Me remuevo en el saco de dormir porqué empiezo a tener frío.
Mi mano palpa el saco vacío de Stefan y un escalofrío de preocupación me recorre el cuerpo.
Supongo que ha salido fuera, así que decido ir en su busca. El helado aire de montaña me golpea en la cara.
Escucho el estruendo que están montando los grillos allá donde estén y diviso a Stefan sentado al el borde de el desfiladero.
Paso a paso que me acerco más a el me doy cuenta de que está llorando y en su mano izquierda sostiene una botella de Wisky. La vierte en sus calientes y rosados labios que todavía siento en mi boca.
-¿Se puede saber que estas haciendo? -Digo poniendo mis manos en las cadera.
-Te ves tan graciosa. -Da otro trago.
-¡Ya vasta! -Me abalanzo sobre él y le intento quitar la botella de las manos. Lo intento. -Eres idiota Stefan.
-Tu no saves nada... -Da otro trago.
Se le ha acabado la botella y la tira por el desfiladero.
-Si se algo. -Stefan ríe por lo bajo.-Se que te quiero y que estas mal por alguna razón. Razón que me contarás ahora.
Stefan alarga el brazo tendiéndome su mano para que me pueda sentar a su lado.
-Puedo sola.
-Nena... -Stefan me abraza y apoya su cabeza en mi hombro.
-Hoy hace un año que murió Dustin.
-¿Por eso me has traído qui?
-Me he propuesto venir todos los años, y sólo lo podré afrontar si tu me acompañas.
Asiento y le abrazo con todas mis fuerzas. Algunas lágrimas salen de mis ojos y Stefan me las seca con el dobladillo de su camiseta.
-¿Puedo hacer algo para que te sientas mejor? -Pregunto soltando un ligero suspiro.
-Abrazarme toda la noche.
-No me lo repitas dos veces.
*****************
Al día siguiente después de madrugar y sufrir unas cuantas horas caminando cuesta abajo llegamos a casa de los Marred.
Stefan dice algo que mi mente no logra captar ya que estoy envuelta en un mar de preocupación.
-¡Aurora! -Me grita tocando mi hombro.
-Perdon.
-¿Te preocupa algo?
-Es probable... -Digo con resignación.
Stefan entrelaza sus dedos con los míos y me conduze hace una habitación de la casa que el pasado día no me mostró.
Al entrar, la puerta chirria y una cara de asombro se apodera de mí.
El cuarto está pintado de un lijero azul marino y decorado con muebles muy impecables.
A la izquierda de la puerta llama mi atención una salida hacia un valcon con vistas a la ciudad. ¿Era este el cuarto de Dustin?
Se sentó en la cama y me hico un gesto para que me sentara en su regazo. Dudé un instante pero cedí.
-Cuentame que te preocupa nena.
Me tapé la cara con las manos y el me las apartó para poder ver mis ojos.
-¿Con quién perdiste tu virginidad?
Stefan estallo de la risa y yo le pongo mala cara.
-Vete a la mierda. -Le espeto.
En un intento de marcharme sin saver a donde, Stefan agarra mi cintura para girar mi cuerpo y atrarme a sus brazos.
Me retiro del intento de apartarlo cuando sus labios rozan mi cuello haciendome perder casi el control. Casi.
-Contestame Stefan.
-Esta bien... -Espero un tiempo hasta que me conteste.- Se llama Nathy... Y...
-¡No me jodas! -Grito interrumpiendolo cuando un rojo de enfado sube por mis mejillas. -¡La chica del Pelo Azul!
-Antes ella también vivía aquí. -Continua. -Es decir, no en esta casa pero eramos vecinos. Es una especie de acosadora joder. Me emborracho para acostarse con migo y así empezó nuestra relación. Ella fue la causa de la distracción que provocó que perdiera de vista a Dustin y murriera atropellado.-Stefan se tensa apretando sus manos por la rabia y me arrepiento de haber removido en su pasado.-Cuando me mudé te conocí y me alegraste la vida, pero cuando ya creía que Nathy havia desaparecido... Se coló en la fiesta de bienvenida de mis padres besándome sin mí consentimiento.
-No lo savia Stefan. Eso me rompió el corazón.
-También a mi nena. ¿Con quién la as perdido tu? -Pregunta con descaro y una mirada pervertida.
-Con la persona que amo. Tú.
Le empujo de espaldas a la cama provocando que me caiga encima sullo totalmente abierta de piernas. Le hago un chupetón en el centro del cuello y me levanto dejándolo con las ganas de más.
-¡He! -Le oigo quejarse.
-¿De quién en este cuarto?
-Mio, vuelve aquí ahora mismo.
-Sólo una pregunta más.
-Adelante. -Protesta.
-¿Que me dijiste antes cuando no te escuchaba?
-Nada importante nena. Que qué querías hacer hoy.
-¡Bañarme en la piscina! -Digo con entusiasmo.
-Solo si nos bañamos desnudos.
Asiento. Corro a desnudar a Estefan y acabar lo que calenté antes.
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Recuerdame
RomanceNos enamoramos tan rápido que un simple "Te voy a olvidar" nos pasa muy lento. Esta es la historia de Aurora la chica que piensa diferente, la única que no cree en el amor, ni en un te quiero, necesita algo más, o eso pensaba ella... hasta que apare...
