El sol se hizo más que presente aquella mañana. Camus ya estaba despierto hacia un rato, es que la pelea con Shiori ayer lo había dejado mal ya que no había tomado precisamente bien las cosas y al pensarlo después en frío se dio cuenta de que Shiori nunca pudo explicarle bien.
Como ella no regresaba, supuso que estaba muy enfadada y que probablemente se quedaría con Chris la noche anterior, cosa que hubiese pasado de no ser por Hyoga, por lo que el caballero de la onceaba casa se acostó a meditar más que nada la noche pasada.
A la hora del desayuno, Shiori no los estaba acompañando. No se le hizo muy extraño porque la chica aprovechaba para dormir hasta tarde los fines de semana y eso era algo que el había notado por si solo.
-Bueno será mejor que bajemos a entrenar de una vez.- hablo sin muchos ánimos Milo
-Ustedes vallan, después los alcanzo.-replico el dueño del templo
Sus acompañantes se retiraron diciéndole que no se tardara mucho. Camus asintió y después se levanto dirigiéndose al cuarto de la persona que copaba sus pensamientos desde el día anterior. Cuando llego, abrió lentamente y con mucho cuidado de no hacer ruido la puerta para poder asomarse. Ahí Shiori dormía tranquilamente de lado con el rostro totalmente relajado apenas bañado por la luz que atravesaba las finas cortinas blancas.
El caballero miro todo el cuarto con nostalgia y por ultimo su vista se poso en la chica.
-¿En verdad te iras?
Shiori se movió un poco destapándose sin intención. Camus entro despacio, posicionándose a un lado de la cama, la arropo y se sentó en aquel lugar. Por ultimo, corrió con delicadeza un mechón del cabello de la chica que le obstruía la visión de aquel angelical rostro.
-¿De verdad te quieres ir?- pregunto en voz suave al aire mientras la observaba tiernamente.
-... No se- dijo en un suspiro aun dormida.
-¿Estas despierta? -emitió pensado que tal vez sus gestos le habían quitado el sueño. Pero Shiori no respondió
-...¿Te quieres ir con Alexander?- cuestiono después de unos momentos de silencio.
-Tal vez, no estoy segura. -su voz era suave y pausada.
-¿Prefieres Atenas o Creta?
-Atenas
-¿Y entonces?
-Ya no quiero sufrir.
-¿Sufrir?... ¿Por quien?
-Por ti.
Camus no pudo preguntar más. Aquellas palabras lo dejaron pasmado. Permaneció un poco más observándola para después retirarse a su cuarto, ya no tenía ánimos de salir.
Entre tanto, en el campo de entrenamiento ya notaban la ausencia del caballero de acuario.
-Milo.- lo llamo la diosa- ¿Y Camus?
-Dijo que después venia creo que necesitaba pasar un tiempo con Shiori señorita Athena.- dijo solemnemente.
-Al fin los dioses oyeron mis suplicas.
Las horas avanzaron tranquilas y pronto el mediodía llego.
Shiori comenzó a despertar pesadamente. Se estiro y después abrió levemente los ojos enfocando su vista en un punto cualquiera.
-Mmm... que bien dormí- vio los cuadros en lo alto de su mueble- ustedes velaron mi sueño. -¿Verdad? -sonrío-Como siempre.
Se levanto y cambio ese día tenia mucho que hacer y sobre todo un largo camino. Salió del cuarto algo sorprendida creyendo que había alguien.
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La princesa del hielo.
FanfictionPaso mucho tiempo desde la batalla de Hades. Todos los caballeros de Athena viven tranquilamente en el santuario realizando esporadicamente alguna misión sencilla pero todo cambiara para cierto caballero de los hielos cuando alguien nuevo aparezca...
