Tu versión.

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Pasaron algunos días y por fin Rosé se sentía lista para hablar.

Se sentó frente a Jennie, con la espalda recta y las manos apoyadas sobre sus muslos, como si necesitara mantenerse firme para no entrar en pánico. Jennie percibió su actitud así que tomaba su mano por ratos para animarla a hablar.

"Esto no es solo una rivalidad", dijo Rosé al fin. "Es una historia que empezó cuando éramos niñas. Y terminó... mal."

Jennie asintió, invitándola a continuar.

"Lisa y yo fuimos amigas de verdad", comenzó. "No esas amistades superficiales que se rompen con el tiempo. Éramos inseparables. Ella, Mina, Jungkook y yo. Éramos un pequeño mundo."

Rosé respiró hondo.

"Pero nuestras casas no eran iguales. No nuestras vidas."

Le contó de Lisa, de la presión constante de su padre, de un hogar donde no existía la libertad. No entró en detalles innecesarios, pero Jennie entendió lo suficiente: Lisa creció aprendiendo que sus sueños tenían precio y que el dolor era una herramienta de control.

"Yo no lo entendía del todo en ese momento", confesó Rosé. "Solo sabía que Lisa siempre estaba peleando contra algo."

Luego habló de sí misma. De su madre muerta. De su padre cansado pero bueno. De una casa silenciosa, pero segura.

"Cuando le dije que quería ser piloto", sonrió con nostalgia, "me escuchó. No sabía qué era la Fórmula 1, pero me apoyó."

Jennie sonrió con ternura.

"En el colegio, todo se invirtió", continuó Rosé. "Lisa era la rebelde talentosa. Yo era la niña perfecta que todos querían derribar. La envidia es dura cuando eres joven." Rió ante su frase. "Entonces, Mina..."

Rosé bajó la mirada.

"Mina fue mi primer amor. No sabía que me gustaban las mujeres hasta que nuestra amistad se convirtió en algo más."

Le contó cómo se escondían frente a todos, cómo llevaba esa relación a pesar de las pequeñas dificultades.

"Hasta que un día decidió que no quería seguir", dijo, con el ceño fruncido intentando recordar. "Y me dijo que estaba enamorada de Lisa."

Jennie apretó los labios.

"Pero esto no fue solo perder a mi novia", siguió Rosé. "Fue perder a mi amor. Y perder a mi mejor amiga al mismo tiempo."

Le explicó cómo, después de eso, Lisa cambió. O al menos, así lo sintió ella.

"Empezaron las humillaciones. Las calificaciones manipuladas. El aislamiento. Me quedé sola, sin Mina, sin Lisa."

Jennie quiso interrumpir para decirle que podía parar si lo deseaba, pero Rosé levantó una mano con suavidad.

"Yo tenía que seguir adelante. Tenía calificaciones que mantener, tenía que preocuparme por mi hermana y mi papá. No podía derrumbarme por cosas así."

Su voz se quebró apenas cuando habló de su padre.

"Y entonces murió."

Jennie sintió el golpe como si fuera propio.

"Fue un desastre en el hospital donde trabajaba", explicó Rosé. "Y el nombre del padre de Lisa apareció en todos lados. No como culpable oficial. Pero sí como alguien demasiado sospechoso."

Rosé apretó los dedos.

"Nadie me dio explicaciones. Solo recibí una canasta de frutas y un cheque. Como si el dolor pudiera comprarse. Y cuándo más necesité a Lisa, ella ni siquiera me miró al enterarse de mi perdida."

El silencio se hizo pesado.

"Ese fue el día en que decidí que Lalisa Manobal y yo no volveríamos a existir en el mismo mundo", dijo con frialdad. "Pero aquí estamos una vez más."

Jennie tenía los ojos húmedos.

"Por eso me cuesta tanto verla", concluyó Rosé. "No porque sea mala. Sino porque cada vez que aparece, me recuerda todo lo que perdí."

Jennie habló despacio.

"¿Y si hay cosas que no sabes?" preguntó. "¿Si no todo fue como parecía?"

Rosé la miró, cansada pero honesta.

"Puede ser", aceptó. "Pero esta es la historia que yo viví. Y es la que me formó. Quisiera tener otro punto de vista pero no lo hay."

Se acercó un poco más.

"No te pido que elijas", añadió. "Solo que entiendas por qué yo no puedo luchar contra ella."

Jennie apoyó la cabeza en su hombro, en silencio. La morena lo entendió por fin.

Rosé no odiaba a Lisa por celos. La evitaba porque asociarla con ella significaba recordar demasiadas derrotas.

Y en algún lugar, muy profundo, Jennie empezó a preguntarse qué tan distinta sería la historia si, por primera vez, escuchaba la versión de Lisa.

  𐙚 𝙊𝙪𝙩 𝙤𝙛 𝙢𝙮 𝙡𝙚𝙖𝙜𝙪𝙚. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora