Narrador omnisciente
Ambos eran despertados por los golpes en la puerta, haciendo que se separen para poder estirar sus cuerpos luego de una reparadora siesta. Agustín preguntó que pasó, siendo contestado que la merienda ya casi estaba.
Isael se levantó de la cama, buscando sus zapatillas, escuchando a Agustín seguir hablando un poco dormido, quería seguir durmiendo abrazados, fue lo mejor.
—No creo que sea lo mejor quedarme más tiempo en tu casa— Habló Ferri, haciendo que el santafesino se siente en su cama.
—¿Tu mamá te escribió?— Preguntó ante la duda.
—No, pero... No sé. No preguntó por mi desde que me fui, me preocupo por ella.
Giay no habló, sabía perfectamente como se sentía Isael en estos momentos, nervioso, confundido, y muy preocupado.
—Quédate a merendar, después te podés ir si querés— Dice el mayor, levantándose de la cama.
—¿Estás seguro?
—Mientras más tiempo pases conmigo, yo feliz— Respondió con sinceridad, dando un beso en los labios al veneciano.
Con un simple beso, Isael se convenció a quedarse, sonriendo como tonto al haber recibido el beso. Era su primer beso, no sabía como reaccionar, todo le ponía nervioso. A Giay se le notaba la experiencia a kilómetros, aún no sabe como logró esto con él, un chico que vive entre mujeres lindas.
Pensar en eso le arruinaba la felicidad. Tiene miedo de ser usado y que le duela cuando lo vea con una mujer o se entere de la existencia de una, cometió un grave error en enamorarse, pero la belleza del santafesino complicaba las cosas.
Agustín lo sacó de sus pensamientos al preguntar si estaba listo, Isael asiente con la cabeza y se levanta de la cama, yendo al comedor, acariciando su cara para borrar cualquier rastro de cansancio.
Ambos saludaron al ver gente, viendo la mesa con la mitad de las cosas preparadas. Agustín ayudó a sacar galletitas y controlar el agua para el mate. Isael se sentó y charló con el hermanito de Giay ya que este le sacó charla, mostrando un video desde el celular.
—Deja de molestar, pendejo— Pide, bastante prepotente, Agustín, viendo a su hermanito molestar a Isael.
—Cállate, isa es mi amigo ahora— Saca la lengua, acercándose al anterior mencionado.
—¿Que te hacés el importante ahora?— Pregunta, enojado que moleste.
—Agustín, déjalo— Lorena amenaza con la mirado.
—Pero se pone re pesado, mamá.
—Con nacho eras igual. Dejá a tu hermano en paz, no molesta.
Giay muerde su labio y se va a la mesa con su mate, ofreciendo comida a Isael, quien no le prestó atención al estar con su hermano. Ellos charlaban de juegos, de los que Isael no tenía ni idea, pero ahí estaba el hermano del santafesino para explicarle hasta el último detalle.
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𝑇𝐸 𝑂𝐷𝐼𝑂 ☔︎ 𝐴𝐺𝑈𝑆𝑇𝐼𝑁 𝐺𝐼𝐴𝑌
Fanfiction𝑇𝐸 𝑂𝐷𝐼𝑂 Esa era la frase más repetidas en las discusiones de Isael y Agustín.
