O: Mercancía.

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Cómo olvidar aquel día cuando Osomatsu incendio el hogar que les brindo la Academia, Karamatsu perdido pidió ayuda a su lugar de origen junto con sus amigos, cuan carga cayo en el en ese momento, le negaron la ayuda ansiada, ¿Porqué? No admitían a Omega's de baja calidad, así los nominaban.

"Eres un Alfa, tienes lugar en estas puertas, pero aquellos dos, no."

Sin decir palabra, su cara lo decía todo, furioso negó esa ayuda, creía en una salvación y fue abandonado al mundo, otra sugerencia fue algo más despreciable solo dicha al oído con lujuria.

"Si tanto insistes que se queden, les daré un hogar en alguna casa de algún hombre rico capaces de mantenerles"

No, ese paso era inaudito para su mas código moral, con la mirada llena de rabia se retiró de ahi, no dio explicaciones a sus amigos solos les brindo una sonrisa y una esperanza un "Todo saldrá bien chicos." Guiándose por el destino mostraron fuerza ante su suerte dando lugar a su debilidad del presente.

Osomatsu y Choromatsu pensaron lo mismo, pedir ayuda a la Academia, Osomatsu entrando en razón bajo la lluvia solo sus pensamientos estaban nublados por la rabia, detrás de él Choromatsu solo lloraba en silencio dudando si abrazarlo o no, no sabia que hacer, espero en calma.

-¡Osomatsu! -dijo casi en llanto -Eso estuvo mal, debemos pedirles disculpas, son nuestros amigos, ¿porque? ¿porque llegar tan lejos? Casi les matas. -el amor mueve montañas hasta en la más locura irracionalidad.

En silencio le dirigía una sonrisa sincera con dolor.

-No lo sé. -fue su única respuesta, Choromatsu dejo de llorar, lo entendía ahora. Estaba realmente loco.

Fueron a la Academia, Osomatsu salvaguarda al chico en una zona cercana fuera de la lluvia prometiendo que volvería, obedeció, cuando fue a llamar al director este conocía ya el problema y planteo el mismo dilema.

"Puedo ayudarte, pero el Beta no podrá quedarse aquí, irá a otro lugar. Eres un chico listo, solo los Alfa son importantes, lo demás es basura"

Palabras resonantes chocaron su cabeza ¿Basura? Pensó en su amigo que estaría abrazado a sus rodillas adormilado acampando esperándole, quien ha llorado por él, su único amigo fiel como un perro, le lleno de rabia, trato de sacar información.

"Me interesa, ¿A donde iría?"

"Eres listo, a ningún lugar que te interese, ese patético chico Beta acabaría sirviendo a un Alfa asqueroso deseoso de jóvenes inútiles."

Golpeó fuertemente al director en su abdomen, fue vomitivo sus pensamientos ¿Choromatsu siendo usado por un hombre o mujer que no sea él? Imperdonable, le propinó una fuerte paliza al hombre, tenia una fuerza sobrehumana propia de un Alfa puro, nunca conocieron sus orígenes de Osomatsu, pero si su increíble fuerza cuando entra en estado salvaje, el director reía diciendo una y otra vez.

"Estas destinado a grandes cosas, ¡Solo desecha la basura de tu alrededor!."

Su mente en blanco, dejó su instinto atacar, llevando a aquel hombre despreciable a la muerte, cuando quiso darse cuenta de ello, había formado un charco de sangre, sus puños con heridas mezcladas con la sangre de ese tipo, sonrió de lado, sin decir nada miro al cadáver "Tomaré tu consejo, basura".

Llegando ante a Choromatsu no dio explicaciones solo lo llevo a cuestas en su espalda mientras esté dormía, pensó en cómo protegería a su amigo, su amante, tenia su marca, era suyo hasta la muerte o hasta que el mismo decida matarlo solo si la vida decide apartarlo con otro ser mortal.

Esa mañana Jyushiko se mostraba relajada, tenia a todos sus ayudantes trabajando duro para Puma Negro, mirando por la ventana con su pijama corto de seda acompañado de una copa de whisky, aislada de su alrededor miraba al cielo con dolor, ese día particularmente odiaba, no por el trabajo que tenia sino el recuerdo de años anteriores, cuando sus padres murieron dejándola sola con su pequeño hermano, era su luz, su sol, su armonía y paz, su fuerza del día a día esperando verlo sonriente, aquella cara rara haciendo reír a todos, solo es pasado, mirando con nostalgia decía al viento lento "Te encontrare Jyushimatsu" sonriendo un poco, era una mujer extraña con cambios abruptos de humor, pero decidida, no se arrepentía de su condición o las cosas que hizo, su círculo de amigos se redujo, actúa por impulso, ayudando a quien su corazón dicta, lo llamaba "Mensajes de vida". Choromatsu miro a la mujer quería irse, trato de llamar su atención cuando su ayudante, un hombre de altura mediana, buen ver, bien vestido, y actitud recta, apareció con una sonrisa flameante.

Omegaverse Osomatsu-sanHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora