Miedo

265 13 5
                                        

Lo lamento Calvin – murmure abriendo la puerta principal, di una ultima mirada al local, donde había pasado momentos felices, momentos que para mi serian inolvidables.

Renuncie. Lo pensé días, no quería decepcionar a Calvin, quería seguir viendo a David a ese chico que cada día me sacaba una sonrisa, no importaba como llegaras, enojada, fastidiada, triste, desesperada por el trafico él siempre hacia todo para que sonrieras, espero seguirnos viendo es un amigo muy especial para mi.

Subí a mi auto y lo encendí tenía que llegar lo más pronto por Jade y de ahí irnos al ensayo.

Arranque. De mi cabeza no salían las palabras de Calvin, esas palabras que me hicieron sentir mal ¿y si estaba en lo correcto? >> ¿Cómo que renuncias? Rose ¿porque no aprovechas lo que tienes? Tienes un trabajo, un amigo que esta siempre contigo y ¿por que? ¿Por bailar? No te confundas, eres una soñadora y eso esta bien, pero lo que tienen los soñadores es que tarde o temprano tienen que volver a la realidad. Despertar<< No lo decía enserio, solo estaba enojado ¿no?

Llegaremos tarde – dijo Jade entrando al auto.

Llegaremos, no hay que pensar negativo – dije un poco desanimada, seguían esas palabras, esas malditas palabras.

Me confundieron ¿Estaba bien renunciar? ¿Estoy haciendo bien? ¿Tengo que despertar? Y si… solo soy una soñadora, si, me gusta bailar y para mi seria un sueño ser reconocida como bailarina pero… más que nada mi sueño más grande es ser una fotógrafa profesional, ser reconocida en todo el mundo, que las perdonas hablen de mi, de mis fotografías, tener un estudio y exhibirlas ahí, ese es mi sueño y lo lograre.

¿Que tienes Rose? – me vio preocupada. No habíamos hablado mucho en el camino, Jade hablaba y se reía, yo solo asentía.

Ya renuncie –

Y… ¿como reacciono Calvin? –

Mal… em… eso creo – dije buscando donde aparcar el auto.

Rose, tenias que hacerlo, esto ocupa la mayor parte de tu tiempo – hizo una mueca – ya veras, será más fácil sin tu trabajo – me animo – tendrás más energía, aunque no creo que te quite lo distraída – dijo y reímos.

Y era cierto, tenía razón en todo lo que decía, será mucho más fácil, David no podía seguir cabiéndome cuando llegaba tarde, él tenía sus propios asuntos, además no podía seguir desvelándome por tomar turno de noche, hice bien…. ¿no?

Distraída… si es muy raro, no me he podido concentrar bien, hago bien los pasos y todo lo que me dicen, pero me meto tanto en mis pensamientos que no escucho cuando me hablan o las indicaciones de Damián.

Sigo presintiendo algo, no se, me estoy comenzando a asustar y ¿si esto me queda para siempre? ¿Si me vuelvo loca?

Por fin llegan – Gloria como siempre nos recibe con una sonrisa – vallan, vallan rápido, su coreógrafo apenas llego –

Asentimos, sonreímos y comenzamos a caminar.

Se salvaron – dijo Damián – apenas llegué – sonrío – vallan con sus compañeros –

¿Como están? – Pregunto Lucy – por poco y no llegan – rió.

Tienen una maldita suerte – hablo una voz chillona – yo me encargare que no vuelvan – dijo y los que la acompañaban se rieron.

Estefanía – dijo Lucy y rodó los ojos.

Son unas malditas – dijeron y rieron.

Hasta aquí – dije y me volteé - ¿¡Cual es tu maldito problema!? – dije, estaba tan enojada, tan frustrada, siempre era lo mismo, Estefanía hablando mal de todos, criticando, la evitaba, no iba a ocasionar un problema por esa idiota, parece una niña de nueve años, es tan infantil.

Heart Attack (Harry Styles)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora