregunta en el hueco de su cuello, aún sin soltarse del rizado. Siente como sus costillas se mueve cuando una risa escapa de sus labios.

Mimado.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora