Laborarorio

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Últimamente no he tenido hambre, solo sueño y no ha pasado nada diferente a excepción de que mi ventana que conectaba al cuarto de Antoni ha sido cubierta y ya no puedo ver hacia el otro lado, solo puedo sentir el penetrante olor a químicos que utilizaron para limpiar la sangre de Antoni, el olor es muy fuerte hasta casi llegar a insoportable después de mucho tiempo. Hoy una mujer bajita de pelo rubio rizado ha venido a recoger las charolas y platos de comida que he dejado, antes de salir me miro y movió la cabeza con decepción para después salir y cerrar la puerta. Unas horas después me quede dormida para despertar exactamente igual que cuando cerré los ojos, nada ha cambiado y el color azul que tanto me gustaba empieza a cansarme y creo que ahora me gusta el color negro de mi sudadera. Ahora que lo pienso no me la he quitado desde que salí de mi casa en México, a excepción de las veces que la lavo mi madre. Oigo el sonido de la puerta y me saca de mis pensamientos, veo que Jenn entra por la puerta y corre hacia mi para abrazarme, intento levantarme pero no me quedan fuerzas para nada.
-Mad, vámonos de aquí, por fin se convencieron de que no estas infectada y está la posibilidad de que seas inmune.
-Que bien- digo con la poca energía que me queda.
Esta vez no entran guardias si no tres personas con una camilla y trajes esterilizados. Me toman de los hombros y las piernas y me suben a la camilla, salimos del cuarto y veo que las luces se apagan dejando al cuarto en completa obscuridad.
Recorremos un largo pasillo para después entrar a un ascensor y salir a la planta médica, el olor a medicamentos y anestesia es fuerte pero no tanto como los químicos del cuarto azul.
Los médicos se centran en la herida del hombro, me anestesian y comienzan a raspar la herida, la verdad la anestesia no sirve de mucho por que me duele lo que me hacen en el hombro pero no tengo fuerza para moverme o quejarme así que solo veo el techo y pienso en otra cosa. La operación parece durar una eternidad y cuando terminan me ponen un suero y me ponen comida en una mesita frente a mi, Jenn se sienta a mi lado y literalmente me obliga a comer, la comida era muy poca pero con esfuerzos me la termine. Después me duermo para despertar un par de horas después, al despertar Jenn esta conmigo y me hace platica sobre lo que pasará después. Miro al frente sin pensar en nada realmente, solo miro la pared de enfrente y me pierdo en el color blanco de la pared, creo que han puesto un poco de analgésico en el suero por que me siento bien, me siento relajada sin pensar en nada realmente.
-Mad- dice Jenn tomándome de la mano y llamando mi atención- ¿me haz escuchado?, te estoy diciendo que en un par de horas tendrás que firmar unos papeles donde aceptas ser usada para encontrar una cura.
-Humm... Primero necesito saber que mi madre como tu madre y nuestros hermanos están bien y quiero verlos, después de eso negociare sobre encontrar un lugar para vivir no tan malo pero si seguro.
Jenn se queda pensando un poco lo que acabo de decir, la verdad no se de donde han salido esas palabras ya que no me había detenido a pensar en eso y aparte mi voz a salido bastante firme cosa que me sorprende teniendo en cuenta que no había hablado en bastante tiempo.
-Puede ser que accedan o tal vez te manden lejos y busquen otro inmune.
-¿Dónde lo van a buscar? Y si lo buscan ¿cómo lo harán?- Jenn se queda pensando lo que acabo de decir- la única manera de saber si alguien es inmune es que sea mordido y lo mantengan en cuarentena para ver si se convierte o no, y no creo que tengan la paciencia suficiente para hacer eso con cada soldado o con cada civil, a menos que quieran soltar la plaga a la población y hacer una masacre.
La verdad jamás me había puesto a pensar en ese tema en particular, pero creo que la respuesta es obvia para mi, se que si pido algo lo van a tener que hacer o tendrán que terminar con la especie humana. Se que tengo que seguir en pie y servirles de algo para que le puedan dar una buena vida a mi familia aunque yo no este, al menos tengo que hacer algo bien.
-Vale, entiendo- dice Jenn- solo quería saber que estabas consciente de lo que ibas a firmar después y que te lo pensaras un poco.
-Ya lo he hecho, pero bueno, da igual ¿cómo está Trevor?
-Esta... Desecho, después de ver el cuerpo de Antoni no ha dicho nada, y cuando lo enterramos comenzó a llover y el se quedó bajo la lluvia un par de horas, después creo que se metió a bañar y se metió a su cuarto, lo veo ocasionalmente cuando va a hacer sus deberes pero no habla y creo que lo veo un poco más delgado, la verdad me preocupa mucho su estado pero no he podido acercarme a el.
-Necesito verlo- pienso en Antoni y de alguna forma asocio su pérdida como la mía con mi padre. Recuerdo el como me sentía en ese momento y de alguna manera siento que puedo ayudar a Trevor.
-Vale si quieres verlo tendrás que esperar a que estés mejor y que los de aquí te den libertad.
-Creo que si, bueno no será mucho por que son esos supongo- digo girando la cabeza hacia la entrada donde están cuatro hombres con traje con un maletín negro cada uno.
Jenn y yo nos quedamos calladas mientras se dirigen hacia nosotras, yo me quedo quieta pero Jenn se acomoda en la silla y me toma de la mano en forma de consuelo.
Noto que hay cuatro sillas a la izquierda de mi cama y una mesa libre, cuando entran los hombres ocupan cada una de las sillas y comienzan a acomodar muchos papeles en la mesa libre, todo esto pasa sin siquiera molestarse a mirarme a mi o a Jenn, cuando terminan de ordenar sus papeles todos se sientan y me ven durante un segundo hasta que un hombre habla.
-Buenos días señorita Madison, ¿cómo se encuentra el día de hoy?
-Un poco drogada- digo señalando con la mano libre al suero- pero bien, ¿qué se les ofrece?
-Bueno, debido a que usted muestra gran resistencia al virus llamado tracteliovairus queremos hacerle algunos estudios para saber que es lo que hace que sea resistente a este virus y si es posible hacer una vacuna.
Me quedo pensando un momento, miro a Jenn y ella solo me mira como intentando decirme algo.
-¿Me están diciendo que quieren usarme como rata de laboratorio para poder encontrar una vacuna?
-No es lo que precisamente intentamos decir...
-Bueno- digo callando al hombre y con la voz firme- si quieren usarme esta bien, accederé a cambio de algunas condiciones.
-Pero no podemos... -comienza un hombre que está casi sentado a un lado de mi.
-Déjala que hable, muy bien, quiero saber sus condiciones.
-Bueno, para empezar quiero mantener a mi familia a salvo de aquellas criaturas, y por mi familia me refiero a todos, somos ocho.
-Me parece bien- dice el hombre mientras anota en su libreta.
-Ellos podrán ayudar en algunos deberes y hay dos niños que son disciplinados - reí internamente al decir esto- y pueden servir a la causa si se les da un poco de educación. En pocas palabras le estoy pidiendo que ponga una casa para mi familia y educación para los niños.
-Si accedemos a eso incondicionalmente ¿usted accedería a ser usada para encontrar una cura? ¿Cueste lo que cueste?
Me quedo pensando un momento lo que acaba de decir, significa que si yo muero aun así mi familia estaría a salvo.
-Claro que si, ese es el trato- digo finalmente con temor a haber cometido algún error.
-Siendo así el contrato será modificado y mañana por la mañana será firmado para poner en marcha lo antes posible las pruebas.
-Me parece bien, solo una cosa más, quiero libertad absoluta para andar por las instalaciones y también de saber que es lo que harán con las muestras y estar presente en los análisis.
-Veré que puedo hacer respecto a eso- dice el hombre mientras se levanta y el hombre que está a su izquierda recoge los papeles de la mesita- bueno, ha sido un placer haber negociado con usted y nos vemos mañana, que se mejore.
Los hombres se levantan y salen del lugar dejando todo como si nunca hubieran entrado.
-Vaya, creo que lo haz hecho mejor de lo que esperaba- dice Jenn al cabo de un momento de silencio.
-Bueno, sabes que las decisiones precipitadas se me dan- digo con una sonrisa en el rostro- pero creo que tantas cosas me han dejado agotada a demás de los analgésicos y las drogas del suero, creo que me dormiré un rato.
-Me parece bien, regresare en un rato para que comas y le diré a Trevor que venga a verte.
-Muchas gracias- le digo a Jenn con los ojos cerrados, siento la pesadez de las drogas y el suero así que decido no luchar mas y me dejo llevar.
-Descansa- es lo último que escucho antes de que la negrura me abrase una vez mas.
Cuando despierto para comer veo a Jenn a mi lado, sonrío y giro mi cabeza para mirar al rededor. Me quedo paralizada al ver a Trevor pálido y más delgado de lo que recordaba.
-Trevor, ven acá ¡te he extrañado un montón!- digo abriendo mis brazos en forma de un abrazo.
Trevor se levanta de la silla y hace una media sonrisa al acercarse a mi, alcanzo a ver cierto brillo en sus ojos lo cual no se si sea un poco de alegría o por que quiere llorar. Cuando volteo a ver a Jenn noto que ya no esta lo cual se que sabía que quería que lo hiciera. Me quedo un rato así con Trevor y lo tranquilizo poco a poco, nos la pasamos platicando hasta que vuelve la enfermera y me droga una vez mas, al retirarse se llevá con ella a Trevor, el cual se despide de mi y me da un abrazo, en cuanto cierra la puerta los ojos comienzan a pesarme así que decido no oponerme y me quedo fundida en un sueño profundo lleno de pesadillas y recuerdos.
Veo algunas imágenes de cuando era niña y vivía junto a mi padre y a mi madre, después veo el día del juicio de su divorcio, mi hermano esta junto a mi y esta a punto de llorar, lo tomo de la mano y salimos de el lugar. Lo llevo a un puesto de dulces y el toma uno sin ganas. Lo llevo al pequeño parque que esta frente al tribunal, intento distraerlo, juego con el e incluso me pongo a correr con el. Al cabo de unos cuantos minutos ya está riendo de nuevo, seguimos jugando hasta que llegan mis padres y nos vean a cada uno. Tomo a mi hermano con fuerza y lo abrazo, después lo tomo de la mano y nos paramos delante de nuestros padres. Mi padre me toma de la mano y mi madre a mi hermano.
-Vámonos- dicen ambos al mismo tiempo tirando a un lado diferente.
Yo no suelto a mi hermano, pero no me quedan más fuerzas y sus dedos se resbalan entre los míos hasta safarse. Lo veo alejarse lentamente de mí hasta desaparecer.
Abro los ojos y todo esta oscuro, mis ojos tardan un momento en adaptarse para poder saber dónde estoy. Recuerdo mi sueño y mis ojos se nublan poco a poco hasta no poder más y ponerme a llorar. La verdad no sé cuánto tiempo llevo sin ver a mi hermano, creo que van más de dos semanas y ya lo extraño mucho. Me quedo llorando en silencio hasta que me quedo dormida.
Siento una pequeña mano en mi palma, sierro mis dedos en torno a ella y abro los ojos, mi hermano me está viendo con una gran sonrisa en el rostro. Sin poder aguantar más lo jalo y lo abraso muy fuerte. El rompe a llorar y yo sin aguantarme si quiera las lagrimas me salen.
Mi madre me abrasa junto con mi hermano y por primera vez en mucho tiempo me siento como en casa.
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Hola :)
Siento mucho la tardanza del capítulo pero la verdad es que no he tenido tiempo de escribir y menos con la escuela.
De ahora en adelante los capítulos demorarán un poco y se subirán en la mañana o en la noche.
Espero tengan una linda y hermosa semana y hasta el siguiente capítulo.

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