Capitulo 11

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Raphiel no tubo el sufiente tiempo para cambiar su armadura a una ropa más normal, por que acudir al llamado de su padre es más importante que cualquier comodidad para ella.

Y mientras caminaba por los pasillos blancos del palacio principal del cielo, se sintió cansada de todo lo que estaba sucediendo.

En este instante donde pudo relajarse sintió el peso de todo lo que estaba pasando por la desobediencia de su hermano y la mujer humana a la que engaño vilmente.

Esta guerra la sentía más que nadie a pesar de no estar en primera línea como su hermano Michael o su hermana Grabriel que despacharon a los hijos de Lucifer como si fueran hierba ante una guadaña.

Ella tenia un deber mucho más difícil en sus manos, sanar a los heridos o dar clemencia a los que ya no podían ser salvados.

Ver la cantidad de heridas qué podían hacer los hijos de Lucifer a sus hermanos fue algo que verdaderamente le horrorizo, ver como algunos de sus hermanos sufrían mientras sus cuerpos de volvían polvo lentamente mientras ella solo podía verlos morir con impotencia en si mirada.

La última herida que atendió fue una particularmente cruel, uno ángel menor fue atravesado por una lanza de hielo que expadia la congelación con la ayuda de la magia sagrada del ángel, el pequeño angel solo estaba a la espera de la muerte por falta de energía o por la congelación.

Al final el ángel murió en las manos de Raphiel, le dio clemencia ya que si ella no podía curarlo tal vez solo dios lo hubiera hecho, pero el estaba en otros frentes de más importancia.

Al final solo pudo ver morir a otro hermano y mientras estaba preparando los ritos funerarios para su pequeño hermano, fue llamada a prestar ayuda a su padre y eso la trajo a estar caminando en silencio por los pasillos del palacio de Dios.

Pero despertando de sus pensamientos pudo ver la puerta dorada y donde debia entrar, pero algo en el ambiente se sentia mal por un segundo se sintio de nuevo en las salas medicas del frente.

Por un segundo recordó como tuvo que dar misericordia a muchos de sus hermanos y la energia desagradable que acompañaba los cuerpos de sus hermanos, la persona detrás de la puerta tenía la misma aura asquerosa que un demonio.

Y en un movimiento inconsciente abrio sus ojos y alisto una daga de energia sagrada, en ese momento Raphiel se preparo mentalmente para una pelea sangrienta, pero una voz femenina que no pertenecía a la de su padre la llamo invitándola a entrar en la sala del trono.

-"Hija mía, me alegra verte aquí, puedes pasar que necesito tu ayuda"-

La voz de la mujer la hizo entrar en alerta máxima al punto en que estaba por extender sus alas y volar directo a la salida del palacio para dar la voz de alarma a sus demás hermanos y en su estado exaltado se repitio unas palabras "No volvere a ser engañada".

-"No soy un sucubo hija mía, así que ten paz en tu mente cansada"-

Y en la niebla de sus pensamientos torrenciales la voz masculina y tranquila de su padre hablo, con su forma unica de hablar hiso que sus ojos se volvieran a cerrar y con ello tambien trajeron a ella recuerdos donde sus días eran más fáciles.

Cuando corria por el edén junto a sus hermanos y hermanas, cuando vio a los primeros humanos y los observo por pedido de su padre para evitar que se lastimaran.

Y esos recuerdos la hicieron soltar un suspiro cansado por que sabía cuales fue el final de todo eso.

La guerra la ha vuelto desconfiada pero la voz fuerte de su padre la hizo tener la voluntad de entrar a la sala donde se encuentra su padre y apenas paso el umbral de la entrada abrió sus ojos y pudo ver a su padre con el cuerpo de una mujer voluptuosa.

Aldrig El BerzerkeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora