La Terrible Noticia
En una habitación, lujosa de un hotel del centro, estaba Andreas, llorando ya no podía seguir soportando aquel trabajo, las exigencias de Heidi cada vez eran más crueles, sus clientes está vez habían sido dos tipos, los cuales hicieron con el chico lo que les había venido en gana, Andreas tuvo que soportar vejaciones, golpes y cosas tan repugnantes, que al final lo hicieron vomitar. Cuando los tipos terminaron con él, el chico estaba bocabajo sobre la cama, sangrando y llorando.
Cuando llegó Heidi para revisar el estado de su mercancía, lo encontró llorando bajo. Pero eso no la conmovió.
—Vamos Andreas, necesitas levantarte para que tomes una ducha, te llevaremos a casa.
El rubio se levantó como pudo, Pero su actitud lejos de parecer una víctima lo hizo enfrentar a la mujer.
—Estoy harto Heidi, renuncio, ya no quiero seguir con esto…
— ¡Jajajaja! ¿Que renuncias? Tu no te vas hasta que yo te diga, Andreas, te lo advertí desde un inicio y aún así tú fuiste quien me busco, dudo mucho que en otro lado ganes lo que ganas conmigo, sin mencionar a tu familia, que son tantos y están tan hundidos en su mierda, que dudo puedan comer como lo hacen gracias a tu polla y tú culo, así que levántate y deja de lloriquear.
El rubio inflaba sus mejillas en una mezcla de dolor y odio. Apretó sus manos y soltó lo que fue su sentencia de muerte.
—Te voy a denunciar, todo el mundo sabrá quién eres.
La rubia lo miró y soltó una gran risotada.
—¡Y crees que alguien le creerá a un marginado como tú!, no seas estúpido mocoso—se acercó y lo sujeto de las mejillas con brusquedad— ¿acaso crees que me voy a dejar intimidar por un malcriado como tú?.
Lo soltó y se dió la vuelta para salir de la habitación en dónde ya la esperaba uno de sus guardaespaldas, la mujer lo miró y le dijo— ya sabes, que hacer—.
El sujeto entró…
Nadie escuchó nada, las grabaciones casualmente no mostraron nada aquel día, pues el equipo de seguridad había recibido mantenimiento. El cuerpo del joven fue hallado el día después, por una mucama que había entrado a hacer limpieza en aquella habitación. De dónde horrorizada salió corriendo y gritando que había un chico muerto en la habitación.
El hotel se llenó de policías, que acordonaron el área, las investigaciones habían comenzado y como se trataba de un lugar reconocido, los reporteros inmediatamente se apostaron intentando obtener alguna declaración, ya fuera de la policía o de algún trabajador.
Cuando los servicios forenses llegaron a la escena una reportera que logró sobornar a un trabajador para poder acceder junto a su camarógrafo lograron tomar una imagen del cuerpo que en ese instante estaba dentro de una bolsa negra, el oficial estaba cerrando la bolsa pero la imagen del rostro pálido del joven ya había sido capturado por la rápida cámara del camarógrafo que la acompañaba.
La imagen del rubio, rápidamente llenó las noticias, desgraciadamente el hallazgo se convirtió en todo un circo mediático que se dedicó a sacar suposiciones en dónde se decía que era un prostituto drogadicto, que lo habían matado por qué era amante de una mujer rica.
Tom bajó a desayunar con su madre, que estaba en la cocina viendo las noticias, dónde estaban dando la nota sobre el homicidio de un joven en un hotel.
El chico se acercó a su madre y le dió un beso en la mejilla.
—Hola mamá, ¿Cómo dormiste?
—Bien, mi niño, anda siéntate para que desayunes antes de ir con Bill.
Tom se sentó a la mesa cuando los dos se quedaron viendo la noticia, en el momento justo en que el rostro de Andreas salía en el noticiero.
Muriel ahogó un grito llevándose una mano a la boca. Volteo a ver a Tom quien se había puesto pálido, sus ojos se llenaron de lágrimas, que de inmediato comenzaron a caer por sus mejillas.
En el televisor se comenzó a escuchar la noticia del hallazgo. Tom respiraba rápido, analizando lo que escuchaba entonces el timbre comenzó a sonar.
Muriel fue a abrir, en la puerta estaba llorando Katherine, la madre de Andreas, ahogada en un mar de lágrimas estaba buscando a Tom. Muriel, la dejo pasar a su casa, la rubia estaba histérica, y casi no se le podía entender.
—Katherin, pasa, por favor mujer siéntate—, la anciana la llevo a la cocina y la acomodo en una silla.
La rubia al ver a Tom lo tomo de los hombros—Tom, dime qué no es verdad, dime qué mi Andy está contigo aquí en tu casa... ¡Andy!, ¡Andreas! Baja por favor, vamos a casa...—Gritaba y buscaba a su hijo, Tom endureció la mirada y le gritó, lo que llevaba tiempo pensando sobre la mujer, que hoy se hacía pasar por madre abnegada.
—¿Que pasa Katherine? , ¿En verdad te duele que a tu hijo le hayan asesinado? ¿O es más bien que te preocupa que se te acabó la minita de oro?
—¡Santo cielo Tom! ¿Que barbaridades estás diciendo, jovencito?
Muriel escandalizada reprendió a su hijo, Pero el rastudo no se disculpo, ni siquiera apartó la mirada de la madre de su amigo.
—Es la verdad, mamá, está dolida madre sabía que Andy se estaba prostituyendo y no hizo nada, incluso ella y él alcohólico de su marido sacaron a Andreas de la escuela, a pesar de que sus calificaciones subieron, para que él los mantuviera.
La rubia estaba temblando, sus labios formaban un puchero pues sabía que aquello era verdad, había sido una madre terrible, pero saber que su hijo había muerto la lleno de dolor y culpa. Pero aún así no se dejó intimidar y clavo sus ojos azules tan iguales a los de su fallecido hijo, en Tom, que la miraba con odio y asco.
—Tienes mucha razón Tom, soy una mujer terrible, nunca cuide de mi Andy como lo merecía, Pero ni por un segundo te permito que dudes que amaba a mi hijo, porque lo ame desde el primer momento en que supe que lo llevaba en mi vientre.
—Pues espero que enmiendes todos tus errores con tus otros hijos, que para ellos puedas ser la madre que no fuiste para Andy, se lo debes Katherine.
Tom lloraba, en su corazón se había roto algo, porque el rubio no solo era un colega más, Andreas era ese hermano que le hubiera gustado tener.
La mujer se fue momentos después, y al salir, Bill llegaba a toda prisa. Muriel, lo vio y espero para dejarlo pasar, también lloraba, se miraba sumamente afligido, Muriel lo abrazó cuando ya lo tuvo de frente.
—Pasa, hijo, ve con Tom, que te necesita.
No hizo falta que lo dijera, dos veces, Bill entro llamando a su novio.
—Tom... To...
Tom lo vio y se le lanzo abrazándolo fuerte, estaba llorando. Bill en silencio y llorando, también lo abrazó fuerte.
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La Edad Prohibida
FanfictionLlega la primavera y con ella el descubrimiento del querer ser, la adolescencia es la etapa en la que una persona descubre su verdadero yo, la vida nos prepara para darnos cuenta lo que podemos ser, pero las decisiones incorrectas y la educación tra...
