Hipo Pov
Me desperté con los primeros rayos de sol. Se adentraban tímidamente en mi habitación a través de la ventana. Me desperecé en toda mi extensión y traté de incorporarme, restregándome los ojos cerrados con el dorso de la mano. Cuando creí que estaba lo suficientemente despierto, los abrí.
Desdentao seguía durmiendo sobre su plancha de piedra, arrebujado, hecho una bola. La prótesis le tapaba el rostro, bloqueando cualquier vestigio de luz.
Dana descansaba en una cama improvisada. No sabía muy bien cómo se las había apañado para convencer a mi padre de quedarse conmigo en mi cuarto, puesto que eso rompía como unas veinte normas vikingas, algo que a mi padre no le hacía ninguna gracia. Aún con un adulto en la casa, el hecho de que un chico y una chica compartieran habitación podía verse como algo terriblemente indecoroso. Si llegaba a enterarse Ulf Asgerdur, era capaz de forzar un matrimonio. Un estremecimiento me recorrió de pies a cabeza, en señal de desagrado.
Observé con atención a Dana y no pude evitar reírme entre dientes. La primera impresión de la joven vikinga era siempre de una chica dulce y angelical. Eso se debía a su cuerpo menudo; su largo y brillante cabello rubio platino, cuyos destellos recordaban a la plata recién pulida; sus profundos, grandes y expresivos ojos azules, rodeados por unas extensas pestañas doradas; y su andar, suave y grácil. Incluso su voz, melodiosa como el cantar de un ruiseñor, ayudaba a esa imagen.
Nadie esperaba encontrarse con el torrente con patas que había debajo. Por ello, estoy seguro de que, si alguien se imaginaba a Dana durmiendo tendría la siguiente imagen en la cabeza. Sería recostada suavemente, totalmente recta, con la cabeza recostada en la almohada y las manos entrelazadas sobre su estómago. Sinceramente, esa imagen me daba bastante miedo. Solo faltaba el ramo de flores entre sus dedos, sobre su regazo, para que pareciera un cadáver. Pero la realidad era muy diferente. Tuve que aguantarme la risa como pude, tapándome la cara con las manos, para evitar que se despertara toda la casa. Aunque no tardó en convertirse en una tos nerviosa y molesta. Desdentao empezó a desperezarse a causa del ruido.
La joven vikinga estaba acostada boca abajo. Se había movido de tal manera que estaba recostada en el diagonal de la cama. El cabello caía en cascada por delante, hasta tocar el suelo, tapándole la cara. Una mano estaba bajo su estómago, en una posición bastante incómoda, mientras que el otro brazo estaba fuera de la cama, colgando con la palma hacia abajo. Mientras que una pierna permanecía enterrada en el revoltijo de mantas, la otra se resistía a permanecer en su sitio, así que, al igual que el brazo, colgaba por el extremo de la cama, hasta casi tocar el piso de madera.
Desdentao, ya plenamente en sus sentidos, me miró con curiosidad ante mi diversión. Me llevé un dedo a los labios, intentando que permaneciera callado. Me acerqué a él mientras se acomodaba sobre sus patas traseras, sentándose. Cuando estuve a menos de medio metro de distancia, se inclinó hacia mí y me olfateó. Dejé que hiciera su revisión tranquilamente. Sabía muy bien lo nervioso que lo había puesto el verme enfermo. Desdentao era mi mejor amigo, y seguramente tenía la sospecha de que era capaz de fingir volver a estar bien con tal de salir de la cama. Lo más probable es que estuviera tratando de comprobar que ya no ardía febril, ni que temblaba como una hoja. Eso era lo único bueno del sacrificio del día anterior. Bueno, y la cercanía de Astrid... Moví la cabeza rápidamente, intentando desechar esos pensamientos. Cuando terminó su inspección se paró frente a mí.
—¿He pasado el examen, campeón? —pregunté, ante lo que recibí un soplo de aliento de dragón en toda la cara.
—¡Puaj! —me quejé, obligándome a mantener la voz en un susurro—.¡Desdentao!
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Fly with me
FanfictionAdolescencia, hormonas revolucionarias, un reencuentro, una bandera roja, una bestia, una rosa, dos parejas sin rumbo fijo y un beso robado. Astrid está a punto de conocer a un Hipo totalmente diferente ante unos nuevos ojos azules como el océano ¿E...
