Después de una larga mañana enseñando medicina, Sakura decidió tomarse un pequeño descanso. Su barriga crecía cada día y el esfuerzo físico le pesaba más, por lo que buscó un banco en un rincón del gimnasio improvisado dentro de la prisión.
Desde allí, podía ver la clase que Naruto dirigía con su energía habitual, rodeado de los prisioneros que, por primera vez en mucho tiempo, se mostraban sonrientes y motivados.
Naruto estaba en el centro, demostrando un ejercicio de estiramiento, y su voz resonaba clara y firme:
—¡Vamos, todos! No es solo el cuerpo, es la mente la que también hay que fortalecer. Ustedes son más fuertes de lo que creen.
Sakura, sentada con cuidado, apoyó una mano en su vientre y suspiró con una sonrisa.
Hinata se acercó y se sentó a su lado, también observando.
—Naruto siempre sabe cómo levantar el ánimo —comentó Hinata en voz baja—. Es difícil imaginar que aquí, en la prisión, alguien pueda sentirse así.
Sakura asintió, mirando la escena.
—Es su forma de dar esperanza —respondió—. Lo veo en sus ojos, en sus movimientos... Les da una razón para seguir adelante.
Sasuke apareció junto a ellas, con la mirada fija en Naruto, aunque con una expresión más neutral.
—Nunca pensé que una clase de educación física podría tener tanto impacto —dijo Sasuke, sorprendiéndose a sí mismo.
Naruto entonces animó a un prisionero a intentar una flexión. El hombre cayó con esfuerzo, pero Naruto se acercó para alentarlo.
—¡Eso! ¡No importa cuántas veces caigas, lo que cuenta es que te levantes! —exclamó con esa pasión inconfundible.
Sakura le sonrió y comentó en voz baja:
—Ese es mi Naruto. Siempre luchando por los demás, sin importar las circunstancias.
Hinata tomó la mano de Sakura, tocando suavemente su barriga.
—El bebé sentirá toda esa fuerza y amor.
De pronto, Naruto miró hacia donde estaban ellas y les dedicó una sonrisa brillante.
—¿Están descansando bien? —preguntó mientras hacía una pausa.
—Sí, gracias —respondió Sakura—. La verdad es que verte así me da fuerzas para seguir.
Naruto se acercó y, con cuidado, tomó la mano de Sakura para besarla.
—Y tú me das la razón para luchar cada día —dijo, con ternura.
Sasuke, aunque con su habitual silencio, parecía más relajado y esperanzado, mientras Hinata compartía una mirada cómplice con Sakura.
La clase continuó, pero en ese pequeño rincón, rodeados de muros, la esperanza brillaba más fuerte que nunca.
ESTÁS LEYENDO
Ella mi centro
RandomEsto es un Naruto x Sakura, Naruto se convierte en hokage y es divorciado ya que Hinata lo engaño con Sasuke . Espero que sigan esta historia es la primera vez que hago con este ship
