Capítulo 22.- Baile de debutantes parte II

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Disclaimer: Los personajes de Hazbin Refugio no me pertenecen a su creadora VivziePop, A24, Bento Box Entertainment y Amazon. Este fanfic lo hice solo y únicamente como diversión.

Personajes: Lucifer/Alastor

Aclaraciones y advertencia: esclavitud, violación, mención de violación infantil, tortura, muerte infantil, violencia típica del canon, modificación corporal por magia, los ángeles no son buenos, lactancia masculina, paloma muerta, Lucifer oscuro, Alastor bottom, y lo que se me ocurra.

Resumen:

Con el infierno ganando poder y Lucifer haciéndose cada vez más fuerte, Sera acepta un trato para evitar la ruina del cielo. Los humanos serian esclavizados en vida y muerte.

Los ángeles y demonios, una vez enemigos jurados, ahora gobiernan sobre los mortales. Alastor, separado desde muy joven de su madre, es regalado a Lucifer por un ángel que ha caído meses atrás para ganarse su simpatía.

¿Qué destino le depara a Alastor ahora que le pertenece al mismo rey del infierno?

—f

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

El infierno es eterno

Capítulo 22.- Baile de debutantes parte II

Era el día marcado. El baile de las debutantes. Todo estaba listo. Nobles de todos los rangos y jóvenes de baja cuna hacían fila para ingresar al palacio o a los jardines de Lucifer. Durante todo ese tiempo, las palabras de Azazel seguían resonando en la cabeza de Charlie.

"Es su responsabilidad."

"Demuestre que no es una niña."

La princesa caminaba con paso rápido por los pasillos del refugio Hazbin, las manos metidas en los bolsillos del saco que Velvette había diseñado para ella. El atuendo era elegante, sí, pero con un corte más suelto, casi andrógino: pantalón oscuro, chaleco ajustado, botas altas y una capa corta que caía sobre un hombro. Tomboy, como había insistido la maestra de la moda en llamarlo con orgullo.

Charlie no estaba pensando en ropa, por supuesto que no, estaba pensando en historia. En el primer baile de debutantes. El primero de todos.

Recordaba haber escuchado esa historia cientos de veces en versiones distintas: crónicas antiguas, anécdotas de los Pecados y los Jinetes, incluso en una vieja grabación de una entrevista donde Lucifer hablaba de la tradición como si fuera una broma, confesando sin reparos que solo fue una buena excusa para alejarse de su esposa, pero que había permanecido porqué hacía feliz a su gente.

En aquel primer baile, Lucifer no había seguido ninguna lista, no se preocupó por los concursos de popularidad. Simplemente había extendido la mano... al primero que vio.

Y cuando el Rey del Infierno abrió el primer vals con ella, toda la corte decidió que aquella demonio era la flor de la sociedad.

Eso era exactamente la idea inicial. La elección no la había hecho la nobleza, fue la corona.

Charlie se detuvo en seco en medio del pasillo.

Sus ojos se iluminaron lentamente, una sonrisa se formó en sus labios, tan grande que sus colmillos quedaron expuestos.

—Espera... —murmuró para sí misma.

Si la tradición empezó así, con un solo capricho de Lucifer, ella podría convertirlo en algo más significativo.

Si el rey había elegido... Entonces la heredera también podía hacerlo. Esta vez no por un deseo infantil, si no por algo que nacía desde el corazón.

El infierno es eternoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora