El sol bañaba el altar con una luz dorada que parecía casi mágica.
Naruto y Sakura se miraban de frente, tomados de las manos. Frente a ellos, el anciano sacerdote terminó de recitar la bendición formal.
—Ahora, como lo dicta la tradición de Konoha —dijo el anciano con voz solemne—, los contrayentes pueden dirigirse mutuamente sus votos... de su alma al alma. Sin jutsu. Sin sellos. Solo verdad.
Naruto tragó saliva. Sus dedos temblaron un poco en las manos de Sakura, pero ella le sonrió, como siempre, con esa luz que lo había guiado desde la infancia.
Entonces Naruto habló
—Sakura-chan...
Desde niños, tú fuiste mi sueño más imposible.
Corrí detrás de ti con torpeza, con heridas, con esperanza.
Y en el camino... crecí.
Vi cómo sanabas a otros, cómo luchabas, cómo llorabas y reías.
Nunca fuiste solo una compañera de equipo...
Fuiste el hogar que no sabía que estaba buscando.
Hoy, frente a todos, te prometo que nunca dejaré de protegerte,
no como Hokage, sino como el hombre que te ama.
No prometo que la vida será fácil...
Pero sí que cada dificultad la enfrentaremos juntos.
Porque tú me hiciste fuerte.
Y tú eres mi paz.
Sakura ya tenía lágrimas en los ojos, pero no rompió. Tomó aire, contuvo la emoción en la garganta, y habló.
—Naruto...
Desde que éramos niños, eras el más ruidoso, el más testarudo...
y el más valiente.
Nunca te rendiste, ni por ti... ni por nadie.
Me viste incluso cuando yo no te miraba.
Y esperaste. No con egoísmo, sino con ternura.
Hoy, aquí, te digo que mi corazón te eligió...
No por tu fuerza, ni por tu título...
sino por tu alma.
Por ese niño que soñaba con ser Hokage...
y que terminó siendo el corazón de esta aldea.
Yo seré tu descanso.
Seré tu fuerza cuando tú la pierdas.
Y te amaré... incluso cuando seamos arrugados y lentos.
Porque contigo... la vida tiene sentido.
El anciano sonrió con ternura, y sus palabras sellaron la espera:
—Por el poder que me otorga esta tierra, la voluntad del fuego, y la bendición de los que ya no están...
declaro que sus almas están unidas.
Hubo un momento de silencio. Nadie se movía.
—Naruto Uzumaki... puedes besar a tu esposa.
Naruto no esperó. Tomó el rostro de Sakura con ambas manos y la besó. Lento. Firme. Seguro. Fue un beso que no necesitó aplausos, ni gritos. Un beso que hablaba de años de batallas compartidas, de heridas curadas, de promesas cumplidas.
Y cuando se separaron, aún con los labios rozando, Naruto murmuró:
—Gracias... por elegirme.
Sakura sonrió, con lágrimas y risas a la vez.
—Siempre fuiste tú.
Y entonces, sí... la aldea estalló en aplausos.
Ino chillaba emocionada. Shikamaru sonreía desde el fondo. Kakashi, con los ojos húmedos, bajaba la cabeza discretamente. Neji, de pie y con dignidad, parecía orgulloso. Y sobre ellos, en lo alto del monumento, una suave ráfaga de viento acariciaba la piedra tallada de Minato... como si también sonriera.
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Ella mi centro
DiversosEsto es un Naruto x Sakura, Naruto se convierte en hokage y es divorciado ya que Hinata lo engaño con Sasuke . Espero que sigan esta historia es la primera vez que hago con este ship
