Capitulo 1

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Cuando era niño, era aquel que participaba en todo, era muy activo en todo sentido, de hecho estuve en los niños exploradores por dos años, no recuerdo por qué me salí en aquel entonces, hacía muchas cosas y otras que quizá no recuerdo.

Mi madre no espera mi venida, fue sorpresa para toda la familia, antes de ello, mamá era de esas personas que hacía todo lo que se proponía, al ver sus fotos de jóven era y aún es hermosa, en su baile graduación conoció a mi "padre", dijo que era súper bueno y detallista pero al estar embarazada la golpeaba y finalmente se fué, después de que naciera, desde que tengo uso de razón, no ha tenido ninguna relación quizá ya no le da importancia.

Todo ha cambiado, al pasar a la secundaria no participaba como antes y me costaba hacer amigos, fue y aun es algo difícil, ahora tengo 20 y ya estoy en la universidad, mi pasado fue algo duro y extraño, pero no quiero hablar de eso.. No aún.

Estoy acostado en mi habitación, mirando hacia arriba con mi teléfono en las manos y seguidamente me puse mis audífonos escuchando canciones que me tranquilizaban. Actualmente son muy pocas las cosas que lograban eso en mi, últimamente han cambiado de maneras incontables en mi forma de ser, sin yo darme cuenta.
Mis pupilas se dilataban con el sonido de la música, es extraño, pero podía sentirlo, cada vibración acariciaba cada parte de mí, dándome la tranquilidad que siempre había querido tener, era mi única manera de escapar de todo, donde había un algo en el nada, suena extraño, y al parecer sin sentido, pero quizá lo tiene mas de lo que se cree. Dime ¿confías en lo que digo?

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—Mierda, me quedé dormido. —Dije atontado por el sueño.

Mire el reloj que estaba al lado de mi cama y ya eran las 6 a m.
Lleve mis manos a la cabeza, haciendo el gesto muy común al estirarme un poco.

—¡Ansel!-Gritó mi madre.
—Ya voy —Contesté.

Me levante lo mas rápido que pude,
Para buscar la ropa que quería colocarme, a veces escogía cualquier cosa. No soy de los chicos que se preocupan tanto por ello, o eso pensaba.
Me dirigí hacia el baño, luego de la ducha proseguí a vestirme.
Al bajar las escaleras fui directamente hacia la cocina, lo primero que vi fue la cabellera rubia de mi madre.
-—Ya estoy listo.—Sonreí
—Llegarás tarde. —Contestó.
Solo ví sus ojos grises, mostraban angustia y se movían de un lado a otro.

—Tranquila mamá, no lo haré. -—Le dije dándole un beso en la frente.
Quería que se calmara un poco, de hecho, no me importaba llegar tarde.
Me sirvió cereales con leche, me gusta mucho así que me fui hacia la mesa y desayuné lo mas rápido posible.
Corrí inmediatamente saltando de un escalón las escaleras, cogí mi morral y mi celular que estaba cargando y seguidamente bajé.

—Adios madre, ya me iré.
—Adiós hijo.
Me despidió con un beso.

Al salir fuí por el sendero, viendo las las casas de la urbanización, está oscuro lo cual me gusta, aqui amanece muy lento, al llegar a la estación del bus esperé 5 minutos,los más largos en toda mi vida, hacía mucho frío pero aún así era de mi agrado.
Las solitarias calles, la niebla meticulosa y el olor de la mañana me llenaban enérgicamente.
De hecho llevaba unos jeans negros rotos por la rodilla, vans negros, suéter blanco con chaqueta negra manga larga,que me abrigaba un poco.
No me aburría ya que en el transcurso siempre llevaba mis audífonos.

Al llegar el autobús se abrieron las puertas, me sentí un poco intimidado al entrar, el conductor ni siquiera mira si ya se subió la persona, sólo vé fíjamente al frente, una tenue brisa pasa por un instante, causando en mí calosfrios, cerré los ojos al paso de mi corazón acelerado, cuando los abrí la puerta del autobús se cerraron de golpe, al final traté de tranquilizarme ¿sabes la sensación? Cuando puedes sentir tus latidos con gran intensidad en tu cuerpo y en tus venas, seguí a donde me dirigía, camine hasta el fondo pero a la mitad un chico puso su pie y caí, ya ha sucedido varias veces..lo sé, sé que debería hacer algo,pero vamos.. soy pacifista y repudió completamente la violencia.

—Ten cuidado torpe. —Dijo un chico
No le presté atención.

Sólo me levanté y seguí mi camino sin mirar a nadie sentándome en la última fila del bus. Me puse mis audífonos para olvidar la algarabía y el desorden el cual había, sólo veía el paisaje en el transcurso del viaje recostando mi cabeza sobre la ventanilla, a muchas personas les aburre esto, hablo del tiempo sentados con la monotonía pero para mí todo es diferente.

Algo me distrajo cuando alguien me tomó fuertemente por el hombro.
Fue extraño, ya que me saco de mis "pensamientos".
Saben como es.. ¿no? Eres algo callado, porque estás más en un mundo que en otro.. No piensen que estoy loco, solo... a veces siento que estoy tanto en mi mente que olvido el resto, a veces es bueno, otras veces me destruye pero vamos.. ¿qué acaso no les sucede a muchos?

—Hola, Disculpa.

Alma de SangreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora