El Idiota

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Íbamos caminando y de todas las tiendas Rose a lo lejos observo un Starbucks ya había observado la cara de ella sabia exactamente lo que diría, me volteó a ver y antes de que hablara.

Si – dije levantando una ceja en forma graciosa.

Nos empezamos a reír era impresionante como nos conocíamos, antes de que una haga una expresión la otra lo hacia primero, eso me encantaba.

Llegamos al Starbucks y como siempre pedimos dos java chip una para ella y otro para mí.

Salimos ahí y caminamos por toda la plaza comercial, estábamos en el segundo piso y a lo lejos se veían cuatro chicos caminando hacia nosotras y reconocimos a uno sabíamos sin duda quien era por la forma de caminar y mover los brazos, claro era Christopher.

Christopher salió algunos semanas con Rose, pero a la tercera cita que tuvieron ella se dio cuanta de lo egoísta, mentiroso, pervertido y cretino que era el.

En la penúltima cita el trato mal a un mesero que los atendió, al mesero por accidente derramo vino fuera de la copa y le cayo un poco a Christopher, el le grito y salieron del restaurante el solo los ofendía y el encargado se disculpaba pero el le siguió gritando y ofendiendo, el  la ultima cita fueron a “El Laberinto” un antro de los mejores en Nueva York, pero después de unas copas el se acerco demasiado a ella y  le dijo cosas como ¿Cuanto duras en la cama? Y otras perversidades, Rose tomo una bebida y la derramo en la cabeza de el. Ella salio de ahí, tomo su auto y se fue.

Habían pasado dos semanas desde que ellos no se ven la cara, yo solo observe a Rose, se notaba tranquila y segura como siempre así que seguimos caminando como si nada como si nada, asta que los cuatro pasaron entre nosotras dos de mi lado y dos de lado de Rose, yo lo observaba de reojo Christopher paso a lado de ella  rozan sus brazos, pero vi como su mano se coloco por un segundo en su trasero, ella abrió los ojos como platos, dio la media vuelta y se quedo mirando con mucha furia, pero ellos caminaron mas rápido y se perdieron entre la gente, puse mi mano en su hombro – tranquila – dije buscando su mirada, ella tenia las dos manos en puño, Rose siempre estaba sonriendo y con una luz tan brillante en sus ojos, pero cuando veía o le hacían algo que no le parecía, ella era otra, se enojaba demasiado y no dejaba las cosas así, así que espero que por su bien el ya se aya ido, si no, no quisiera estar en sus zapatos.

Seguimos caminando, nos acabamos nuestras bebidas, hablando del inconveniente de hace rato, todo ya estaba normal.

Cayo la tarde y decidimos irnos después de compramos ropa y unos pares zapatillas, íbamos por el pasillo con destino hacia los elevadores pero poco antes de llegar esos chicos, esos cuatro chicos que nos topamos antes estaban sentados en una banca ya sabia lo que iba a pasar si íbamos por ahí quería tomar otro camino pero Rose no me dejo, tomo mi mano y la jalo para estar a lado de ella, seguir caminando y pasar por donde estaban ellos.

 Pasamos y Rose paso a lado de ellos, Christopher volteó a verla y la miro de arriba a bajo, quería darle de cachetadas por mirarla así, eso era tan incomodo pero a ella creo que no le importo, los pasamos por centímetros y de repente la misma acción, el se puso de pie y acaricio la misma zona, ella nada más de sentir ese rocé se dio la media vuelta, fue tan rápido que ya casi no alcanzaba a ver lo que estaba por pasar, al darse vuelta el puso los ojos como platos, ella tomo su parte larga y dura, el gruño y ella hablo todavía sosteniendo y apretando su parte intima. 

¡Escúchame idiota!.. Yo no estoy para estos jueguitos tuyos, así que me vas a dejar en paz escuchaste – dijo con un tono tranquilo y a la vez con poder.

Yo y los tres chicos estábamos que no lo creíamos pero nadie se movía ni decía nada.

¿Me entiendes? ¿Si te quedo claro? – dijo ella mirándolo a los ojos.

En… entiendo – dijo el como pudo y retorciéndose un poco.

Ella lo soltó, se le formo una pequeña sonrisa victoriosa, se dio la media vuelta de nuevo y me dijo que nos fuéramos yo quería soltar la carcajada pero espere a que llegara el elevador y a que cerrara las puertas, cerro y me eche a reír.

Salimos recordando lo que había ocurrido minutos atrás, jamás había visto a Rose hacer eso y me gusto.  

Heart Attack (Harry Styles)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora