29

62 8 1
                                        

Tan solo ha pasado casi un mes que vi a Mikasa por última vez, pensé que sería débil, que la buscaría, pero afortunadamente no ha sido así.

Tenerme ocupado con las presentaciones de NoName me ha ayudado mucho, agradezco que mi mente ahora esté ocupada en otras cosas. NoName solo lo tenemos como proyecto alterno, Kagome sigue con su proyecto solista, al igual que yo, en donde me invitan artistas a colaborar en sus canciones, resurgir como productor… y tomar uno que otro llamado como actor. Así que no NoName es una forma de sacar nuestro mal de amor. 

La racha tranquila iba muy bien…

–Esto tenía que pasar tarde o temprano 

–Concuerdo 

–Sabemos que está noche, alguien morirá

sonrio

–Sí, tú – escuchábamos el viento que nos acompañaba. No perdemos de vista uno del otro. Un solo movimiento para que uno de los dos de el primer paso–Sin armas maldito–Grito, mientras saco el arma de mi saco para tirarla al piso. 

–Estas muy confiado

Responde, para también tirar al piso la pistola que guardaba en su vestimenta.  

El arma aun no tocaba el pavimento y ya me encontraba sobre él, golpeándolo con todas mis fuerzas mientras él detenía mis ataques. 

Sesshomaru me regresaba los golpes, siempre entre los dos existió una lucha de fuerza, ambos estando al mismo nivel, pero está vez, la lucha era personal y por la fuerza de los golpes que me está dando, entiendo que no piensa perder. 

Mi boca ya tiene un ligero sabor a ocre, me limpio el labio, el hace lo mismo, 

–¿porque alargas tu hora de morir? 

–¿será quien tiene miedo a morir eres tú? 

Me suelta un golpe en el estómago, me hace retroceder un poco y aprovecha para atacarme

–¡Hermanoooooo! 

un lamento, un grito femenino hace que Sesshomaru voltee, saco el arma que tengo escondida, detonandola dos veces, Sesshomaru cae y no puedo evitar sonreír 

–¡Nooooooo! 

De nuevo ese grito de mujer se escucha retumbar en el lugar. Cuando me aproximo al cuerpo de Sesshomaru, rio, rio desquiciadamente por mi victoria, pero en mi festejo, se escucha una detonación seguido de un dolor en mi pecho, al mírame, mi camisa blanca se volvió carmesí, desplomandome en el pavimento de aquella fría noche . 

-¡CORTE Y QUEDAAAAA! 

Escuchaba al personal aplaudir, mientras parte del staff nos ayudaba a levantarnos a Sesshomaru y a mí. 

–Señores, felicidades, una toma limpia, estamos felices de tener a tremendos actores de acción en este proyecto, en verdad muchas gracias. 

menciona el director, mientras nos da la mano. 

–Fue un placer y al contrario muchas gracias por la invitación 

–Señor Ackerman, Señor Taisho, no necesitaremos ni hacer edición, los golpes fueron tan reales, que parece que sí estaban peleando de verdad.

Escucho a Sesshomaru sonreír, claro, esto no fue actuado.

Cuando al fin logro estar en mi camerino, no hago otra cosa sino más que dolerme de los golpes. 

–Maldito, ¿me tenía que dar en la puta boca? 

me miró en el espejo

“¿me tiró un diente?” 

Canon (18+) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora