Seis años después, 2019.
Narra Luke.
Monique todavía está dormida, sonrío al recordar lo de anoche.
No tuvimos sexo, pervertido o pervertida, si es que alguien llega a leer esto. Monique me ha pegado lo de escribir, mejor dicho me obligó y terminé amándolo, pero eso es otra historia.
Lo que ocurrió ayer fue que Monique salió a comprar unas cosas y se dejó su libreta de ideas en la cama. Ahí apunta todo lo relacionado con lo que escribe o quiere escribir, y también algunos fragmentos.
Sólo me deja leer cosas puntuales, a veces.
No pude resistirlo y la abrí, me sabía mal, pero amo leer lo que escribe. Es como estar dentro de su mente por un pequeño tiempo, y amo su forma de pensar.
No me hubiera sorprendido encontrarme pensamientos pervertidos, pero no me esperaba lo que me encontré. Una escena explícita, muy muy detallada. Y los protagonistas éramos nosotros.
Monique volvió más pronto de lo que esperaba y me pilló con la libreta.
-Dime que no has leído nada-me dijo mediante el lenguaje de los signos. Ambos lo habíamos aprendido, juntos.
-He leído poco. Y ha sido...excitante.-Me reí.
Se puso roja y me arrebató la libreta rápidamente, al ver la página por la que estaba abierta se puso todavía más roja.
-Esto lo escribí hace mucho.-Su expresión era triste mientras ejecutaba los gestos que leí como esa frase. Ya sabía a que se refería.
Lo escribiría cuando apenas llevábamos unos meses todavía, y no soportaba que la tocase porque le recordaba a eso. De hecho durante mucho tiempo fue difícil ese tema, pero poco a poco aprendí como hacer todo más cómodo para ella.
-No necesitaba ni necesito sexo para ser feliz. Sólo te necesito a ti.-Le recordé.
No quiero ni imaginarme cómo lo hubiera pasado estos últimos seis años si lo hubiera recordado todo. Ya que ella sólo recordó fragmentos de la violación-al leer la carta de suicidio que supuestamente es de Lynn, pero escribí yo-, según los cuales pensó que a Lynn también le habían hecho lo mismo. No recordó nada de lo que me contó a mí por mensajes. Probablemente fue un mecanismo de defensa psicológico, toda la verdad habría sido demasiado traumática y su cerebro la bloqueó. Y respecto a esa noche me contó que sólo recordaba ver como Lynn caía por el puente, y a partir de lo que leyó en la falsa carta, dedujo erróneamente que se había suicidado.
Siempre que me he parado a pensarlo estos años, me alegraba de que no supiese la verdad, por muy fuerte que fuera; era mejor que viviera feliz en la ignorancia. Lo que ocurrió realmente era demasiado duro, de hecho bebió hasta que no pudo más esa noche, con la única intención de olvidar.
Cada vez que me he sentido culpable por llevar tanto tiempo mintiéndole, ocultándole la verdad; me recuerdo unas de sus últimas palabras antes de caer en coma.
"Ojalá pudiera olvidar, sólo deseo eso o dejar de existir."
Esas palabras también me sirvieron para mantenerme lejos de ella durante dos años por mucho que me doliese. No podía arriesgarme a que verme le trajera algún recuerdo. No me podría haber perdonado que ella recordase por mi culpa. Pero cuando casualmente coincidimos en clase de geografía, en el último año de preparatoria, no pude soportarlo más. Incluso comencé a sentarme a su lado.
Ella no daba ningún signo de reconocerme, y dolió, tremendamente, aunque ya lo sabía. Y de esa misma manera me dolió ver que no hablaba, pero un gran peso se me quitó de encima cuando descubrí que seguía escribiendo, era una de las cosas que más amaba hacer en el mundo y me alegraba enormemente saber que no la había abandonado.
ESTÁS LEYENDO
Lacasitos.
Novela JuvenilNo leer si no has leído M&M'S. Esta es su precuela, pero es imposible entenderla bien si no has leído M&M'S primero. "Dos años atrás. Jackson nos cuenta como vivió él todo."
