Capítulo 5

66 17 4
                                        

Mis padres decidieron que lo mejor era irse a casa y como era de esperar, todod estuvieron de acuerdo. 

Durante el trayecto de vuelta, Niall insistió en acompañarme en mi coche para intentar animarme, pero me quedé dormida en seguida y no sirvió de nada.

Cuando desperté estábamos en frente de mi casa y Niall ya no estaba en el coche, seguramente mis padres le habían dejado en su casa.

Al bajar del coche vi a Harry parado en la puerta de su casa, mirando hacia mi dirección, pero no hacía ningún gesto, ni sonreía, ni fruncía el ceño, ni decía nada. 

No sabía por qué, pero me sentía diferente con respecto a nuestra relación. Era como, si aquel beso, hubiese despertado en mí un sentimiento hacia el que no sabía que tenía, y eso me asustaba, porque no podía gustarme, no, tenía que odiarle, desde el principio nos habíamos odiado. 

Esperé a que mis padres entraran en casa bajo su atenta mirada, que no se separaba de mí, y cuando lo hicieron, me acerqué un poco a él. 

-¿Vamos a hablar de lo que pasó anoche? -le solté sin andarme mucho con rodeos.

Necesitaba saber si algo había cambiado dentro de él también. 

-¿Qué quieres que te diga? -dijo confuso rascándose la nuca, parecía dolido, pero solo lo parecía -Lo de anoche no fue nada, me daba pena verte así y fue la única forma que se me ocurrió para distraerte un poco -dijo metiéndose las manos en los bolsillos y encogiéndose de hombros.

Sentí un fuerte dolor en el pecho, como si me hubiesen pegado un gran puñetazo. Me sentía dolida y también me sentía traicionada. No entendía como podía tener tan poca sensibilidad, si pensaba que así me iba  ayudar, había echo todo lo contrario. Pero claro, la culpa era mía. Era mía por dejar que ese beso significara algo para mí. Era una completa estúpida.

-Vale -dije asintiendo con la voz quebrada -entonces olvídate de mi ¿vale -terminé de decir y me volví hacia mi casa antes de empezar a llorar delante de él.

Era una sensible, si, estaba claro, pero dolía, dolía saber que yo había dejado salir unos sentimientos que el no tenía, dolía saber que no había intentado frenarme para arreglar sus duras palabras, dolía saber que sólo me había besado por pena. 

Subí a mi habitación sin hablar con nadie y me tiré en mi cama a llorar, había sido el peor fin de semana de mi vida, y lo peor es que había una cosa que iba a tardar demasiado en curar, y es que Natalia ya no estaba, y yo, estaba aquí, en Londres, y no me había podido despedir de ella. Poco rato después de estar llorando sola en mi habitación, mi padre entró, y sin decir nada, se tumbó a mi lado, me abrazó y me consoló hasta que me quedé dormida.

Pasé una semana encerrada en casa, vagando por las esquinas como un alma en pena, pero al menos, había ratos que merecían la pena, por ejemplo cuando mis padres me distraían con cualquier juego entretenido o enseñándome cosas que no sabía, o cuando Niall y Louis pasaban a verme y se tiraban toda la tarde conmigo, distrayéndome y animándome. 

El octavo día era hoy, ya empezaba a aceptar que mi amiga se había ido, o al menos eso parecía, porque ya no me pegaba lloreras desconsoladas cada media hora, así que, siguiendo el consejo de mi madre, me encontraba en el starbucks que estaba detrás de la esquina de mi casa.  

Tenía que admitir que, aparte de llorar por Natalia, había tenido mucho tiempo para pensar en las duras palabras de Harry, aún me dolían, y también me dolía que ni si quiera se hubiese molestado en llamarme para ver como estaba. Pero, él había sido muy claro en lanzar su mensaje, y yo lo había pillado muy bien, así que, a partir del quinto día de lo que yo llamé "mi terrorífico encierro",  mi vecino de pelo rizado pasó a un segundo plano en mi cabeza.  

Love Or Hate ? -Harry StylesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora