Mi corazón quiere escapar de mi cuerpo. Siento frío, demasiado frío. Mis manos se posan en mi pecho… me falta la respiración.
Miro a William aterrada.
Da un paso hacia mí; yo doy uno para alejarme de él.
—¡No te acerques!
Menciono, a pesar de que mi boca está tensa; no sé si por el miedo o por el coraje, pero me logra escuchar.
—Hablemos.
—¿Quién… mierda… eres?
Pregunto puntualizando. El dolor de mi pecho es fuerte, pero siento en mi vientre un malestar…
Me toco, y él lo nota.
—Cálmate, te puede hacer daño.
—¿¡QUIÉN PUTAS ERES!?
Grito, y mis lágrimas salen sin poder evitarlo. Tengo miedo, mucho miedo, y el dolor en mi vientre se vuelve más insoportable.
Estoy a punto de…
***
Tengo dolor en el brazo y eso hace que quiera abrir los ojos, pero me cuesta un poco; me siento cansada, aturdida.
Logro visualizar la silueta de alguien…
—No se mueva, todo está bien.
Un hombre con bata blanca me toma de la muñeca; lo miro tomar mi pulso. Siento otra mano acomodando un líquido… una mujer de blanco.
—¿Qué pasó?
Parece personal de medicina. Cuando logro decir palabras, se miran uno al otro y la mujer sale de la habitación.
—No tiene de qué preocuparse.
Tengo sed, mi boca se siente seca. Miro alrededor: es mi habitación.
La mujer, que parece enfermera, regresa, pero tras ella entra William.
—Al fin despiertas.
Trato de levantarme; me aterra su presencia, pero enseguida la enfermera me detiene.
—Señora, por favor, no se mueva, aún está débil.
Me miran, y lo único que quiero hacer es huir.
—Señora —ahora es el hombre quien me habla—, como ya le dijo la enfermera, aún está débil; tiene que guardar reposo. Le comentamos a su esposo que fue una amenaza de aborto. Afortunadamente actuamos rápido, pero sí necesitamos que guarde absoluto reposo.
—¿Qué dijo? —me aterro—. ¿Cómo está mi bebé?
—En términos simples, como ya le mencioné, tuvo una amenaza de aborto. La tuvimos que hospitalizar dos días y mantener sedada; por eso aún se encuentra débil, desorientada. En su estado necesita mucho reposo. Notamos que tiene algunas lesiones en su cuerpo, posibles secuelas de algunos… ¿golpes?, ¿caídas? —me mira; trato de entender lo que me dice—. Su cuerpo está teniendo estos cambios por el embarazo, pero esas secuelas son una pequeña molestia. Por ejemplo, el dolor en el pecho —pienso y sí, me ha dolido un poco— o agotamiento por alguna secuela de mala alimentación —aquellos días en que me la pasé muy mal en Corea—. Así que le sugerimos a su esposo que necesitaría muchos cuidados. Decidió traerla a casa y adaptar su habitación. La enfermera estará a su cuidado —la miro a mi lado, y me sonríe—. Entonces, por favor, siga las instrucciones al pie de la letra: no se esfuerce, no se altere; tiene que estar relajada, al menos por un mes. Sus bebés están respondiendo bien, pero sí tiene que cuidarse mucho.
ESTÁS LEYENDO
Canon (18+)
Fiksi PenggemarPorque Shingeki no kyojin es más real de lo que parece.... Mikasa Ackerman, actriz que ha estado desde muy pequeña en la obra SNK, mantiene una relación romántica en secreto con Reiner Braun. Apesar de esta relación secreta, Levi los descubre, pero...
