Esta vez necesito encontrar un sitio para estudiar, y lo digo muy en serio. Ya tengo todo bien repasado, pero repasar por última vez no me va a sentar mal. Voy por los pasillos con los apuntes en la mano revisándolos, en lo que, por el rabillo del ojo, veo a Nathaniel. Corro tras él para pedirle ayuda. Tengo entendido que a Nath se le dan bien las matemáticas, y repasar con él algunos cálculos me va a ayudar mucho, además de que podría explicarme las cosas que no entiendo.
- Por favor, ayúdame a repasar
- Lo siento, pero ya he quedado con Melody para ayudarla a estudiar.
- Pero... de verdad lo necesito. Por favor - mis ojitos de corderito nunca me han fallado, espero que no lo hagan ahora.
- ¡Está bien! Pero debes atenderme, sólo lo diré una vez, y debes tomártelo muy en serio.
Una de las aulas está vacía, así que entramos para que, rápidamente, me explique lo que no entiendo. Me siento en uno de los pupitres, Nath coge una silla y se sienta a mi lado, casi invadiendo mi espacio. Comprendo todo lo que me dice y, ahora, entiendo a la perfección cada cálculo, sin embargo, él está demasiado cerca. Me pone algo nerviosa que esté tan cerca, nunca me había pasado, no con él; el único que me pone de los nervios es Castiel.
- ¿Lo has entendido todo? - se pone en pie.
- S-sí - digo nerviosa - Gr- gracias por ayudarme.
- Gracias a ti, eres muy buena alumna, aprendes rápido.
- S-sí, bueno... no sólo se debe a eso, eres buen profesor.
Nathaniel salió de aula dejándome allí sola. Por fin tenía un sitio donde estudiar, cómo no se me ocurrió entrar aquí. Al poco tiempo empezó a entrar gente haciendo ruido y hablando muy fuerte, por lo que me vi obligada a salir de allí en busca de un nuevo lugar de estudio.
Esta vez me encuentro a Lysandro, saliendo del instituto. También necesito algo de ayuda con la literatura, y viendo que él escribe poesía, debe dársele bien. De nuevo, salgo corriendo, tras Lysandro esta vez, pidiendo ayuda.
- Hola, Lys. ¿Podrías ayudarme con la literatura? Hay cosas que no comprendo.
- Suelo estudiar solo..., y también suelo tomar el aire antes de un examen. Me dirigía a un parque ahora mismo.
- Vaya - digo algo decepcionada - me habría ayudado mucho, pero si prefieres estudiar solo....
- También puedes venir conmigo a estudiar fuera, si quieres, por supuesto.
- ¡Muchas gracias!
Me guió hasta un hermoso parque que no había tenido el gusto de descubrir, nos sentamos junto a una fuente de aguas cristalinas. Me invitó a sentarme junto a él y me explicó todo aquello que no entendía. No parecía para nada una cita de estudio sino una verdadera cita. Lysandro sabe donde llevarte para calmarte antes de un examen.
******
La visita al parque fue muy relajante, pero debo regresar al estudio, sólo me faltaba alguien que me ayudase a repasar historia y aún no había encontrado ningún lugar para estudiar a solas. Volvía a subir a la azotea, donde, esta vez, enfrenté a Castiel por no decirme lo de los exámenes.
- ¿Te has divertido viéndome enloquecer? - cierro la puerta tras de mí mirando a Castiel furiosa.
- Por supuesto - dice con una gran sonrisa en los labios.
- ¡Eres de lo peor! Por tu culpa casi no he podido estudiar. Al menos alguien ha sido lo suficientemente considerado para informarme sobre los exámenes.
