Capitulo Diez.

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Ya habían pasado tres meses desde aquel penoso indecente, sin en cambio Harry no dejaba de tener problemas en la escuela, no permitía que nadie hablara mal de su querido Louis y el que se atreviera se llevaría un buen golpe en la cara. Estaba orgulloso de estar con Louis. La psicóloga había mandado más de diez recados todos dirigidos hacia Anne, le urgía hablar con ella y contarle los problemas que su hijo tenía, sin en cambio la madre de Harry jamás recibía los recados, a la señorita Jons se le hacía muy extraño que la mujer no atendiera a sus llamados, así que decidió tomar medidas drásticas.

Louis y Harry estaban mejor que nunca, todas las noches el rizado se escabullía hacia la habitación del castaño para dormir entre sus brazos, amaba despertar siendo abrazado por Louis, era la mejor sensación del mundo, estaba más enamorado que nunca, pasaban las horas riendo y haciendo planes para el futuro, su relación iba mejor que nunca.

-¡Harry!- grito Louis con fuerza entrando a la cocina de la casa, el rizado se giro para ser de inmediato abrazado.

-¡Louis te quiero!- lo abrazo del cuello dándole un pequeño beso en los labios.- El tiempo se ha pasado volando, me la he pasado increíble contigo, me haces inmensamente feliz- suspiro escondiendo su rostro en el cuello del mayor.

-Tú eres todo lo que necesito Harry- le beso la mejilla sintiendo el dulce aroma que irradiaba el pequeño.

Harry se sonrojo un poco- ¿Louis?- lo miro a los ojos.

-¿Si?- respondió tomándolo con fuerza de la cintura.

-Nunca me dejes- suplico abrazándolo con fuerza, sentía algo en el pecho que no conseguía entender, como si algo le pesara, desde que se despertó se sentía con ese inquietante nudo en la garganta.

- Eso jamás sucederá Harry- dijo sintiéndose completamente seguro de lo que decía.

Ambos se separaron un poco y comenzaron a besarse de forma dulce, sus corazones latían de forma fuerte, nada podía ir mal si estaban juntos, los dos sentían una presión en el pecho que no era normal, Louis no quería dejar de besar a Harry, sentía sus dulces labios y la calidez que irradiaba, amaba besarlo, amaba la forma en la que lo hacía sentir, quería decirle que lo amaba, que ya no era tan solo un te quiero, que su amor iba más allá de cualquier cosa. Ambos ignorando por completo la puerta abriéndose y Anne entrando de forma sutil a la casa, había hablado con la psicóloga contándole todo.

-¡HARRY STYLES!- Grito Anne completamente aterrado al verlos besándose.

Los dos dieron un pequeño brinco y la miraron sorprendidos ¿Qué hacia Anne en casa tan temprano?-

-¡QUE SIGNIFICA ESTO!- les grito a ambos mirándolos con cierto desprecio.

-¡Yo...Yo puedo explicar!- hablo Louis nervioso por la situación.

-¡CALLATE! ¡CALLATE MALDITA SEA!- alzo la voz mirando solamente a su hijo.

-Mami- susurro Harry intentando calmarla- Necesito decirte algo- paso saliva, la bomba había explotado.

-¡NO NECESITAS DECIR NADA!- grito la madre completamente desesperada- Harry tu psicóloga me llamo ahora ya sé porque tienes tantos problemas en la escuela, tu comportamiento extraño, estabas ocultando este maldito y asqueroso secreto ¿Cómo te atreves? ¡DIME! Yo no te di esa educación- hablo con desesperación apretando sus puños de frustración.

Harry sentía la sangre hervir, era su madre la tenía que respetar pero no permitiría que ella hablara de esa forma de su relación con Louis- ¡NO ES CUESTION DE EDUCACION!- le grito lo más fuerte que pudo- ¡SON MIS SENTIMIENTOS! ¡YO LO QUIERO!- tomo la mano de Louis que estaba completamente frio.

Hands- Larry StylinsonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora