Capitulo 10

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[RECUERDO]

Apenas era un bebé cuando el imperio conquistó mi planeta, segun las palabras de mis padre el planeta donde habitabamos era un desierto y estaba casi muerto, que ningún dios recordaría qué existe.

Pero de alguna manera el imperio llego y vio algo en aquellas tierras valdias que ni sus propios habitantes podían ver, con solo eso llegó el progreso a mi mundo.

Las personas deviles, se volvieron fuertes y las áreas llenas de arena, se llenaron de verdes cultivos, todo eso fue solo por la ayuda del imperio.

Por eso cuando llego el momento de servir a la maquina de guerra que era el imperio ningún ciudadano se nego y los niños como yo fueron entregados sin la menor resistencia.

Apenas entramos en las naves todos los hombres y adolescentes mayores de edad fueron repartidos en varios puestos que el imperio viera conveniente.

Miemtras todos los niños como yo fueron apartados, nuestro destino era uno más grande y lleno de gloria, o esas eran las palabras que recuerdo de un hombre vestido de rojo.

.......

Astarte, semidoses que caminan entre los hombres, su destino es poner en alto el nombre del humano, ganando gloria en la batalla con los xenos que intentan detener la conquitas de los mundos en nombre del emperador.

Y mi destino fue ser uno de los tantos que serian convertidos en estos semidioses, yo sería parte de la punta de lanza en esta conquista.

Pero ser uno de los seleccionados no fue facil ya que hubieron rigurosas pruebas qué pusieron al límite el cuerpo y la mente de nuestros pequeños cuerpos, apenas éramos niños pero los sacerdotes rojos pusieron presión para escoger a los mejores.

En el camino se quedaron los débiles, los muertos y los que intentaron desertar, de alguna manera yo pude superar todas las pruebas, con mi cuerpo al límite y casi roto, pero persevere hasta el final.

Al final de todo me encargaron a mi junto algunos otros niños en una nave con un destino desconocido para ese momento, pero no sentí miedo en esos momentos donde no sabia cual sería mi destino, solo sentí una gran expectativa por lo que estaba por venir.

.........

Apenas salimos de la nave y lo que nos recibió fue el grito de un gigante de dos metros y más, su voz distorsionada por el casco sono clara y fuerte.

Su voz llena de ira mal contenida hizo temblar los cuerpos del niño más serio, con solo su voz pudimos discernir un poco de nuestro futuro próximo.

-"Reclutas, bienvenidos a la jaula"-

Cuando se acerco a nosotros, con sus pasos haciendo temblar el suelo pero pudimos ver como su coraza estaba sucia y maltratada por que tal vez fueron combates anteriores a este encuentro

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Cuando se acerco a nosotros, con sus pasos haciendo temblar el suelo pero pudimos ver como su coraza estaba sucia y maltratada por que tal vez fueron combates anteriores a este encuentro.

Aldrig El BerzerkeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora