Capitulo 34: solos (parte 1)

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Narra MinHo:

Habíamos llegado al destino, Tn estaba atónita con lo que tenía en frente de ella. Después de haberlo pensado ayer había tomado la decisión de sacar a Tn unos días, llevarla fuera de la ciudad, a algún lugar donde pudiera despejarse y ambos pudiéramos divertirnos sin tener que encontrarnos con nadie que nos conozca, justo tenía la idea perfecta para todas estas peticiones. Hace unos años atrás mi familia mando a hacer una casa de verano en un terreno que compraron, con el tiempo la casa fue quedando un tanto abandonada, no teníamos tiempo para venir a ella y divertirnos (imagen de arriba)

Tn: ¿las dos son tuyas? –pregunto curiosa.
MinHo: no, son de mi familia –se rio.
Tn: así que mi padre decía la verdad –sonrió mientras miraba la casa.
MinHo: ¿de qué? –la mire extrañado.
Tn: hace algunas semanas mi padre me comento que venias de una familia adinerada –se rio- como todo padre investigando al chico que le gusta a su hija
MinHo: yo... quería decírtelo, pero –decía nervioso.
Tn: MinHo –tomo mi mano- no te preocupes, no es tu deber decírmelo –sonrió con ternura.
MinHo: ¿en cuál quieres quedarte?
Tn: ahí –apunto la primera casa.
MinHo: ¿segura? –la mire confundido, creí que elegiría la de atrás, al ser mas grande.
Tn: se ve más acogedora –sonrió.
MinHo: vamos

Lleve a Tn a la casa, al abrirla puerta pude notar que habían sabanas encima de cada uno de los muebles, todo lucia abandonado.

MinHo: lamento el desorden, había olvidado que no veníamos hace años –sonreí.
Tn: no te preocupes, el ambiente es tan pacifico y las sabanas blancas encima de cada mueble me recuerdan a un libro bastante lindo –miro el lugar, su rostro parecía tan concentrada, iluminado tras ver cada cosa. Si bien Tn venía de una familia adinerada no se mostraba como alguien que viera en poco las cosas, era sencilla, pero esa sencillez la hacía perfecta.
MinHo: iré a ordenar la despensa
Tn: te ayudo –me abrazo.

La despensa estaba lista y la sala principal ya estaba más ordenada, así que viendo que todo estaba en su debido lugar lleve a Tn afuera para poder dar una vuelta. 

Tn: ¿debieron divertirse mucho aquí?
MinHo: si. Con mi padre aprendí a nadar en este lugar y también a patinar sobre hielo -reí- mi madre me solía hacer ricos postres cuando veníamos, es algo inolvidable y bueno, con mi hermana pasamos casi toda nuestra infancia en este lugar.
Tn: que lindo -sonrió- debe ser bonito tener una familia así de unida
MinHo: ¿te gustaría pasear en bote? -ofrecí.
Tn: me encantaría
MinHo: vamos

Lleve a Tn de la mano hacia donde estaba el bote, me subí a ella para luego poder ayudarla a ella, tenía que ser un caballero frente a la princesa. Al sentarnos tome los remos, ella había tomado uno pero tuve que quitárselo, su única tareas seria solo apreciar la vista y relajarse.

MinHo: estos días solo debes relajarte. Quiero que te pongas cómoda y que aprecies el lugar o al guapo que esta remando –escuche una pequeña risa de su parte.

Debido a mi repentina visita a este lugar no había podido arreglar el lugar para que estuviera más lindo cuando Tn viniera, era algo que me tenía un poco mal por el hecho de que Tn quizás estaría preocupada por eso y esa no era mi idea. Habíamos llegado al medio de la laguna, me detuve para que ambos pudiéramos disfrutar de la vista.

Tn: es tan hermoso todo –miraba el cielo- se siente tan tranquilo que no tengo preocupaciones, es como si estuviera en otro mundo
MinHo: me alegra que te guste –me gane al lado de ella.
Tn: gracias MinHo –se acurruco en mí.
MinHo: ¿Por qué? –la mire extrañado.
Tn: por no dejarme sola, por estar conmigo y por salvarme la vida –cerro los ojos.
MinHo: no podía dejarte ir –bese su frente.

Ahí nos quedamos, abrazados mirando el cielo, las nubes pasar con formas raras. Algunos elefantes, flores, caballos, corazones, perros... todas las formas que nuestras mentes creaban. Momentos llenos de risas que hacían mi vida mejor, momentos que deseaba detener para jamás separarme de ella.

MinHo: ¿tienes hambre? –me senté.
Tn: un poco –sonrió.
MinHo: traje unas galletas ¿quieres?
Tn: claro

Muy confiado de mi me levante para ir en busca de las galletas, sabía que debía caminar con cuidado pero mi pie se enredo con uno de los asientos del bote y para mi mala suerte me apoye en la orilla de este dando vuelta por completo el bote. Que genio suelo ser a veces

MinHo: ¿Tn? –salí a la superficie.
Tn: aquí estoy –me miro preocupado- ¿estás bien?
MinHo: si y ¿tu? –nade para acercarme a ella y rodearla con mis brazos.
Tn: si –comenzó a reírse.
MinHo: vaya idiota que soy –me reí.
Tn: los accidentes pasan –se rio- esta rica el agua
MinHo: si –mire el bote, estaba dado vuelta- creo que las cosas ya están en el fondo, iré a buscarlas
Tn: bueno

Voltee el bote para luego sumergirme y buscar las cosas que se habían caído, si estaban al fondo ya que la laguna tampoco era tan profunda. Los peces pasaban por mí alrededor, alejándose por miedo a que pudiera hacerles algo, sin embargo yo solo venia por lo mío. Al salir tome aire tras tener que aguantar el aire mientras dejaba las cosas en el bote.

MinHo: creo que saque todo –voltee a verla, recibiendo una gran cantidad de agua en mi cara- esto es la guerra –me reí para luego lanzarle agua a ella.

La guerra de agua se vio interrumpida por la aparición de nubes negras, no había notado su llegada pero estaban por todo el cielo dando inicio a una lluvia densa. Subimos al bote para remar hasta la orilla. Ya en la orilla ayude a Tn a salir del bote, pudiendo notar que su enterizo blanco  se traslucía, dejando ver su ropa interior, quería dejar de mirar antes que Tn pudiera notarlo pero es que me resultaba difícil, era como si su cuerpo me hipnotizara y así paso, ella lo noto y se cruzo de brazos para lograr cubrirse un poco.

MinHo: lo lamento –dije apenado.
Tn: mejor entremos –sus labios tiritaban.
MinHo: si –la abrace para caminar hasta la sala de la casa- te preparare la ducha, puedes secarte un poco con esta toalla –le entregue una toalla que saque del armario principal y me fui al baño.

Narra Tn:

MinHo me había dejado el agua calentita para poder ducharme, así que me quite la ropa para luego poder sumergir mi cuerpo en el agua y darme unos minutos para poder entrar el calor. Refregué mi cuerpo y lave mi cabello para luego enrollar mi cuerpo en la toalla.

Tn: ¿mi padre sabrá que estoy aquí? –Me quede pensando-  mejor que no lo sepa, quizás que pensara si le digo

Seque mi cuerpo para luego vestirme y salir del baño. En la sala principal MinHo se encontraba encendiendo la chimenea, para calentar la casa.

MinHo: ¿estaba bien el agua?
Tn: si –sonreí- muchas gracias
MinHo: me iré a duchar. Si quieres ver televisión el control está en la mesa –se fue.

MinHo se fue al baño y yo me quede mirando la sala, todo era tan bonito, se veía que aquí pasaron cosas bastantes agradables, si hasta el entorno te llenaba de alegría sin motivo alguno. Me acerque a uno de los libreros que había en una de las paredes para observar algunos libros de historia, cuadernos y álbum. Comencé por mirar un cuaderno de dibujos, tenía en cada una de sus páginas un dibujo de una familia divirtiéndose de distintas maneras, era algo bastante bonito. Un álbum llamo mi atención y era uno que era de color celeste cuya portada estaba adornada con pegatinas de autos de carreras y robots, lo abrí pudiendo ver la primera foto que formo una sonrisa en mi rostro, era MinHo vestido de conejito, todo una ternurita.  

Save MeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora