Día 34

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Su rodilla rebotaba debajo de su maxi falda blanco y negro. Ella no había ido a la iglesia en años. Estaba segura que ni Luke había ido a la iglesia en años. Así que, ¿por qué la había arrastrado aquí?

Cuando el pastor comenzó la misa, su rodilla rebotó aún más rápido, hasta que sintió una larga mano cálida. Miró a Luke quien le sonrió reconfortándola. Ella usó su pequeña mano para levantar la de él, entrelazando sus dedos. Sus manos reposaron en el regazo de ella, y ahora ya no estaba nerviosa por la misa. Esta nerviosa por la mano de Luke.

- ¡Lucas! - exclamó el padre y Luke se giro.

- Padre Hill, el sermón fue increíble hoy. - dijo.

- Gracias. Me sorprendí por verte aquí, y veo que trajiste una amiga. - dijo, asomándose atrás de Luke para ver a la pequeña chica.

- Hola, soy Blaze. Un gusto conocerlo. El sermón fue excelente. - le halagó, y él le sonrió.

- Gracias, fue lindo tenerte aquí.

- Gracias por aceptarme. - respondió y Luke tomó su mano.

- Será mejor que nos retiremos. Nos vemos la próxima semana. -dijo él llevándose a Blaze del lugar.

- No puedo creer que me convencieras de hacer eso. - dijo ella sacudiendo la cabeza y riendo.

Esa fue la primera vez que Luke Hemmings la hizo ir a la iglesia.

55 Días con Luke HemmingsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora