Capítulo 8

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Sabía que nada sería igual.
Lo que no sabía era si seria bueno o malo.

Con las pocas fuerzas que tuve, me levanté y camine al sendero, que me llevaban a las calles principales.
Quería estar en casa,todo estaba escalofriante y solo. No tenía miedo.
Cuando iba caminando sentí que alguien me seguía, pero al voltear no había nadie.
-¿Estas perdido? Escuche atrás.
era un señor como de 35 años,con tatuajes en sus brazos y cuello.

-¿Que mierda quieres?
varios hombres se acercaron, supuse que serian amigos de él.

-No deberías hablarme así.- Dijo sacando un cuchillo de cocina.
Reí. - No tienes dinero para un arma imbécil?
-Yo no, pero mis colegas si.

Los veía, algunos tenían armas, otros navajas y otros cuchillos.
Lo miré detenidamente, sus ojos se conectaron con los míos.
-si eres un chico inteligente...- sus pasos cada ves mas cerca- me darás todo lo que tienes y te largarás-
- Y si no lo hago? -

-No querrás jugar al chico malo maldito.

Lo miré fijamente haciendo que quedara de una manera quieta, seguidamente se le cayó su cuchillo.

Miré el objeto detenidamente hasta hacerlo levantar lentamente.
apuntando hacia su frente.

-Esto será divertido. -Susurré.

- ¡Que esta haciendo! -Gritó uno.

-Adiós. Dije sonriendo de una manera macabra.
Seguidamente el cuchillo salió disparado con una rapidez impresionante, enterrándose en su ojo.

- Oh ¡ vaya ! Yo quería en la frente.
Escuchaba sus gritos, pero solo me hacia gracia.

Vi que uno de ellos me disparó, pero detuve la bala antes de que esta llegara a su objetivo.
E hice que se desviara a sus genitales.
Los gritos de esos dos inútiles me dieron ganas de divertirme un poco más.

-Estas solo por que nadie te quiere y así morirás ¡ estúpido bastardo!
-¡Callate ! Grité
Mi mente se lleno de recuerdos del pasado, mi cabeza me dolía.
-Así es no?
Lo unico que pude ver con claridad fue el vidrio de una puerta de un carro, algo rota, sin ni siquiera pensar, se levantó llegando de la forma mas rápida hacia su cuello, decapitándolo, su cuerpo después de lo sucedido se movió un poco, pero al final cayó.

Al ver lo sucedido los otros gritaron. Y corrieron, pero no los podía dejar ecapar.
Algo ardía en mi pecho, venganza? Dolor? Quien sabe, pero de algo estaba seguro , ellos iban a morir y solo pensarlo producía un placer que jamas había sentido antes,la muerte me dominaba y eso me gustaba.
Logre levantarlos trayéndolos hacia mi sus rostros desfigurados por el miedo.

-Maldito Brujo! — Dijo uno.
Sonreí
- Sabias que el punto de ebullición del agua es de 100 grados?

Mientras los tres estaban en el aire me fijé sólo en su estomago.
Sus caras de dolor me satisfacían.
Sangre corría como cascada de su boca y nariz.
Si, calenté el agua de su cuerpo.
los miré por ultima vez.
Seguidamente calleron de su leve levitación. Y los hice caer, ya da igual, ya están muertos.
Después de lo sucedido los observe en el suelo con las lagunas de sangre alrededor de sus cuerpos.
Quería ir a casa y sin ninguna expresión en mi rostro camine a donde tenía que ir en ese momento.

No pensé en nada en el trascurso.
Cuando llegué, trate de hacer el menor ruido posible.
Me dirigí hacia mi cuarto cayendo sobre la cama, aún mi cuerpo dolía.

Luego de ello ya el dolor sólo hacia parte de mi memoria, volviéndose todo oscuro como esa noche inolvidable.

*Suena la alarma*
Tonta alarma -pensé.

Me levanté, creyendo que todo había sido un sueño.
Al estar frente al espejo note que no tenía inflamaciones, cicatrices, o todo lo que pudo causar esa noche.

Al ir al baño, sentía las gotas caer lentamente hacia mi cuerpo, que no estaba maltratado en ningún lugar, estaba creyendo que en realidad fue un sueño.
Después del baño salí a cambiarme, aun tenía alguna sensación extraña.
Ya estaba vestido con mi suéter blanco, era lo unico que me cubría, unos jeans negros con vans color vinotinto que no eran mucho de mi agrado.
De hecho los compró mi madre, no podría decirle que no.

Al salir a la sala principal veo a mi madre preparar el desayuno.

-Hijo a que hora viniste?
-De donde ?
-De la fiesta, tomaste?
- No, llegue a la media noche, Emily me trajo. -Mentí

Entonces todo fue real, la fiesta, los golpes, los temblores, la muerte.

-Quieres los huevos revueltos o fritos?
-Revueltos.
De hecho no tenía apetito.
Pero igual comí las tostadas acompañadas de mermeladas con huevo revuelto .
Empecé a comer sentado en la mesa de le cocina sentí sensación abrumante al escuchar lo que se decía en la tv.

"Un gran temblor azotó el noroeste de la ciudad no se registraron  grandes consecuencias y tampoco heridos, un homicidio ocurrió cerca del parque walford cerca de la media noche 8 hombres resultaron muertos comenzaron las investigaciones de lo ocurrido".

Podría sentir la sangre en el reflejo de mis ojos, pestañeaba lentamente procesando la situación.
-kevin
-dime— contesté inmediatamente sin pestañear.

Al terminar, fui hacia mi cuarto, para recoger la mochila, mi celular y todo lo qué necesitara.
Al bajar me despedí.

Al caminar por el sendero de la  urbanización iba pensando en ¿Por que me dejo Emily? Solo? Donde no conocía a nadie?

Alma de SangreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora