Capitulo Quince.

2.5K 177 49
                                        

Harry tenía planeado algo que les cambiaria la vida ambos, le había pedido ayuda a Liam que por fortuna accedió a preparar todo lo que el rizado le había pedido. El menor tenía un poco de miedo de la reacción de Louis, podría ser mala o buena, pero tenía que arriesgarse no perdería otra vez a Louis para darse cuenta que quería pasar con él, el resto de sus días.

Louis estaba demasiado inquieto, Harry estaba demasiado misterioso y no quería decirle nada, se fueron del estudio de televisión y los nervios aumentaban cada vez más para Louis, pronto llegaron a esa zona residencial ubicada en Londres, Harry intentaba permanecer serio y no mostrar nerviosismo, Liam solamente los observaba y sonreía discretamente, esa seria tal vez la mejor noche para ambos. La camioneta entro en la propiedad del rizado dejándolos junto enfrente de la puerta. Harry fue el primero en bajar para después ayudarle a Louis.

-La entrevista resulto un éxito el día de mañana no hay planes Harry así que disfruta tu velada- le guiño el ojo- Todo está en su lugar- sonrió un poco mirando a Louis que mordisqueaba su labio.

-Muchas gracias Liam, te debo una- suspiro mirándolo a los ojos.

-Mañana nos hablamos- el rizado asintió y la camioneta arranco una vez más saliendo de ese lugar, irían a dejar a Liam a su departamento que tenia justo en el centro de la cuidad.

El rizado se giro encontrándose con un Louis ansioso le tomo la mano y juntos entraron en esa enorme casa, el castaño miro a todos lados, no había nada fuera de lo normal, todo estaba justo como lo habían dejado antes de partir.

-Tengo hambre- gruño Harry quitándose el saco caminando hacia la cocina.

-¿Harry?- pregunto Louis mirándolo confundido, el rizado lo ignoro por completo así que decidió seguirlo- ¡Te estoy hablando!- le alzo un poco la voz cuando ya se encontraban en esa habitación.

-¿Qué pasa? Me estoy muriendo de hambre, lo único que comí fueron esas botanas extrañas que tenía Alan y ciertamente sabían raras- hizo una mueca y abrió el refrigerador observando en su interior.-¿Quieres cenar?-

-Si- respondió Louis, no entendía lo que estaba pasando- ¿Y la sorpresa?- elevo las cejas.

-Oye tranquilo, vamos a cenar y después hablamos de eso- Harry suspiro sacando las sobras de pizza del día anterior.

Louis y Harry cenaron pizza, hablaron de la entrevista, de lo bien que cantaba y de cosas del pasado, cuando estaban juntos el tiempo se pasaba volando, entre risas y comentarios estúpidos como siempre. Louis no podía dejar de ver a Harry se veía realmente hermoso, era encantador y aun lograba hacerle sentir mariposas en el estomago.

-Es hora de dormir cariño- menciono Harry tocándole un poco la mano.

-Es verdad estoy cansado- sonrió un poco tallándose los ojos, habían estado hablando por más de dos horas, lo único que quería hacer era tirarse en la cama y dormir.

Harry se levanto dejando los trastes sobre el fregadero, tomo de la mano a Louis caminando juntos por la hermosa casa, subieron las escaleras empujándose sutilmente, caminaron por el corredor hasta llegar a su habitación, el rizado abrió la puerta dándole paso a Louis, este se adentro y su sorpresa fue grande, se detuvo de golpe al ver toda la habitación llena de rosas rojas, la cama tenia sabanas rojas y lindos cojines de corazón, las flores que le había regalado en la mañana bellamente acomodadas en un lindo jarrón justo en su buro, la luz estaba baja y tenía un delicioso aroma a flores frescas.

-¿te gusta?- pregunto Harry abrazándolo por detrás.

-Es hermoso- suspiro tocándole las manos-Es simplemente perfecto- mordió su labio intentando no llorar.

Hands- Larry StylinsonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora