Fue mi culpa

245 31 19
                                        

Lancé la revista frente a Jisoo y puse mi mano en mi cadera. No estoy enojada como tal por lo que vi ahí, solo me siento un poco... insegura. Jisoo ha estado saliendo con esta chica últimamente, y aunque confió en ella y nunca me ha dado una razón para dudar, ese día me dijo que iría con las chicas al estudio y no que saldría con su única amiga que me hace sentir insegura.

¿Acaso ya no puedo salir con otras chicas? —Tomó la revista y la lanzó a otro lugar.

No, Jisoo. Claro que puedes —Respondí. —No tengo rabia ni celos, solo que me habías dicho que debías ir al estudio con Teddy y las chicas y ahora me pregunto si de verdad eso hiciste

No, cambié de opinión —Rodó los ojos y sentí un dolor en mi pecho repentinamente.

¿Cambiaste de opinión? ¿Acaso prefieres pasar el rato con ella que conmigo?

¡No dije eso, T/n! —Gruñó molesta y no pude evitar asustarme por su actitud. —¡No cambies las palabras que salen de mi boca!

N-no era mi--

¿Sabes qué hicimos, T/n? —Me interrumpió con brusquedad. —Ese día fuimos a hacer ejercicio juntas, cosa que tú deberías intentar alguna vez en tu vida

Las lágrimas inmediatamente salieron. No pasó ni un segundo. Mis manos sudaban, mi labio inferior temblaba, en mi cabeza solo se repetían aquellas palabras.

No, T/n; no quise decir... —No quise escucharla y subí a nuestro cuarto sin esperar un segundo más y cerré la puerta con fuerza.

Me lancé a la cama y escondí mi rostro entre las almohadas. Lloré como nunca antes. Me sentía avergonzada y totalmente juzgada. El resto del día no quise abrir la puerta. Pude escuchar que Jisoo trató de entrar a la hora de dormir, pero solo se topó con la puerta bajo llave.

T/n, preciosa; no hagas esto... —No le respondí.

Me quedé sentada en el borde de la cama en silencio. Todo el día he estado pensando en mi, en mi cuerpo, en lo que como, en lo que hago, en como me veo. Mi mente estaba hecha un desastre y yo estaba atrapada allí.

Bien, dormiré en el sofá —Escuché su voz luego de unos minutos. —Ve y despiértame si necesitas algo. Lamento lo que dije, te amo

De nuevo me quedé en silencio, escuché como suspiró pesadamente y se alejó por el pasillo. Jisoo estaba segura de que pasaría las próximas semanas allí en ese sofá. Había sido una completa idiota.

Esa noche no logré dormir y a la mañana siguiente, salí de casa antes de que Jisoo despertara. Me pasé la mayor parte del día en el gimnasio, trabajando mi cuerpo incluso si ya estaba cansada. Y así fueron los próximos días.

Jisoo no sabía donde estaba su novia. Al despertar en el sofá, lo haría pensando en que la extraña y está preocupada por ella, pero simplemente se queda allí en silencio porque no quiere hacer o decir algo que pueda empeorar la situación.

Sin embargo, luego de varios días, una mañana todo cambió. Luego de pasar los últimos días en el gimnasio sin parar, mi cuerpo estaba agotado. Al despertar, solo me sentía enferma y sin mucha energía, pero eso no impidió que me organizara y que pronto estuviera entrando al gimnasio.

No obstante, sabía que algo de verdad estaba pasando. Comenzaba a sentirme mareada y débil. Mi cuerpo estaba en pésima condición por no descansar lo suficiente y por llenarme cada vez más de estrés. Bajé de la maquina para caminar cuando sentí que mis piernas pronto fallarían. Vi la pequeña fuente de agua a unos metros y decidí que lo que necesitaba era un poco de agua. Pero al levantarme, tuve que sostenerme de la maquina, pues todo comenzaba a verse borroso.

Imagina Con JisooHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora