Llego el viernes.
Esta semana he estado totalmente desconectada del mundo, mis padres me han mimado y malcriado mas de lo debido. Me ha costado pero he logrado liberar la presión que sentía y no he hablado con ninguno de mis príncipes. Ni siquiera con mis amigos he mantenido comunicación, les explique a todos que estaba bien y que necesitaba tiempo a solas. Claramente ellos entendieron pero con Javier y Gerardo fue un poco mas complicado. Tuve de dejar el teléfono con mi madre para poder dejar de pensar cada dos microsegundos en ellos y no ver los miles de mensajes y llamadas que recibía.
En la semana fui de compras con mamá y traje conmigo un vestido de infarto para la fiesta. Ya tome una decisión y tengo pensado decírselos hoy.
-Marybel.- la voz de mi madre interrumpe mis pensamientos.
-Dime.- digo con un tono un poco bajo.
- ¿te encuentras bien?- pregunta preocupada al ver mi estado de animo.
- Si... no te preocupes.
-¡Pues ahora estarás mejor que nunca!- me asombre al ver a Mauricio, sabia que iba a tener un estilista pero no al mejor amigo de mi madre. Me abalance en sus brazos sin importar que pudiéramos caer.
- Hace tanto que no te veo, ¡me alegra mucho que estés aquí!
- Vine a ponerlas mas hermosas que nunca.- dice acariciando el lóbulo de mi cara.- Tienes un aura angelical Mary, eso te hace ver mas bella que nunca.
- Quiero exactamente eso Mau, que me dejes mas bella que nunca.
- Pues ¡manos a la obra!
Durante casi cuatro horas estuvimos discutiendo que estilo usar, a la final no decidimos por algo recio y contundente para mi madre y algo sencillo para mi, Mauricio me maquilló poco ya que quería mantener el "aura angelical" que dijo que tenia. Me rizo el cabello y lo recogió en un moño alto dejando caer algunos rizos en mis hombros.
Cuando me vi al espejo pensé que esta extremadamente sencilla, pero me gusto. En ese momento vi también en mi algo especial, me sentía brillante y llena de luz. Me sentía hermosa.
Las horas pasaron y se nos hizo tarde para la fiesta como cosa rara en nosotras, mi padre comenzó a impacientarse y Mauricio tuvo que hacer magia para terminar rápido con mi madre, yo en realidad no me quiero vestir. Comienzo a tener miedo de lo que suceda en la fiesta, no quiero armar un escandalo y arruinar el cumpleaños de Gerardo. Hasta estoy pensando en no ir y dejar esto para después pero no puedo, no soy una cobarde.
Después de estar meditando decidí pornerme el vestido blanco al estilo romano, es largo hasta el suelo y tiene un detalles dorado debajo del busto, la espalda descubierta le da un toque de sensualidad recatado que me identifica. Me siento preciosa, me veo así.
- Estas encantadora preciosa.- la voz de mi papá me hace erizar la piel y mas aun al escuchar que me dice "preciosa".
- Me gusta mas que me digas princesa papi.- digo acercandome hasta abrazarlo.
- Mi princesa ya creció y se volvió tan hermosa como su madre.- noto como una nostalgia sale de su voz.
-Lista para todo padre.
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Besame (PAUSADA)
RomanceMarybel es una estudiante de ingeniería de 20 años. Inteligente, bella, audaz e independiente. Tiene muy claro lo que quiere en su vida; graduarse, trabajar para una de las mejores empresas del país, tener una casa con un gran jardín, casarse, forma...
