Escena: La boda de Naruto y Sakura — El inicio del camino
El cielo de Konoha estaba despejado, brillante, como si incluso el tiempo hubiera decidido regalarles un día perfecto. Las calles estaban decoradas con faroles y flores de cerezo, y la gran explanada del Tercer Valle, donde la aldea solía reunirse para eventos importantes, estaba engalanada como nunca.
Pero antes de que el bullicio llenara el aire, antes de que los pasos comenzaran a retumbar en los pasillos del altar... había silencio.
Naruto estaba de pie frente a la gran piedra tallada, donde los rostros de los Hokages miraban eternamente hacia la aldea. Observaba con especial atención el rostro de su padre, Minato Namikaze. El viento soplaba suavemente, acariciando su capa blanca con el símbolo del Hokage, haciéndola ondear como si también saludara al hombre que un día soñó ser alguien.
—Viejo... —susurró—. Lo logré. Y ella... ella va a estar conmigo. Hoy, más que nunca, me gustaría que estuvieras aquí.
—Lo está —dijo una voz dulce a su lado.
Sakura se había acercado sin que él lo notara. Llevaba un vestido sencillo, blanco y rosa, que se movía con gracia a cada paso. Tenía flores de cerezo en el cabello, y sus ojos, más verdes que nunca, lo miraban con una ternura que solo podía pertenecer a ella.
Tomó su mano sin decir nada más.
Naruto la miró y entrelazó sus dedos con los de ella, apretando con suavidad.
—¿Estás lista? —preguntó, con una mezcla de nervios y esperanza.
Sakura lo miró sin dudar.
—Contigo, siempre.
Una voz los interrumpió desde la distancia.
—¡Oigan, tortolitos! ¡Es hora! —gritó Ino desde detrás de los cortinajes que cubrían el inicio del pasillo, riendo.
—Y no hagas esperar a toda la aldea, idiota —añadió Shikamaru, aunque sonreía con cariño.
Naruto respiró hondo. Sakura también. Y sin soltarse, dieron el primer paso.
Salieron al altar juntos, no por separado. Fue una elección. Una declaración.
La multitud se levantó en cuanto los vio. Todos los asistentes —desde los más cercanos hasta los aldeanos comunes— guardaron un respetuoso silencio cuando el Hokage y la médica más fuerte de la aldea comenzaron a caminar hacia el frente. No necesitaban palabras, ni música; bastaba la imagen de sus manos unidas y sus rostros llenos de emoción.
Neji, de pie como uno de los testigos, los observaba con una sonrisa serena. Kakashi, en primera fila, tenía los ojos entrecerrados, como si estuviera viendo a dos niños que por fin habían encontrado su camino.
Y justo detrás del altar, frente a ellos, había una silla vacía. Una pequeña placa con el nombre "Minato Namikaze". Naruto la miró por un instante, y Sakura apretó más fuerte su mano.
Entonces llegaron al centro. Un sacerdote anciano, con vestiduras tradicionales de Konoha, los recibió con una reverencia y comenzó a recitar los votos del ritual shinobi adaptado al estilo civil.
Pero para ellos, en ese momento, solo existían dos personas en el mundo.
Sakura susurró:
—¿Preparado?
Naruto asintió.
—Contigo, todo es más fácil.
Y así, entre pétalos flotando, respiraciones entrecortadas y miradas emocionadas... comenzó su para siempre.
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Ella mi centro
AléatoireEsto es un Naruto x Sakura, Naruto se convierte en hokage y es divorciado ya que Hinata lo engaño con Sasuke . Espero que sigan esta historia es la primera vez que hago con este ship
