Capítulo 4.

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-¿Tu eres el que pasó fotos mías al chat del instituto? - No me pude resistir.

-Ríe- Wow, James tienes una hermana inteligente - No se porqué pero deseaba que no fuera él.

-Wow, James que gran amigo que tienes - La vida si que me odiaba. Apenas dije eso y salí corriendo a mi habitación, y como gran genio que soy me olvide de mi comida.

-¿Isabella? - Dice mi hermano del otro lado de la puerta.

-James si me quieres ayudar tráeme comida - Okey, eso fue un comentario de gorda.

James por suerte me trajo comida, y demasiada, pero como tenia hambre me devoré todo lo que había en el plato. Me sentía pesada. Últimamente estoy subiendo mucho de peso y no me agrada, cada vez que me miro al espejo me veo gorda. La ropa me queda cada vez más chica, quería ir a un gimnasio pero se que van todos mis compañeros y si me ven, me van a burlar cada vez más.

***

Me encuentro en el salón de clases, sola, revisando si tenía toda la tarea hecha. Y como me lo imaginaba tengo todo completo. Lo que se me hace raro es que Spencer todavía no vino, ella siempre llega temprano y nunca falta a clases.

Después de diez minutos llega el profesor de biología y comienza con la clase, y Spencer todavía no llega.

Ya hacía media hora desde que había comenzado la clase y mi mejor amiga no aparecía. Hasta que dos chicas aparecen por la puerta, Spencer y Jessica. Sentí tradición, descripción. Me sentí abandonada... Sola, otra vez.

*** Flashback ***

Estaba caminando por los pasillos de la escuela, yo era nueva. Con mi familia acabábamos de mudarnos a Londres, cambiamos de casa, cambiamos de colegio. Cosa que odio ya que me cuesta mucho hacer amigos, porque nunca fui aceptada, solo por como me visto y porque "soy inteligente". Siempre me trataban mal, y nunca tuve amigos. Siempre estuve sola.

Iba caminando en busca de algún amigo nuevo, pero todos los niños que estaban se reían de mi. Hasta que choque con una chica, se vestía igual que yo, y era la única que no se reía de mi

-Dis-culpa- Logro decir.

-No importa, por cierto, ¿Eres nueva no? -

-Si, soy Isabella, ¿Y tu como te llamas? -

-Me llamo Spencer-

-Que lindo nombre,¿Quieres ser mi amiga? - La niña llamada Spencer me dijo al instante que si. Y prometimos ser amigas por siempre. Y a partir de ese momento supe que no iba a estar nunca más sola, que siempre estaría Spencer.

*** Fin de flashback ***

Desde esa promesa habían pasado seis años. Con Spencer nunca nos habíamos peleado, ni tampoco nos dejábamos solas.

Pensando que mi mejor amiga de iba a sentar al lado mio quité mi mochila de su asiento, pero ella no se sentó al lado mio, no, ella se sentó en la última fila. En donde se sientan los "malos de la clase". Escuché un crack, ese sonido venía de, lo que queda, de mi corazón.

No aguanté y mis lágrimas empezaron a salir, y para no hacer más el ridículo, salí del salón de clases. Mientras caminaba hacia la puerta todos, incluida Spencer, me gritaban ' gorda', ' maricona ', etc.

La sensación de volver a estar sola otra vez, era horrible. Todo lo que quería hacer era ir a mi casa y no salir hasta quedarme deshidratada por tanto llorar.

Como siempre la suerte se pone de mi lado me choco con alguien.

-¿Isabella? - No reconozco la voz así que no me queda otra que ver quien es, pero me arrepiento al instante al ver quien es.

-Alex, déjame pasar por favor-

-¿Que te sucede?- Su voz sonaba relajada, y en su mirada se notaba preocupación.

-Nada, estoy sudando por los ojos, ya te dije ahora déjame sola- No me gusta ser mala con la gente, pero no quiero hablar con nadie.

-Ven, te llevo a casa - No me negué ya que era mi única escapatoria.

Salimos de allí, mientras el abría su coche, nos subimos los dos al mismo tiempo. Y así partimos a mi casa, el camino fue tranquilo y silencioso. No podía aguantar las lágrimas, toda mi vida es un asco, me burlan de pies a cabeza, mi única amiga me dejo sola. Mis padres apenas están en casa, mi hermano esta apunto de irse a la universidad, y yo me voy a quedar completamente sola. Lo que más me resultaba raro es que Alex se está comportando bien conmigo, y no entiendo porqué.

-¿Por qué estás siendo bueno conmigo? -.

-No lo se - Dijo seco.

Por suerte ya habíamos llegado a mi casa, así que abrí la puerta del automóvil y me fui directo a mi casa.

Gracias a dios no había nadie en mi casa, lo primero que hice fue ir a mi habitación a dejar mi mochila, para luego ir al baño.

Tenia miedo de lo que iba a hacer, pero tenia que empezar a cambiar.

Me arrodillo frente al inodoro, me sujeto el pelo con una mano y con la otra llevo mis dedos a la boca, al instante me dieron ganas de vomitar, y eso hice. El gusto que me había quedado en mi boca era horrible, me cepille la dientes para luego ir a mi habitación.

Una vez estando en mi cama agacho mi cabeza hacia el suelo y remuevo por debajo de mi cama, para agarrar una cajita. Adentro habían navajas y cosas de botiquín. Sin dudarlo agarré una de las navajas y me la clave en una de mis muñecas, ya no sentía tanto dolor. Ya que ya me había acostumbrado, pero me dolía porque cambie de lugar. Rápidamente la sangre empezó a salir e hice otra línea más, luego me cure y me puse pulseras para borrar evidencia.

Cuando me voy a parar me empecé a marear, me caí al instante. Me quedé sentada en mi cama para que se me fueran los mareos.

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Alex en multimedia.

NO al Bullying! ¿Por Favor?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora