Esto es guerra.

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"Me encantas, Jennie." dijo la rubia mientras acariciaba sus pechos. "Quiero probarte."

Rosé comenzó a besar su cuello con intensidad, y la piel de Jennie se erizó ante el contacto de aquellos labios suaves que quemaban a su paso.

De repente, sintió unas manos en sus piernas. Pero si las manos de Rosé estaban en sus pechos... ¿quién la estaba tocando entonces?

Rápidamente dirigió la mirada hacia abajo con una enorme sonrisa, y allí estaba Lisa, acariciando y besando sus muslos con una delicadeza tentadora.

"Yo estoy ansiosa por empezar a comerte." añadió la tailandesa, dejando un largo y húmedo beso sobre su piel.

Jennie gemía descontrolada ante el contacto de ambas mujeres. Rosé fijó su mirada en la intimidad de Jennie mientras humedecía sus labios, y Lisa hizo exactamente lo mismo, como si compitieran en silencio por devorarla.

"Yo lo haré, te daré el alivio que necesitas."
declaró la tailandesa. Rosé giró la cabeza hacia ella con un gesto de furia.

"No, yo lo haré. Jennie es mía."

Lisa rió sin gracia y, mientras ambas sostenían una batalla de miradas, Jennie se excitaba aún más al tenerlas enfrentadas por ella.

"No es tuya." atacó Lisa. "Jamás lo será."
Rosé, cegada por la rabia, perdió el control y empujó con fuerza a la tailandesa.

"Jennie." Alguien la llamaba.

"Jennie." Esa voz molesta volvía y volvía. No era ni Lisa ni Rosé.

"¡Mierda! ¡Jennie, despierta!"

La morena abrió los ojos de golpe, mientras su cuerpo daba un pequeño brinco por la sorpresa.

"¿Qué pasó?" preguntó, tallándose los pequeños ojos.

"No me dejas dormir, Jennie." regañó Jisoo.

"Estabas haciendo ruidos tan aterradores... como gemidos de alguien poseído."

Jisoo había llegado hacía un par de días, poco después del caluroso e intenso enfrentamiento entre Jennie y Lisa.

"Lo siento, estaba teniendo una pesadilla." mintió.

"Yo nunca he escuchado a alguien gemir mientras tiene una pesadilla." acusó Jisoo.

Desde aquella discusión con Lisa, los sueños de Jennie habían cambiado por completo. Ahora eran más intensos, cargados de un aura prohibida. Casi siempre soñaba que se entregaba a ambas mujeres en la intimidad, y otras veces, en contraste, que las tres terminaban envueltas en una enorme discusión que parecía no tener fin.

"No digas tonterías, estoy segura de que no estaba gimiendo." aseguró con evidente molestia. "Y si tanto te afecta, ¿por qué no pides otra habitación, como lo hizo Taehyung?"

Jisoo negó suavemente mientras se cubría el rostro con la almohada.

"Me costará un ojo de la cara, y aparte quiero pasar tiempo contigo, Jenn."

Jennie giró los ojos ante las excusas de su amiga; su único pensamiento era que debía conseguirle una habitación a Jisoo, pues de vez en cuando ella necesitaba su privacidad.

"¿Qué haremos hoy?" preguntó Jisoo, estirando su cuerpo con pereza.

"Yo, trabajar."

"¿Trabajar? Tómate unos días por mí." exigió en tono bromista, y en respuesta Jennie solo le lanzó una almohada mientras se ponía de pie.
"Busca algo mejor que hacer. Me iré a bañar para ir a la torre."

  𐙚 𝙊𝙪𝙩 𝙤𝙛 𝙢𝙮 𝙡𝙚𝙖𝙜𝙪𝙚. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora